Dilema político: ¿Qué opina la gente de Gobierno vs. oposición?

Desde la invitación al diálogo político en julio de 2009 a la fecha, Elisa Carrió fue la dirigente no kirchnerista más consecuente. Sus posiciones han sido coherentes como no lo fueron las de la UCR, el GEN, el peronismo disidente, Proyecto Sur o el socialismo. Sin embargo, Carrió no es la político más popular ni siquiera en el espacio no kirchnerista. Esto obliga a debatir sobre el probable divorcio (creciente) entre los políticos profesionales y la opinión pública.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El no kirchnerismo, en general, ha defraudado a sus mandantes electorales de 2009. El rol de gente como el senador nacional Gerardo Morales (Jujuy-UCR), ha sido cuestionable y cuestionado. Ahora se entiende porqué la UCR nunca gana en Jujuy y porqué hasta una clientelar-marginal como Milagro Sala tiene más espacio popular que Morales...
Sí fue coherente Elisa Carrió, por ejemplo. Sin embargo, ella no consigue repuntar en el reconocimiento de la opinión pública a los niveles de otrora, cuando parecía la nueva estrella de la política profesional argentina.
¿La gente percibe cierto egoísmo en las acciones de Carrió? ¿O tuvo éxito la instalación en la opinión pública del tremendismo de la legisladora nacional?
Hay una única advertencia necesaria: el descrédito del no kirchnerismo beneficia al kirchnerismo aún cuando no decline su propio divorcio con la gente.
Una oposición atomizada y sin credibilidad popular suficiente es la mejor noticia para un kirchnerismo condenado a perder el apoyo del pasado, y eso que todavía no llegó la Gran Inflación.
Pero, cada vez que la oposición y los medios de comunicación difundieron la expectativa de que los Kirchner estaban derrotados, resultó que el vaticinio no se cumplió, y eso se paga muy caro en términos de credibilidad pública.
De todos modos, Carrió no pierde el entusiasmo.
"La unica realidad es que la Cámara de Diputados funciona y que el enojo del oficialismo se debe a la exitosa estrategia de la oposición para declarar la nulidad de todos los decretos que permitían el pago de la deuda con reservas, lo que demuestra que cuando la oposición tiene estrategia y Plan B no hay trampa del oficialismo que valga", dijo Elisa Carrió, presidente del bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica.
El presidente del bloque kichnerista de diputados, el santafesino Agustin Rossi, dijo que "Elisa Carrió conduce irracionalmente a la oposición hacia la confrontación y evita el dialogo con el gobierno en el parlamento nacional".
Para Carrió, "es evidente que si están tan enojados los kirchneristas es porque recién se dieron cuenta del triunfo opositor del miércoles en la Cámara de Diputados", en donde se declaró la nulidad del decreto 2010 y de "la nulidad absoluta e insanable de todos los actos posteriores que versen sobre el mismo objeto", según se estableció en la sesión.
"Ahora nuestros objetivos son: reformar el Consejo de la Magistraura, coparticipar la Ley del cheque, desarrollar políticas en seguridad interior y en frenar los delitos del Poder Ejecutivo", aseguró Carrió.
 
Sin embargo, el entusiasmo de la Coalición Cívica no es compartido por algunos analistas políticos, ganados por cierto escepticismo justificado.
Por ejemplo, Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, muy desilusionado:
"(...) En el medio, hay una sociedad de a pie que los mira absorta, perpleja, desilusionada y enojada por semejante desatino. Los Kirchner y su gobierno ya arrastraban paupérrimos niveles de aceptación popular, antes de esta increíble zaga que alumbró en el Parlamento después del 10 de diciembre. Pero aquel juego perverso al que han llevado a sus aliados y a sus adversarios o enemigos ha profundizado ese descontento. La novedad, aquí, es que el malhumor ha crecido de manera proporcional con todo el arco opositor, salvo honrosísimas excepciones.
A kirchneristas, peronistas disidentes, radicales, socialistas, habitantes de la siempre funcional ala izquierda y hasta los cívicos seguidores de Elisa Carrió les cabe, por estas horas, el mismo repudio del hombre de a pie. Para la clase política, no parecen entrar en su agenda alocada de estos días problemas tales como la inflación, la pobreza, el aumento constante de los precios, la pérdida diaria del poder adquisitivo de los salarios, el aumento del desempleo o del trabajo en negro, o la galopante ola de inseguridad. Decididamente, esos padecimientos diarios no figuran en su agenda.
Se espantaría cualquiera de los senadores o diputados que ofrecen con abrumador desparpajo la pelea de las últimas semanas, a poco que se anime a salir a la calle a preguntar a los ciudadanos si les importa o no la discusión sobre los DNU, si consideran vital la discusión en torno a si pagar con reservas o salir a tomar crédito, o la disputa por el reparto del impuesto al cheque, un papel rectangular que más de trece millones de argentinos que hoy viven en la pobreza o bajo condiciones de miseria, y con serios problemas para conseguir empleo, en el mejor de los casos, han visto en alguna publicidad televisiva o en un recorte de revistas.
La verdad es que a la gente le importa poco y nada ese pobre espectáculo que le ofrecen los políticos. Los sondeos de varias consultoras han demostrado que el miedo a la inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios ha recuperado el primer lugar entre las preocupaciones ciudadanas, sin que a las autoridades parezca llamarles la atención. (...)".

Coincide Joaquín Morales Solá en La Nación:
"(...) La política, la oficial y la opositora, le están hablando a la sociedad en esperanto. La política argentina se ha convertido en materia de curiosidad sólo para obsesivos y fastidiosos leguleyos. No es una mala estrategia del matrimonio gobernante, que de esa manera le está pasando el costo de su derrota electoral a toda la política. Varios presidenciables van cuesta abajo en las mediciones de opinión pública. Son, sobre todo, los que deben dar la cara frente a la impotencia institucional. (...)".

En cambio, Horacio Verbitsky, en el diario Página/12, hace un espectáculo jocoso de la supuesta impotencia no kirchnerista:
"(...) No sólo los políticos y los medios opositores han recibido un súbito baño de realidad. Ni la Asociación Empresaria conducida por el Grupo Clarín y la transnacional italiana Techint, ni el Episcopado Católico han conseguido quórum para firmar sendas declaraciones críticas contra la política oficial.
El lunes 15, el Foro "De habitantes a ciudadanos" que conducen el obispo Alcides Jorge Pedro Casaretto y el empresario sojero Eduardo Serantes, puso a consideración de sus invitados un documento sobre la lucha contra la pobreza con algunas de las ideas que Hugo Biolcati expuso en agosto del año pasado al inaugurar la exposición anual de Palermo, y cuya expresión concreta fueron las donaciones de soja para que coman los chicos que Casaretto y Serantes pusieron en práctica en 2001.
Estuvieron de acuerdo con firmar el texto la Sociedad Rural, la AEA, la denominada CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo y algunos dirigentes de la oposición. Pero se opusieron la CGT, la CTA y la Federación Agraria.
Mañana (lunes 22/03) habrá un nuevo intento de relectura del documento cuyas chances son mínimas, a la luz de lo que ocurrió el miércoles con el almuerzo que debía reunir a la AEA con la SRA y con entidades que no se resignan a ser de mera fachada como la Unión Industrial, cuyo líder, Héctor Méndez, debió desertar de la tenida porque se le recalentó el frente interno.
Para todos ellos, la contradicción entre las superganancias que siguen haciendo sus empresas y el discurso incendiario de la tierra arrasada se torna difícil de sostener. Carecen, además, del acompañamiento social que tuvieron durante unos meses de 2008 y que no supieron interpretar como los quince minutos de fama que el mundo no le niega a nadie, sea el ex carapintada Aldo Rico o el ex ingeniero Blumberg, que así como llegan pasan, sin dejar huella.
La resistencia de Clarín a admitir alguna desconcentración de sus mercados o una investigación de sus negocios con el Estado, la de Techint a aceptar en sus directorios al representante estatal que represente las tenencias accionarias que pasaron de las AFJP a la Ansesz cuando se recuperó el sistema previsional, o la incomodidad de las transnacionales por las regulaciones que no permiten que una sola empresa controle todas las telecomunicaciones en el país, son pobres banderas a la hora de enrolar masa de maniobra para la desestabilización de un gobierno. Por eso las mayores asociaciones patronales se conforman con mostrarse juntas pero no les dan los niveles de acuerdo para firmar un documento común. (...)".

Eduardo van der Kooy en el diario Clarín aporta algunos datos:
"(...) La convivencia de Elisa Carrió con los radicales -excepto con Gerardo Morales- es casi imposible. La unidad de acción del peronismo federal también, más allá de los malabares de Felipe Solá. El diputado bonaerense acepta que algunas decisiones surgieron del arrebato. ¿Cuáles? Haber impuesto una distribución de poder en el Senado al mismo tiempo que se quiso tumbar a Mercedes Marcó del Pont del Banco Central. La economista, antes o después, será ratificada en su cargo. La oposición tiene en el Senado una mayoría que muchas veces es virtual y no le garantiza aquel poder que obtuvo.
Los Kirchner poseen además incalculables recursos para desguasar, de a piezas, al conglomerado opositor. Es todavía difícil saber qué sucedió la semana pasada en Diputados cuando, en plena madrugada, algunos legisladores desaparecieron. Tampoco terminan de explicarse las ausencias de Carlos Menem en el Senado, que neutralizan la supremacía de la oposición en instancias clave. El miércoles se disponían a darle sanción -incluso con apoyo de cuatro kirchneristas- a la ley del cheque, que privaría al Gobierno de $ 8 mil millones de su caja.
En cambio, otros saltos de vereda empezarían a entenderse. Desde que rompió con Carlos Reutemann, la senadora Roxana Latorre ha dialogado con los Kirchner. Latorre es una enamorada de su ciudad natal, Rosario, pero desde aquel episodio con el ex gobernador decidió mudarse. La afectó el escrache que delante de su departamento hizo el piquetero Raúl Castells. La mujer estaría ahora radicada en Buenos Aires, en una propiedad que habría comprado con la ayuda de un empresario cerealero y un crédito obtenido en un banco estatal. (...)".