Una nevada, leve pero persistente, cayó sobre la Ciudad de Buenos Aires y fue más abultada en partidos del Gran Buenos Aires, fenómeno que no ocurría desde 1918, y sorprendió a los meteorólogos.
En 1928 y 1967 hubo fenómenos similares, pero en forma de aguanieve o nevisca.
Después de la caída de aguanieve o nevisca durante la mañana, a partir de las 14:00 el fenómeno comenzó a intensificarse en la Ciudad de Buenos Aires hasta derivar en copos de nieve, que al llegar al suelo se deshacían, porque todavía la superficie no estaba los suficientemente fría para conservarlos.
En 1918, Buenos Aires no vivía el fenómeno actual que los meteorólogos llaman "isla de calor", por el cual la creciente urbanización hace que la temperatura terrestre se eleva e impide la acumulación de nieve.
En la Ciudad de Buenos Aires, la temperatura más baja fue de 1,4ºC aunque la sensación térmica bajó hasta -3ºC en horas de la mañana, mientras que en algunas zonas del conurbano la acción del viento originó temperaturas más bajas.
Por la rareza del fenómeno el Servicio Meteorológico Nacional dudó en dar un alerta, y cuando ocurrió, la gente salió a festejar: pasado el mediodía se transformó en copos de nieve como no ocurría hacía 89 años. El 22 de junio de 1918, según los registros de la época ese día cayeron entre 8 y 10 centímetros de nieve.
"Los estudios que hicimos el día jueves y viernes daban nevadas en la Ciudad, pero teníamos dudas de adelantarlo porque un fenómeno que se da cada 100 años es muy difícil de anunciar. Siempre que uno ve un modelo con 4 días de anticipación tiene alguna duda, por eso dar un alerta es difícil", explicó Héctor Ciappesoni, interventor del Servicio Meteorológico Nacional y vicepresidente del Centro Argentino de Meteorólogos, consultado por 'La Nación'.
La explicación fue la combinación de un viento frío de la Antártida y un centro de baja presión desde la Cordillera de los Andes.
Jorge Leis, del Servicio Meteorológico Nacional, le explicó a la agencia Télam: "El fenómeno se originó en la irrupción de aire polar en los niveles medios de la atmósfera y a la baja temperatura existente en la superficie, lo que impidió que los copos de disolvieran al acercarse a la tierra".
A diferencia de la nevada de 1918, que se registró en un día de -5,8ºC, por un frente polar que llegó hasta la provincia de Misiones, esta vez no se precisó un frío tan extremo, por el centro de baja presión de la Cordillera, que hizo que la nevada esta vez avance desde el oeste.
Pero el cambio climático existe: "Algo está pasando que tenemos más intensidad de precipitación, más agua en el suelo, hoy tenemos otro extremo [meteorológico] como la precipitación de nieve y el año pasado tuvimos granizo", dijo Ciappesoni.
En el sur y oeste del Gran Buenos Aires, la nevada comenzó a acumularse en las copas de los árboles y en los automóviles.
Leis lo explicó así: "El fenómeno se prolongará hasta la madrugada del martes y es posible que comience a acumularse nieve hacia la noche, cuando la temperatura comience a descender aún más".
El martes 10, miércoles 11 y jueves 12 se esperan temperaturas mínimas de 0ºC pero la irrupción del aire polar sólo durará hasta las 6:00 del martes por lo que no está previsto que ocurran nevadas mañana.
"Las temperaturas más frías estan por venir en los próximos días, debido a la acción de los vientos y la humedad, pero los copos de nieve caerán sólo hasta esta madrugada", aseguró Leis.
En Lomas de Zamora, uno de los lugares donde más nevó, hasta se vieron tablas de snowboard y perros siberianos.
El fenómeno, en el norte de la provincia de Buenos Aires, como en Pergamino, hasta se hicieron muñecos de nieve, y en Baradero, Junín, Zárate y San Nicolás.
Intensas nevadas se registraron en grandes sectores del centro y oeste del país y en la Cordillera andina, hay rutas cortadas y varios micros de larga distancia que van hacia el oeste permanecen varados en la terminal cordobesa de Río Cuarto a la espera de mejores condiciones meteorológicas.
Cambio climático: 89 años después, Ciudad de Buenos Aires y GBA fueron sorprendidas por la nieve
Desde junio de 1918 que no ocurría la nevisca que sorprendió a los habitantes de los barrios porteños pero en el Gran Buenos Aires, los copos fueron más consistentes. Pero esta vez fue diferente a 89 años atrás.
09 de julio de 2007 - 00:00






