Incluso la evaluación más baja del estudio tendría consecuencias mayores en muchas regiones costeras, tales como Bangladesh, Vietnam y China.
Sin embargo, los científicos especializados en temas sociales se están esforzando en encontrar la respuesta para una desconcertante pregunta: A medida que aumenta la contundencia de las pruebas de que el calentamiento global causado por la especie humana se está acrecentando, ¿por qué las encuestas de opinión pública sugieren que la gente cree menos en su existencia de lo que cabría esperar?
Parte de la respuesta puede radicar en que la opinión de algunas personas está muy influenciada por la aparente, pero irracional, evidencia más sencilla que tienen a mano: Su propia estimación de la temperatura del día en su entorno inmediato.
El equipo de
Ye Li, del Centro para la Investigación sobre las Decisiones Medioambientales (CRED por sus siglas en inglés), dependiente de la
Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, entrevistó a aproximadamente 1.200 personas en USA y Australia.
El trabajo descubrió que quienes pensaban que el día en que fueron encuestados era más caluroso de lo que debería ser por la estación del año, estaban más inclinados a creer en el calentamiento global y a sentir preocupación por él, comparado con quienes pensaban que el día era inusualmente frío para lo considerado normal en esa temporada del año. En ambos casos, por supuesto, se guiaron sólo por sus percepciones personales y subjetivas.
Por tanto, h
ay gente cuyas creencias sobre el calentamiento global dependen del clima de su entorno más inmediato. Para bastantes personas puede parecer lógico que si no notan más calor es que no hay tal calentamiento global.
Sin embargo, tal como expone Ye Li, un caso análogo a éste en el campo de la economía sería que cuando se le preguntase a alguien por el estado de la economía nacional, mirase la cantidad de dinero que lleva en su cartera, e hiciera su dictamen sobre la base de eso, un factor sin relevancia real para juzgar el verdadero estado de la economía de un país entero.
Algo más, a propósito del calentamiento global.
Los mecanismos para luchar contra el cambio climático deben ser fortalecidos y ser más transparentes a fin de reducir los crecientes riesgos de corrupción, dijo el organismo no gubernamental Transparencia Internacional (TI) en un reporte divulgado el sábado 30/04.
El informe titulado "Corrupción Global: Cambio Climático" fue realizado con contribuciones de más de 50 expertos y determinó que se necesita un monitoreo más efectivo en los países que encaran un mayor impacto del calentamiento global, lo que haría que las políticas funcionen correctamente.
En el ránking del grupo basado en Berlín, Alemania, sobre las naciones con mayor riesgo de corrupción, donde 0 es extremadamente corrupto y 10 es "muy íntegro", ninguno de los 20 países afectados por el cambio climático, especialmente en Africa y el sur de Asia, logró una puntuación mayor a 3,5.
El reporte consideró que Afganistán posee el mayor riesgo de corrupción con una puntuación de 1,4, mientras que Tailandia obtuvo un 3,5.
Se espera que las inversiones totales para combatir el cambio climático se acerquen a los US$ 700.000 millones dpara el 2020.
"Donde fluyen nuevas cantidades de dinero a través de mercados y mecanismos nuevos, siempre existe el riesgo de corrupción", señaló el informe de TI.
Los riesgos de corrupción son altos debido a la complejidad, la incertidumbre y la falta de experiencia en torno a muchos temas vinculados al calentamiento global y la protección del medio ambiente, indicó.
Los mercados de carbono, la principal herramienta para combatir el cambio climático, siguen siendo perjudicados por la actividad fraudulenta.