La compañía Fargo tiene 35 años de historia en el mercado argentino, cuenta con seis plantas elaboradoras y un plantel de 1.400 empleados. Pese a su larga trayectoria, ayer trascendió que se vive cierto malestar y tensión entre accionistas estadounidenses y mexicanos de la compañía. Todo esto debido a un pedido de quiebra contra Fargo que fue presentado ayer por la mañana en la Corte de Comercio del Distrito Sur de la ciudad de Nueva York bajo el capítulo 11 de la Ley de Quiebras de USA.
La ofensiva legal en ese país se produce luego de que, a raíz de una decisión judicial en la Argentina, los acreedores fueran limitados en sus derechos de voto en el concurso preventivo que prevé la Ley de Quiebras argentina. "De acuerdo con el fallo de la Justicia argentina, Fargo puede prácticamente ignorar a los acreedores quirografarios, lo que indudablemente pone en riesgo los derechos de inversores extranjeros en bonos de empresas argentinas", se indicó a través de un comunicado.
Los acreedores quirografarios están representados por:
• Rainbow Global High Yield Fund.,
• Argo Capital Investors Fund,
• SPC,
• The Star Fund y
• The Rainmac Fund.
Todo ellos mantienen una posición de más de 65% de la emisión total de los bonos de Fargo con vencimiento en el 2008 y que se rigen bajo ley de Nueva York.
La presentación judicial en USA también solicita la investigación de las relaciones societarias existentes entre Fargo y sus accionistas, Grupo Bimbo y el empresario mexicano Fernando Chico Pardo, especialmente en lo que hace a su control de Fargo y su accionar respecto del concurso que tramita en la Argentina.
"Creemos que Bimbo intenta controlar la industria de la panificación industrial en la Argentina y utiliza todos los medios que tiene a su alcance para quedarse con el negocio al menor costo posible", agregaron las fuentes a un matutino porteño.
Fargo se presentó en concurso preventivo en la Argentina en el 2002. En respuesta a la falta de pago de un crédito, Deutsche Bank ejecutó su garantía y vendió 100% de acciones en Fargo, así como un préstamo garantizado de u$s30 millones, al empresario mexicano Fernando Chico Pardo. A los pocos días, Chico Pardo transfirió 30% de su participación a Bimbo, el mayor competidor de Fargo en la Argentina. En marzo del 2005 un tribunal argentino decidió inhibir que los acreedores quirografarios votaran por el capital de sus acreencias en todo el proceso concursal.
Luego del pedido de quiebra de Fargo, se avecina una investigación a Bimbo por querer el monopolio del pan argentino
Alimentos Fargo, la panificadora argentina, enfrenta un pedido de bancarrota involuntaria en USA por parte de un grupo de acreedores. La firma tiene 20 días para responder al pedido que busca el repago de pagarés con vencimiento en 2008. Tensión entre inversores en medio de un clima enrarecido.
12 de septiembre de 2006 - 00:00






