En vísperas del feriado por el Día de la Bandera, el 19 de junio, que cae también martes, vuelven a aterrizar los vencimientos de las Lebacs onerosamente pateados por la Administración Macri en el reciente súper-martes pasado (15 de mayo) las regresan al centro de la escena nacional.
50 DÍAS DECISIVOS DE CAPUTO, STURZE Y DUJOVNE
Anticipo: 2 súper-martes más y calzaría la pócima del Fondo
Los primos Caputo (el ministro Toto y el amigo presidencial Nicky) junto a Sturze se vistieron con el atuendo de la brigada antiexplosivos para intentar desactivar el próximo súper-martes del 19 de junio, en el que aterrizan vencimientos del 100% de las Lebacs renovadas en la anterior fecha crucial del 15 de mayo a una tasa de arriba del 40% anual. Si se desarma la bomba sin estallidos, el peligro se pateará otros 30 días, y en el mientras tanto, el ministro de Hacienda avenido a coordinador en reemplazo del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, deberá convencer a la tropa propia de lo que no logró su antecesor: que el equivalente de esa bola de nieve sea eliminado de los gastos del Estado para que el FMI pueda desembolsar el crédito stand by en trámite. Con los subsidios económicos no queda demasiada tela para cortar después de tanto tarifazo, por lo que los números grandes para meter bisturí están en la plantilla salarial pública y en ANSES. Los 21 ministros, 87 secretarios de Estado, 207 subsecretarios, 687 directores nacionales y generales, más los acomodados, asesores, familiares, amigos, etc, incluidos los recientemente nombrados que estuvieron ocupando páginas y páginas del Boletín Oficial, no se la harán fácil a Nicolás Dujovne cuando toque aplicar los ahorros en lo que gastan, por lo que de nuevo el régimen jubilatorio, que no requiere dar la cara todo el tiempo ni cumplir con favores personales o políticos como en los otros casos, es el candidato a volver al altar de los sacrificios.
Suman por ahora $658.000 millones, que si el Banco Central lograra mantener la paridad cambiaria en torno de los $25 y demostrarle al mercado que puede capear corridas, representarían US$26.000 millones (15% menos en moneda fuerte que el precedente).
Contra el reloj, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, apoyado por algunos banqueros que venían siendo mirados con recelo desde las casas centrales por haber persistido en un comprometido apoyo a la gestión económica de Cambiemos,a pesar de los barquinazos y advertencias, como José Luis Enrique Cristofani, del Santander-Río, y Gabriel Martino, desde la presidencia del HSBC, intenta convencer a los inversores de que reprogramen las carteras concentradas en Lebacs (cuyo stock totaliza US$60.000 millones en plazos muy cortos) llevando todo lo posible a otros activos y estirando vencimientos.
En realidad, por efectos de los sofocones del súper-martes, el BCRA subió del 25% a una tasa referencial del 40%, que difícilmente sea bajada en los próximos 2 meses, habida cuenta de que el pass through impactará en los 2 índices de precios venideros.
En consecuencia, los bancos tuvieron que aumentar más de $74.700 millones la tenencia de Lebacs, con lo cual de menos del 40% del stock en circulación pasaron a poseer más del 45%. Jugados en esa parada quedaron los locales titulares del Macro, Delfín Jorge Ezequiel Carballo, y de Puente, Federico Tomasevich, entre otros.
De hecho, la desactivación de la bomba financiera en la City tiene, como en los videojuegos, una 2da pantalla en junio y una 3ra. en julio, lapso durante el cual el Banco Central está resuelto a abrir mesa con US$5.000 millones de las reservas, que técnicamente estarían sumando US$56.000 millones, pero en la práctica no superan los US$20.000 de libre disponibilidad.
Por el momento, Toto Caputo repatrió a su primo Nicky (algo distanciado de la Casa Rosada porque buscaba enfriar suspicacias sobre la vinculación con su amigo y ex socio Mauricio Macri en negocios originados en el poder) para negociar con los clubes de inversores en bonos (los radicados afuera representan 60% del endeudamiento golondrina) el achicamiento en primer lugar del vencimiento del 19 de junio, a través del rescate de letras en el mercado secundario, algo que irá acelerando en las semanas previas a esa fecha.
El jueves pasado ya recompraron $5.000 millones de letras de junio, con lo cual redujo el vencimiento original de $663.000 millones a $658.000 millones, publica Juan Bergelín en BAE Negocios.
El paso siguiente es ir a plazos más largosya que el 65% de lo que colocó el BCRA el súper-martes fue en el más corto, cuando en las licitaciones previas no menos del 75% apostaba por el vencimiento más próximo.
Entre el miércoles y el viernes, señala el diario del Grupo Crónica, vendió $68.000 millones en letras que vencen entre julio y octubre, no sólo para extender vencimientos sino para sostener la tasa en niveles atractivos.
Por ejemplo, el rendimiento de la letra que vence en octubre se operó el viernes en 38%, cuando para la de julio se pagaba 40%, y en el mercado esperan que la curva se vaya aplanando.
La otra clave es lograr que se mantenga alto pero estable el tipo de cambio real y se logre limitar el pass-through a la inflación. Tal es así que la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal abandonó la noche del domingo sus gestos y tonos angelicales para advertir en el programa La Cornisa (América TV) de Luis Majul, que había pedido un informe para dejar en evidencia a los empresarios que están aumentando precios de productos sin insumos importados, en medio de lo que fue la corrida cambiaria y la devaluación del peso. Puso el acento en la alimentación.
"Si hay un salto del tipo de cambio de 30% por encima de la inflación, se dará un salto en la deuda muy importante que puede provocar alguna zozobra”, ya que el sector público tiene 46% de la deuda total, previno el economista de FIEL, Daniel Artana.
Difícilmente antes de este período crucial en que el estallido cambiario continúa activado, el Fondo Monetario Internacional haga desembolsos del crédito stand by, en el caso de que lo apruebe, porque como ya alertó la ex titular del BCRA cuando CFK era la Presidenta, Mercedes Marcó del Pont, nadie en Washington pondrá el gancho si lo que ingrese prestado al país por una ventanilla se lo llevan los jugadores de la plaza financiera local por la otra.
Habrá de ser el tiempo que demanda esta transición el que se destine a asentar el funcionamiento del reformado paradigma de gestión, en el cual la aceitada coordinación de los 10 ministerios que tienen que ver en alguna parte con las decisiones económicas, que hasta ahora hacían los “Excel Boys” (como lo divierte al economista Carlos Melconián referirse a los vicejefes de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, ahora de capa caída), cambió ahora de responsable, y la ejercerá el funcionario enlace, Nicolás Dujovne, con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.
Tic-tac-tic-tac
No cuenta con demasiado margen para gradualismos en la misión de establecer sintonía con los colegas del gabinete, ya que el tic-tac del artefacto explosivo podría acelerarse si el goteo de las reservas continúa como venía: en lo que va del año, se evaporaron casi US$8.000 millones, US$22.000 en 2017 y US$10.000 millones en 2016.
El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, quiso demostrar margen de acción al comparar nuestras existencias atesoradas de divisas con las de vecinos de la región. Equivalen al 10% del Producto Bruto Interno, mientras en Chile esa proporción es 15%, en Colombia 16%, en México 18%, en Brasil 19%, en Uruguay 24% y en Perú 32%.
El FMI, como prestamista de última instancia, mira más allá del balance del BCRA y prioriza el cash flow de los dólares que es de donde sale el repago de los compromisos que se asuman, de donde surge que, en el primer año de Macri, estuvieron US$14.693 millones en rojo; el segundo US$30.792 millones, y por otra parte faltaron US$53.000 millones, entre el saldo comercial negativo y los intereses que hubo que pagar por el endeudamiento.
Al proyectar los números de este año para arriba, la única posibilidad no sería otra que el Tesoro afloje con la demanda de financiamiento del déficit: si se cumpliera situarlo en los 2,7 puntos del PBI nada más que en el primario, luego de anunciarse que se bajó el presupuestado de 3,2%, el agujero neto a tapar este año por el lado fiscal será de US$13.500 millones y, por el cuasi, los intereses irán de los 45.000 millones del año pasado para arriba.
Los resultados que no pudo lograr el cuestionado Mario Quintana con el monitoreo de las metas que le había encomendado Macri tratará Dujovne de imponer a través de las directivas que vaya transmitiendo tras sus idas y vueltas a Washington y los reportes de las misiones técnicas del FMI que vayan llegando a Buenos Aires, "Esto nos va a dar mayor consistencia macroeconómica, porque vamos a tener el control sobre todos los gastos", se esperanzan en su entorno.
Está por verse en qué medida facilitarán el ajuste de ahora en más la mayoría de los funcionarios del Poder Ejecutivo que le tenían tomado el tiempo a Quintana y justificaban métodos evasivos en presuntas extralimitaciones en que incurriera por sus confesadas ambiciones de crecimiento político, cuando les toque una parte de la reducción de $30.000 millones en más de obras públicas, desprenderse de personal, cerrar dependencias, subsecretarías, secretarías y hasta el propio ministerio.
El bocato di Cardinale del Fondo para que el rojo fiscal baje de los 2 puntos en el 2do semestre ya no son los subsidios económicos para seguir obteniendo tela para cortar, sino en sueldos y jubilaciones, donde se alojan casi las tres cuartas partes de las erogaciones, que en conjunto ocupan el 44% del PBI, la mitad de las cuales corresponde a provincias y municipios.
Macri le descontó apenas un punto en más de 2 años a su antecesora CFK y mira el promedio mundial del 35% como horizonte muy lejano.
La plantilla salarial de los agentes explica el 14% del PBI y el gasto previsional, después del intento de reforma del año pasado, bajó del 9,85 al 9,1% en este, pero subirá al 10% el que viene, según el estudio Castiglione-Tiscornia.
En consecuencia, la Casa Rosada le apunta de nuevo a la ANSES para poder mostrar resultados visibles en las cuentas. Macri tiró a través de Clarín que tenían medidas en análisis para bajar el déficit en el PAMI y le apuntó públicamente a los regímenes especiales jubilatorios, como los de judiciales y docentes.
María Eugenia Vidal hizo punta e impulsa, como medida ejemplarizadora, una reforma que empieza por los diputados y senadores que deberán votar las leyes. Considera al legislador como asalariado solamente durante su mandato, lo hace contribuir dentro del régimen de Seguridad Social y elimina jubilación proveniente de su paso por el Congreso. Sólo participa de los beneficios dentro del régimen de la jubilación exactamente como todos los demás ciudadanos y debe dejar su seguro actual de salud y participar del mismo sistema de salud que los demás ciudadanos. Debe igualmente cumplir las mismas leyes que el resto, incluido principalmente el pago de ganancias.









