LA MASÍA

El mejor cardiólogo para la mejor escuela de fútbol

La Masía (en catalán La Masia) es la academia de las categorías inferiores del FC Barcelona. Creada en 1979 como residencia de los jugadores de la cantera que no vivían en las inmediaciones de Barcelona, evolucionó hacia centro de formación de las categorías inferiores del club. El éxito de Lionel Messi, potenció La Masía.

 

N. de la R.: El objetivo de La Masía es desarrollar el talento de jóvenes que aspiran a ser profesionales del FC Barcelona, gracias a sus cualidades. El club les ofrece formación académica para facilitar un probable salto al fútbol profesional. 
 
Estuvo ubicada entre 1979 y 2011 en la denominada Masía de Can Planas, en las inmediaciones del Camp Nou. 
 
El edificio de La Masia de Can Planas era una casa rural construida en 1702 y comprada por el FC Barcelona en 1953, junto con los terrenos donde posteriormente se construiría el Camp Nou. 
 
En un primer momento, la Masía se usó como taller para la confección de la maqueta y sala de trabajo de arquitectos y constructores del Camp Nou, así también como punto de partida de las visitas de altas personalidades y asociados a las obras de construcción. Una vez inaugurado el estadio, el 24 de septiembre del 1957, la Masía cerró sus puertas. 
 
Con Enric Llaudet presidente del FC Barcelona, el edificio se remodeló y se amplió para albergar la sede social del club, que dejó la Via Layetana. La nueva sede social fue inaugurada el 26 de septiembre de 1966.
 
El 20 de octubre de 1979, bajo la presidencia de Josep Lluis Núñez, La Masía se convirtió en residencia de los jóvenes talentos del Barça. En 610 m2 divididos en 2 plantas, albergaba una gran cocina, un comedor, un salón de gran tamaño, una biblioteca, los departamentos administrativos del club y dormitorios y vestuarios para 60 promesas, 12 de los cuales dormían en la residencia y 48 en las habitaciones situadas en el Gol Norte del Camp Nou.
 
En 2011 se anunció el traslado del centro de formación a nuevas instalaciones en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, un inmenso complejo deportivo ubicado en San Juan Despí, a 8 km de Barcelona, y denominado La Masia-Centre de Formació Oriol Tort.
 
El edificio tiene una superficie construida de 6.000 m2 distribuidos en 5 plantas, con capacidad para 123 plazas (83 para residentes y 40 para concentraciones de equipos profesionales).
 
La Masía es un símbolo de la cantera del club azulgrana y se la considera una fábrica de jugadores.
 
Más de 30 jugadores surgidos de La Masía han conseguido jugar en el equipo titular del FC Barcelona o equivalentes. Los más conocidos: Josep Guardiola, Iván de la Peña, Carles Puyol, Xavi Hernández, José Manuel Reina, Víctor Valdés, Gabri, Andrés Iniesta, Lionel Messi, Bojan Krkic, Gerard Piqué, Giovanni Dos Santos, Cesc Fabregas, Sergio Busquets, Pedro Rodríguez, Thiago Alcántara y Jeffren Suárez.
 
Y esperan su oportunidad: Alberto Botía, Fran Mérida, Daniel Pacheco, Marc Bartra, Marc Muniesa, Cristian Tello, Jonathan Dos Santos, Sergi Roberto, Sergi Gómez, Gerard Deulofeu, Rafael Alcántara, Javier Espinosa, Carles Planas, Oriol Romeu, Martín Montoya, Isaac Cuenca, Martí Riverola, Andreu Fontàs, Alex Grimaldo, Jordi Alba, Ignasi Miquel y Víctor Ruiz.
 
 
"Valentín Fuster Carulla es uno de esos talentos médicos y científicos que ha dado España pero que tuvo que buscar fuera de nuestro país el marco idóneo para desarrollar todas sus teorías e investigaciones. 
 
En los años '70, él se trasladó a los Estados Unidos y hoy es considerado una referencia, una eminencia mundial en cardiología. 
 
El Comité Olímpico Español le abrió sus puertas para que ofreciera una clase magistral bajo el título 'Bienestar, Salud y Sociedad'. 27 doctorados honoris causa adornan un curriculum del que es presidente de la Asociación Mundial de Cardiología, director de la clínica Monte Sinaí en Nueva York, catedrático en Harvard y asesor del Barcelona para la cantera. Han leído bien. 
 
El doctor Fuster está al lado de los más jóvenes. Su trabajo en La Masía se inicia en los niños cuando tienen 14 años y termina al cumplir 16 años.
 
La entidad azulgrana puso en manos de este premio Príncipe de Asturias, la formación y la creación de hábitos alimenticios y de conducta ante los riesgos que siempre entraña el corazón de un deportista y de una persona de a pie. 
 
El mensaje del doctor Fuster, lejos de insistir en la comida sana, en las buenas costumbres, van más allá e inciden en la manera de afrontar la vida para lograr las metas propuestas y conseguir una vida saludable. 
 
4 aspectos
 
El doctor Fuster divide en 4 grandes aspectos los consejos que reciben los que pueblan La Masía. 
 
El primer de ellos va dirigido para que todos ellos tengan a lo largo del día un periodo de tiempo para reflexionar, pensar en lo que se ha hecho, en lo que queda por hacer. 
 
En la segunda etapa de ese conocimiento que lleva a cabo con los niños azulgrana les pide que desarrollen otro talento que nada tenga que ver con el fútbol o que por lo menos no tenga una incidencia directa en el deporte que en teoría les ocupa. Pretende que la mente y el cuerpo del niño se desarrolle más allá del fútbol, que busque una segunda actividad.
 
La mente y el cuerpo del niño crece de una manera correcta si logra eliminar toda la negatividad que suele rodear al español. "Aquí siempre pensamos en lo peor. He vivido dos grandes crisis económicas en Estados Unidos y hemos logrado salir adelante porque no hemos estado pendiente de hacer sangre. Al revés, se ha buscado el lado positivo. Hay que ser positivo y en España cuesta serlo". 
 
El punto que cierra la enseñanza del doctor Fuster a esos jugadores que semana tras semana demuestran estar listos para jugar en el primer equipo, es que la felicidad ante la vida debe ser una actitud, algo que se debe convertir en habitual. "Siendo feliz se logran los objetivos".
 
Además de esta filosofía de vida que resume en cuatro puntos, el doctor Fuster insiste en una alimentación sana y en unos comportamientos sanos. La respuesta que encuentra entre los canteranos azulgrana es positiva al máximo y según él se refleja en la actitud que muestran.
 
La educación, desde el principio
 
El último libro del cardiólogo lo ha dedicado a los niños y en la necesidad de empezar esa educación para cuidar el cuerpo desde que apenas tiene 3 años. 'Monstruos supersanos' es el título del libro del doctor que ha conseguido cambiar el nombre del 'monstruo de las galletas' por el de 'monstruo de la fruta' dentro de su colaboración con Barrio Sésamo.
 
En la clase maestra del COE, el doctor Fuster incidió en que la enfermedad cardiovascular es 'una epidemia que afecta tanto a ricos como a pobres. El incremento del tabaquismo, de los alimentos conservados en sal y de la alimentación barata basada en hidratos de carbono como los grandes culpables. 
 
Los factores de riesgo según el jefe de cardiología del hospital Monte Sinaí de Nueva York son el peso, tensión, diabetes, colesterol, tabaco, alcohol y la edad. 
 
Otro gran problema es que la sociedad no se siente vulnerable ni cuando enferman. Se da la espalda a los tratamientos y se termina pagando. 
 
Eso sí, los avances tecnológicos han aumentado en seis años la esperanza de vida. En cuanto a los deportistas, afirmó que el peligro llega cuando se deja el deporte y se engorda sin control alguno."