EN VÍSPERAS DE AÑO NUEVO

Para que tu perro no sufra por los fuegos artificiales: 5 Cosas que hacer

Aunque para nosotros resulta todo un espectáculo, el uso de fuegos artificiales, sobretodo en fechas de Navidad y Fin de año, resulta una verdadera tortura para nuestros perros. Si tienes mascota en casa, o simplemente eres un “friendly pet” (amigo de las mascotas) hay pequeñas cosas que puedes hacer para que iniciar el 2019 no sea un sufrimiento para "el mejor amigo del hombre". Ya que no podemos evitar que se haga uso de pirotecnia intentemos apaciguar la reacción de los caninos con estos consejos.

Pese a que existe una nueva consciencia sobre los peligros y las molestias que ocasionan los cohetes y petardos en fin de año, aún hay personas que recurren a estos pirotécnicos para celebrar la llegada del año nuevo.

En esta situación hay daños colaterales, en especial para los perros, quienes sufren cada 31 a consecuencia de las personas que siguen adquiriendo estos productos para cerrar el año como un verdadero espectáculo.

Si tienes mascota en casa, o simplemente eres un “friendly pet” (amigo de las mascotas) hay pequeñas cosas que puedes hacer para que iniciar el 2019 no sea una verdadera tortura para tu amigo peludo.

El miedo a los ruidos fuertes —como los que producen los truenos, algunos vehículos de motor y los petardos— afecta a entre un 30% y un 40% de los canes, explica Manuel Lázaro, veterinario del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid. Y en muchos casos no se trata de un simple susto: "Es importante diferenciar entre miedo a los ruidos y una fobia, que implica una inadaptación que puede tener repercusiones psíquicas o físicas", sentencia.

La pirotecnia suele ser de las cosas que más les atemorizan junto con las tormentas. La diferencia es que algunos perros desarrollan la capacidad de anticipación para detectarlas antes de que comiencen y así poder resguardarse, mientras que los fuegos artificiales y los petardos son imprevisibles y toman al can por sorpresa.

Esto hace que la reacción inmediata del animal sea huir o echarse a correr, tras originarse el ruido. Esta respuesta involuntaria puede traer consecuencias trágicas, en especial si estamos en la calle (desapariciones o atropellos) o incluso dar lugar a que el can se lance por la ventana en un intento desesperado de huida.

¿Qué hacer?

Existe una serie de medidas que denomina como "parche" y que pueden evitar que entre en pánico y que ayudan a calmarlo, según indica Ixone Capataz Colás, veterinaria y etóloga:

- Minimizar el ruido en el hogar. Aunque no se trata de mantener encerrado a nuestro perro durante todas las fiestas, cerrar persianas y ventanas o meter a su mejor amigo en la habitación más aislada posible puede ayudar.

- Crear un refugio a modo de 'madriguera'. Construir o habilitar una zona donde el perro se sienta seguro. Puede ser un transportín, una camita bajo una mesa, una tienda de campaña o una manta. Cualquier lugar donde se sienta cómodo y fuera de peligro. "Tiene que ser un espacio que el can asocie a cosas positivas y nunca debemos regañarle en su madriguera", explica Capataz Colás. 

- Darles mimos y no castigarlos. La etóloga confirma que puede acariciar a su perro para ayudar a calmarle, aunque hay que respetar si no desea estar en nuestros brazos. Si se muestran receptivos, también puede ayudar intentar jugar con ellos en su refugio con juguetes interactivos que suelen ir rellenos de comida. Y, recuerda la experta, "nunca se debe regañar puesto que el miedo es un sentimiento involuntario y podría generarles más estrés del que ya padecen.

- Asegurarse de que está bien atado. Si está en la calle de paseo en el momento del estruendo, es fundamental que, además de su correa, lleve un arnés de su talla bien ajustado. "Muchos perros, al sentir pavor, se quitan con facilidad su correa y emprenden la marcha, por ello siempre nos debemos asegurar que no les quede holgado", puntualiza la especialista.

- Utilizar fármacos (si fuera necesario). Según la especialista se pueden dar de forma puntual para disminuir su ansiedad, tanto cuando sufre el ataque como los días previos que sabemos que puede haber petardos, pero siempre bajo la supervisión y las pautas de un veterinario. "Ahora hay medicaciones de dosis muy bajas y seguras que sirven como ansiolíticos y no actúan como sedantes", dice la experta, quien señala que también existen espráis de feromonas sintéticas que se comercializan en el mercado y que sirven como apaciguantes.