Teléfonos convencionales en la red WiFi: No se lo pierda

El diseño y las prestaciones de los teléfonos WiFi Skype son muy similares. Camundanet también transita este camino en la Argentina, vale la pena aclarar.

No hace falta PC, ni tampoco estar en casa. No hace falta ni siquiera tener ADSL contratado. Basta con un punto de acceso inalámbrico cerca, teléfonos como el de Netgear (en el caso de Camundanet están probando con un equipo que trajeron de China). Sin cables y sin tarifas.
En el caso de Skype, hay que ubicar el software de Skype en el interior del teléfono y funciona de forma muy similar al programa en un PC. Para empezar, es necesario tener una cuenta. Si no se tiene, los teléfonos pueden ayudar al usuario a crear una.
Activada la cuenta, se pueden añadir a la lista de contactos otros usuarios de Skype. Las listas de contactos están almacenadas en un servidor central por lo que, si ya se dispone de una cuenta, no habrá que añadir uno a uno todos los contactos. Aparecerán de forma automática en el teléfono. Del mismo modo, si otra persona decide utilizar el teléfono, al autenticarse verá cómo aparece su lista personal de amigos.
En la pantalla del teléfono será posible saber el estado de los contactos —el número máximo de contactos que suelen manejar los teléfonos rondan los 200—, si están conectados en ese momento y si están disponibles o por el contrario están ocupados y, por tanto, no atienden las llamadas. Para llamarlos sólo es necesario pulsar el botón correspondiente y se inicia la conversación.
Cuando llega la hora de llamar a teléfonos convencionales, el teléfono funciona como un terminal DECT inalámbrico convencional. Se introduce el número de destino y el servicio Skype Out (insistimos que Camundanet está trabajando en un producto similar) dirige la llamada a la red telefónica. Las tarifas de acceso a Skype Out son similares a las que se tienen con un PC, y el crédito disponible para llamadas puede consultarse en todo momento.
Hay más servicios que pueden asociarse a los teléfonos. Skype In, por ejemplo, permite tener un número de teléfono convencional al que pueden llamar usuarios que no tengan un PC para localizarlo. También se puede contratar un servicio de contestador automático. Es un buzón de voz que almacena los mensajes cuando el usuario no está disponible.
Hay pequeñas limitaciones. Los teléfonos no incluyen un software de navegación y por tanto es imposible autenticarse en redes inalámbricas que requieran rellenar formularios o acceder a una página web para activar el servicio. Sí pueden unirse, sin embargo, a redes inalámbricas con protección WEP. La contraseña se introduce a través de las teclas del teléfono.
Funcionalidades de las nuevas versiones de Skype pueden no estar disponibles. Los teléfonos, por ejemplo, no sirven para realizar videoconferencia, ya que no tienen cámara incluida. Tampoco se pueden entablar conversaciones de texto con otros usuarios o realizar llamadas de emergencia.
La batería es el talón de Aquiles de estos dispositivos, que se recargan a través de una conexión USB. Suelen tener energía para sólo dos horas de conversación y 20 horas en espera, aunque puede variar según el modelo y la señal WiFi.
También Microsoft ingresó a esta posibilidad, con su más reciente versión de Messenger —el programa de mensajería instantánea—, en el que incluyó la posibilidad de realizar llamadas a teléfonos convencionales a través del servicio Windows Live Call.
El día de su lanzamiento, Microsoft anunció la disponibilidad de un teléfono DECT —inalámbrico— de Philips, el Messenger Phone, con el que es posible realizar llamadas convencionales y también llamadas IP si se tiene el PC encendido.
Este teléfono, sin embargo, no funciona con redes inalámbricas WiFi. La compañía de Redmond también ha confirmado que Motorola prepara un teléfono inalámbrico con el que aprovechar la funcionalidad del nuevo programa. Los primeros modelos podrían salir a principios de 2007.