Gripe A, la enfermedad del miedo: Ahora la OMS alerta sobre la vacuna

El miedo es el denominador común de la gripe a: tanto la enfermedad como la cura vienen con advertencias y escasa información. Luego que varios laboratorios informaran que comenzaron con los ensayos clínicos, la OMS salió hoy a pedir máximo control sobre la vacuna. Los detalles.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El miedo, temor y paranoia parecen ser las fibras fundamentales que toca la gripe A, tanto en la  cura como en la enfermedad.
Primero, el miedo a una enfermedad desconocida para los profesionales de la salud, y la poca  informacióin que circulaba. Ahora, el temor a la vacuna. Es que la Organización Mundial de la  Salud (OMS) aconsejó hoy a los países que planean administrar rápidamente la vacuna contra la  gripe A que estrechen la vigilancia sobre la seguridad y eficacia después de la inoculación, es  decir, cuando se inyecta el virus dentro del cuepo para generar anticuerpos.

Luego que ayer el laboratorio Novartis informara ayer que ya se encuentra realizando las pruebas  en humanos, la OMS salió a decir hoy que considera imprescindible esta vigilancia dado que  numerosos países, entre ellos varios de Europa y Estados Unidos, planean aprobar la vacuna  contra este nuevo virus por la vía de urgencia, lo que implica suspender algunos ensayos clínicos,  según un documento difundido hoy por el organismo.
Este comuinicado que se replica en todos los países, todos los diarios, e impacta en toda la  sociedades -como cualquier comunicado de la OMS- provoca miedo y obliga a la gente común a  preguntarse ¿debo permitir que me inyecten o no la vacuna, llegado el momento? Lo cierto es  que la pregunta se vuelve estéril, se cuenta con tan pocos elementos para decidir tal cosa.
En tanto, en el documento, la OMS advierte que "algunos efectos secundarios que aparecen  raramente en los ensayos clínicos, pueden hacerse más patentes cuando un gran número de  personas recibe una vacuna pandémica".
Agrega que "la presión del tiempo significa que los datos clínicos en el momento en que la vacuna  pandémica sea administrada serán inevitablemente limitados. Serán necesarias más  evaluaciones sobre la seguridad y la eficacia después de que haya comenzado la administración  de la vacuna".
La recomendación de la OMS tiene lugar después de que organismos reguladores como la  Agencia Europea del Medicamento y países como Estados Unidos, así como numerosos  laboratorios, planeen desarrollar y administrar la vacuna desde septiembre, antes de la llegada  del invierno en el hemisferio norte, lo que implicaría reducir el proceso de pruebas y ensayos  clínicos.
La OMS calculaba hasta ahora que una vacuna contra este nuevo virus pandémico no estaría  lista hasta al menos noviembre si debía pasar todos los ensayos clínicos de rigor.

En su documento, la OMS detalla los beneficios y las contras de acelerar la aprobación de esta  vacuna, que algunos países de Europa planean administrar de forma masiva o a gran parte de  sus poblaciones.
Por un lado, recuerda que durante las pandemias de 1957 y 1968, las vacunas llegaron  demasiado tarde para ser empleadas como un medio efectivo de mitigación durante las fases  más graves, y en la de 1918, cuando no hubo vacunas, murieron unas 50 millones de personas.
Por ello, la OMS señala que desde 2007 ha trabajado con las agencias reguladoras, responsables  sanitarios y productores de vacunas pandémicas para buscar formas de acortar el tiempo entre  la aparición del virus y la producción de una vacuna "segura y efectiva". Y explica algunos de los  procedimientos empleados para ello "que pueden acelerar mucho la aprobación de la vacuna".

Sin embargo, advierte que "asuntos relacionados con la seguridad surgirán inevitablemente  durante una pandemia cuando la vacuna se administra a gran escala".
Por un lado, la OMS considera que las campañas de vacunación masivas tienen "la parte positiva  de que pueden generar datos significativos sobre seguridad en pocas semanas". Pero subraya  que "será vital que se compartan a nivel internacional los datos de vigilancia posteriores al inicio  de las campañas, para poder evaluar la relación riesgo-beneficio y determinar si se necesitan  cambios en la política de vacunación".
Entre los principales fabricantes de vacunas para la gripe se encuentran Sanofi-Aventis,  Novartis, Baxter, GlaxoSmithKline y Solvay. Novartis ha comenzado pruebas en seres humanos  de candidatos para la vacuna de la gripe H1N1, mientras que Sanofi-Aventis, líder mundial en  vacunas de gripe, lo hará en unos días.