Con un discutido penal (enojados los mellizos Barros Schelotto, y uno de ellos, Guillermo, fue expulsado por el referí Darío Herreda), Huracán le empató merecidamente a Boca Juniors en Parque Patricios.
1 A 1 EN PARQUE PATRICIOS
Horrible empate de Boca (¡lo que será el Monumental!)
Boca Juniors no viene jugando bien, eso es sabido. ¿Serán las presiones de salir campeón? La intrascendencia volvió a ocurrir ante Huracán, tan necesitado de un resultado que le permita escapar del descenso. Y Huracán jugó mejor que Boca, todo el partido. El problema de Huracán es que no tiene gol, ni para hacérselo al arco iris. En la única oportunidad que tuvo, la supo/la pudo aprovechar el delantero Darío Benedetto. Parecía definido por la impotencia ofensiva de Boca y porque Huracán no le hacía un gol a Boca en su estadio desde 1998. Pero ocurrió un penalazo del arquero Agustín Rossi al Rolfi Montenegro (autor de ese gol hacia 2 décadas), y el juvenil Alejandro Romero Gamarra lo convirtió. 1 a 1 en el final, y Boca a 2 puntos de River, que además tiene 1 partido menos. Todo dispuesto para que el domingo 28/05 se agite el Monumental recibiendo a Rosario Central (aunque, cuidado con las presiones).
Enorme hubiera sido la injusticia de un triunfo de Boca Juniors que nada hizo para conseguir la victoria, con la excepción de la oportunidad que aprovechó el goleador del campeonato, Darío Benedetto.
Pero, a veces, las injusticias puede corregirse y sucedió precisamente eso: Huracán, que no le hace un gol a casi nadie, pudo empatar en el estadio Tomás Adolfo Ducó.
Huracán, que intenta huir del descenso, quedaba muy complicado con una derrota, que deseaba sin duda la gente de Quilmes AC, con quien lucha por escapar de la condena de la pérdida de categoría.
Boca quería ganar para estirar a 7 puntos la ventaja sobre River Plate, que tiene 2 partidos menos.
River puede recortarle diferencias si vence a Rosario Central el domingo 28/05 como local. Y aún queda pendiente el partido contra Atlético Tucumán. La ilusión de River es enorme y se hará sentir en su estadio Monumental, esperando que eso no le juegue en contra a sus jugadores.
En cuanto al partido de Huracán y Boca, intrascendente desde lo deportivo. Demasiado flojo para un Boca que quiere campeonar.
El marcador lo abrió Darío Benedetto, a los 75', en una de las pocas llegadas que tuvo el visitante.
Cuando parecía que la victoria era cosa juzgada, el árbitro Darío Herrera sancionó bien un penal que fue penal (hay que tener autoridad para cobrarle un penal sobre el final de un partido decisivo al equipo de Daniel Angelici).
Fue penal de Agustín Rossi sobre Daniel Montenegro, y pidió la pelota para patear el juveniel Alejandro Romerro Gamarra, una patriada por todo lo que se jugaba en el penal.
En el 5to. minuto de tiempo adicionado, lo convirtió con una ejecución impecable, cambiándole el palo al arquero. A llorar a la iglesia.







