Para ser infiel y no morir en el intento hay que tener buenas cualidades y mucha cabeza fría, y es que no todo el mundo puede compaginar bien su vida con dos parejas sentimentales al mismo tiempo: la oficial y la clandestina.
LO QUE HACEN PARA SALIRSE CON LA SUYA
Un día en la vida de un infiel
Para ser infiel y no morir en el intento hay que tener buenas cualidades y mucha cabeza fría, y es que no todo el mundo puede compaginar bien su vida con dos parejas sentimentales al mismo tiempo: la oficial y la clandestina. Para salir de esta duda, la agencia de citas online Asheley Madison - apta para personas de turbia moralidad- ha realizado recientemente una investigación sobre ellos y los resultados son bastante curiosos.
Sin embargo para salir de esta duda, la agencia de citas online Asheley Madison ha realizado recientemente una investigación sobre ellos y los resultados son bastante curiosos.
Cabe destacar, que esta agencia no es desde luego apta para puritanos y personas con moralidad intachable, pero, su mejor carta de presentación es la discreción. Se considera a sí misma como “la comunidad de citas con la mentalidad más abierta del mundo”, por lo que sin emitir ningún juicio decidió entrevistar a 1.600 de sus usuarios para ver, entre otras cosa, cómo es un día a día en la vida de un infiel.
Tal y como reseña la encuesta: los infieles piensan en sus amantes nada más al levantarse y contactan clandestinamente con ellos –en mayor frecuencia- en las horas del trabajo.
En cifras más específicas, más de dos tercios lleva más de 10 años casado, mientras que el 44% engaña a su pareja desde hace 1 año o menos.
Entre los métodos de contactos con los terceros conflictivos, destaca los mensajes de texto – bien sea por WhatsApp, mensajería instantánea, o cualquier otra aplicación de este tipo.
También es interesante mencionar que el 47% de los encuestados están en contacto con su amante una o dos veces al día, mientras que el 42% tiene el mismo contacto con su pareja oficial.
Excusas recurrentes
Los datos de Ashley Madison mostraron que más de la mitad de las personas que llevan una doble vida dicen “tener reuniones de trabajo u otra actividad” para responder a las llamadas o mensajes de su cónyugue,
Pero en el caso de los amantes, la cifra es muy distinta: 73% asegura que no haría lo mismo si tuviera que responder las llamadas de su pareja clandestina.
¿Seguir casados o el divorcio?
Contrario a lo que se pueda creer, muchos encuestados se desviven por continuar con sus matrimonios.
La respuesta entonces sería: ¿Por qué engañan? Según el sondeo, las razones son varias, y en la mayoría de las ocasiones nada tiene que ver con la desaparición del amor.
Al contrario, se trata de problemas de autoestima, inquietud sexual o incluso algunas copas de más.
En términos comunes, estas personas viven una vida feliz con su cónyuge y familias, pero les falta algo que complete el cuadro.
"Para algunos es solo sexo y para otros puede ser querer sentirse deseados de nuevo", dicen los miembros de Ashley Madison, en búsqueda de la razón, que les da “licencia” para traicionar.
Al caer la noche, es sin duda, el horario preferido para ver a su nueva pareja, persona que, sin saberlo, puede convertirse en su peor enemigo.










