Renuncié al diario 'Clarín' cuando Joaquín Morales Solá censuró por 4ta. ó 5ta. vez la columna dominical que yo firmaba en la contratapa del suplemento económico del diario, que se llamaba 'Claves de la coyuntura".
América 2, un canal a la deriva
Las posibles irregulares administrativas que habría encontrado Francisco de Narváez en América 2 son apenas parte del enorme problema del canal de TV con antena en el Gran Buenos Aires y sede nominal en la ciudad de La Plata. Hoy, América 2 es el hazmerreir de la industria. POR EDGAR MAINHARD
La censura que me impuso Morales Solá incluía unos tijeretazos mal dados que provocaba que las frases quedaran inconexas y cualquier lector podría haber imaginado que yo estaba borracho cuando escribía. Y Morales Solá dejaba mi firma, cuando lo mejor hubiese sido que todo el engendro no tuviese padre.
Por lo tanto, ¿qué autoridad tiene Morales Solá para cuestionar a Rolando Graña porque censuró a Diego Gvirtz? Ninguna.
Cualquiera sabe que Graña se hace cargo de la decisión que tomaron las autoridades del canal, del mismo modo que Morales Solá me censuró seguramente porque lo que yo escribía no coincidía con los intereses de 'Clarín' en ese momento.
De Magdalena Ruiz Guiñazú carece de interés hablar porque la estrella de AM Mitre (la radio de Grupo Clarín que 'blanqueó' Carlos Menem), era considerada una persona con muy buen diálogo con el Ministerio de Economía en los días cuando Ana María Luro era la jefa de prensa de José Alfredo Martínez de Hoz. Y no profundizo el tema por respeto a José Ignacio López, su colega de entonces.
No es mi intención defender a Rolando Graña, porque no tengo una buena opinión profesional de su trabajo; tampoco del abogado Daniel Vila ni del médico José Luis Manzano, cuya participación en los medios de comunicación resulta tan poco interesante para la información a la opinión pública como la del contador público Magnetto o la del escribano Raúl Moneta o el 'entrepreneur' Eduardo Eurnekian. Todos ellos llegan a los medios solamente para ejecutar mejores negocios en otras actividades.
De todos modos, lo que ocurre hoy día en el canal América 2 es increíble: en un programa de ese canal, conducido por la actriz y presentadora Mirtha Legrand, no solamente se enjuició al supuesto gerente de Contenidos de ese canal (Graña) sino que se intentó que ventilara los nombres de la reunión de directorio en la que se decidió sancionar al programa 'TVR', del productor Diego Gvirtz.
Semejante aquelarre no ocurriría en Canal 13. Tampoco en Telefé. Ni hablar en Canal 9. Ni siquiera en Canal 7.
¿Qué hacía Graña aceptando tener que dar explicaciones, en vivo y en directo, sobre la política del canal a Joaquín Morales Solá (quien escribe en el diario 'La Nación' y es columnista de medios de Grupo Clarín, propietario de Canal 13, competidor de América 2) y a Magdalena Ruiz Guiñazú (conductora matutina de AM Mitre, también de Grupo Clarín, competidora de AM La Red, la radio de América 2)?
Y todo esto ocurrió bajo la supervisión de Mirtha Legrand, quien recordaba, al aire, que en su contrato incluyó una cláusula por la que el canal no puede cuestionar sus decisiones periodísticas.
En verdad, lo ocurrido corrobora que
> La familia Ávila ha sido espantosa en su gestión de América 2 (un hijo de Carlos Ávila, Juan Cruz, todavía se desempeña al frente de la Gerencia General),
> Aún Vila-Manzano-De Narváez no ejercen el control del canal sino que se vive una transición, y
> Falta coherencia. Cuando terminó el almuerzo de la Legrand, arrancó 'Intrusos', de Jorge Rial, no solamente reprochando que le habían entregado tarde la pantalla sino cuestionando lo ocurrido durante el programa de ese mismo canal.
¿Es bueno que se ventilen los 'trapitos' del canal durante su programación? En verdad, un canal de televisión no es un 'reality show' sino una empresa comercial que unifica el entretenimiento y el periodismo, y al menos debe aparentar coherencia ante su público.
El otro invitado al programa fue Rosendo María Fraga, quien llegó a sugerir que, para terminar con la polémica, el canal de TV difunda el programa que censuró. Una locura le sigue a la otra.
Morales Solá, Fraga y Ruiz Guiñazú fueron integrantes de la frustrada Asociación Periodistas, que sucumbió cuando no se puso de acuerdo para condenar el acto de censura de 'Página/12' contra Julio Nudler.
Si América 2 pagó el costo político de sancionar a Diego Gvirtz, muy mal haría ahora en revisar esa posición. En su momento lo hizo Carlos Ávila con Jorge Lanata y la tregua no duró mucho tiempo, Lanata terminó afuera de la programación, y de la TV. Es posible que ocurra algo similar con Gvirtz.
¿Por qué? Porque más allá de las simpatías que hoy reúne entre los enemigos de América 2 y los 'kirchneristas' como el propio productor, ningún empresario de medios aceptaría ubicar en su pantalla a quien cuestione la línea editorial que él traza. Esto es así, y Morales Solá lo sabe muy bien porque me lo aplicó a mi. Y estaba en su derecho. No me consideré despedido sino que renuncié porque era evidente que yo debía intentar tener libertad (por eso me fui a 'Ámbito Financiero') pero él debía ejercer su rol de Prosecretario General de Redacción de 'Clarín'.
Días atrás, como cierre del ciclo 'Periodismo Ideologizado - Periodismo Profesionalizado', que organizó Fopea (Foro de Periodismo Argentino), logró sentar a la misma mesa, durante 2 horas, a Magdalena Ruiz Guiñazú y Horacio Verbitsky.
En esa ocasión, Verbitsky fue consultado acerca del caso de Julio Nudler, fallecido periodista de 'Página/12', y él reiteró que la dirección del diario no se había salido del libreto habitual de un editor (pedir a sus periodistas respaldo a sus afirmaciones).
Entonces, ¿por qué este concepto no es válido para América 2 pero sí lo es para 'Página/12'? ¿Quién marca la diferencia? ¿Diego Gvirtz? No tiene entidad y ni siquiera es periodista sino un empresario con intereses comerciales varios. Lo que es válido para uno, lo es para el otro, o ninguno de los 2.
Acerca de América 2, sin embargo, hay mucho aún por recorrer. El canal sigue con problemas financieros, el déficit no ha cesado, la relación con el Gobierno es pésima, y esto se acentuó con el ingreso de Francisco de Narváez como accionista, ya que él es candidato a diputado nacional detrás de Hilda de Duhalde. El resultado es que América 2 carece de publicidad gubernamental y, además, ni siquiera le pagan lo que el Estado le adeuda.
Alguien podría sugerir que vive un proceso de transición porque ni siquiera ha terminado el arqueo que inició Narváez, y sus contadores tienen muchas dudas acerca de cómo han descubierto la contabilidad del canal.
Luego, la conducción aún no es homogénea y esto se refleja en la programación. La rivalidad abierta y desenfadada entre la Legrand y Rial es un ejemplo. La desubicación de la Legrand acerca de los intereses del canal para llevar a la pantalla una cuestión doméstica, es notoria. En Canal 13, Legrand no saldría al aire mañana. Especialmente cuando dijo que le había costado mucho convencer a Elisa Carrió para que fuese a su programa.
Un editor no anda por ahí censurando a sus periodistas, pero exige que ellos comprendan también cuáles son los intereses del medio, y los intereses del medio son superiores a los intereses de los periodistas. Esto es así de sencillo, en cualquier parte del mundo.
¿Acaso Ruiz Guiñazú o Morales Solá entrevistarán a las Abuelas de Plaza de Mayo para que expliquen su posición ahora que la Corte Suprema de Justicia de la Nación debe abordar la adopción irregular de los herederos de Ernestina Herrera de Noble, presidente de Grupo Clarín? No hablarán del tema y no porque Jorge Rendo, director de Asuntos Públicos del holding, los llame sino porque ellos mismos comprenden cuáles son las reglas del juego.
¿Tratarán Ruiz Guiñazú o Morales Solá los peligrosos cambios a la Ley de Defensa de la Competencia, que impulsa el Gobierno Nacional y podría influir por sí o por no en la futura fusión entre Multicanal, de Grupo Clarín, y CableVisión? No.
Y nadie dirá que Grupo Clarín los censuró. Pero la guerra de medios es impiadosa. En ella América 2 está perdiendo en forma demoledora y no hay piedad para el más débil. Tampoco creo que se la merezca, pero sí es importante echar un poco de racionalidad en toda esta locura.
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U24, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 2005.






