El Kremlin confirma la muerte del ex presidente Boris Yeltsin

El ex mandatario ruso, cuyo ascenso al poder marcó el fin del comunismo, acaba de fallecer. Su deceso se produjo en forma repentina, de acuerdo al servicio de prensa del Kremlin. Yeltsin, que tenía problemas de corazón, había cumplido 76 años el pasado 1º de febrero.

El ex mandatario ruso, cuyo ascenso al poder marcó el fin del comunismo, acaba de fallecer. Su deceso se produjo en forma repentina, de acuerdo al servicio de prensa del Kremlin. Yeltsin, que tenía problemas de corazón, había cumplido 76 años el pasado 1º de febrero.
 
El ex presidente de Rusia Boris Yeltsin, cuyo ascenso al poder marcó el fin del comunismo a principios de los años ’90, acaba de fallecer de manera repentina, según ha informado el servicio de prensa del Kremlin.
Boris Nicolaiévich Yeltsin fue un destacado político ruso que acabó con el régimen comunista de la Unión Soviética.
Yeltsin comenzó trabajando en la construcción en su región de origen, en los Urales. En 1961 se afilió al Partido Comunista de la Unión Soviética y 7 años después se convirtió en funcionario de la misma agrupación.
En 1976 Yeltsin fue elegido secretario general del PCUS en la provincia de Sverdlovsk (la actual Yekaterinburgo). Gorbachov conoció por entonces su actitud reformista, de manera que, cuando accedió al poder como secretario general del partido en 1985, promovió a Yeltsin para dirigir la organización local de Moscú, con el encargo principal de luchar contra la corrupción (al año siguiente le introdujo también en el Politburó, órgano supremo de dirección del partido único y, por tanto, del Estado soviético).
La colaboración entre los dos líderes duró poco, pues Yeltsin comenzó a criticar en público el ritmo excesivamente lento que, en su opinión, llevaban las reformas liberalizadoras de Gorbachov. Éste acabó por apartarle de la jefatura moscovita del partido en 1987 (y del Politburó en 1988).
Para entonces Yeltsin había adquirido ya una gran popularidad como enemigo radical de la dictadura comunista y campeón de quienes consideraban insuficientes las reformas de Gorbachov. En consecuencia, tan pronto como esas mismas reformas permitieron la celebración de elecciones pluripartidistas, Yeltsin accedió por una amplia mayoría al Congreso de Comisarios del Pueblo o Parlamento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1989) y a la presidencia de la República Socialista Federativa Soviética Rusa, que era hegemónica en su seno (1990).
Fue cuando rompió definitivamente con el Partido Comunista y proclamó un programa político de cambio radical, basado en la construcción de una economía de mercado y en la autonomía de las Repúblicas con respecto al poder central de la Unión.
En 1991 Boris Yeltsin organizó unas elecciones presidenciales directas en Rusia, que le otorgaron una cómoda victoria y vinieron a consolidar su posición política. Dos meses después estalló un golpe de Estado militar de inspiración conservadora (comunista) contra el gobierno reformista de Gorbachov; éste quedó retenido en una casa de recreo en la costa del mar Negro, mientras era Yeltsin quien hacía frente a los golpistas en Moscú, arengando a las masas y a los militares leales para que defendieran la democracia.