por ANDREA TORNIELLI
El Papa puso su ficha en el banco del Vaticano
Muchos se preguntaban cuándo el Papa católico apostólico romano ingresaría en el IOR, el banco vaticano, motivo de tantas controversias en el sistema bancario italiano, y también en el europeo. Pues Francisco acaba de acometer esa tarea.
15 de junio de 2013 - 20:26
CIUDAD DEL VATICANO (Vatican Insider). Primer paso del papa Francisco con respecto al IOR (Istituto per le Opere di Religione, conocido popularmente como el Banco Vaticano) con su aprobación (normalmente no exigida para este nombramiento) de la comisión cardenalicia que decide sobre la entidad.
Francisco nombró como “prelado ad interim” del “banco vaticano” a monseñor Battista Mario Salvatore Ricca.
Oriundo de Brescia y proveniente del servicio diplomático (en servicio en la primera secci’on de la Secretaría de Estado), Ricca es el director de la Casa Santa Marta, la residencia en la que el vive el Papa.
En estos primeros meses de pontificado, Ricca estuvo muy cerca de Bergoglio, quien parece el verdadero artífice de esta decisión.
El encargo de 'prelado' del IOR, previsto por el Estatuto, estaba vacante desde 2010, cuando monseñor Piero Pioppo, quien fue secretario particular del cardenal Angelo Sodano (quien le había ingresado al “banco vaticano” cuando estaba por dejar la Secretaría de Estado), fue promovido a nuncio apostolico en Camerún.
En 2012, los inspectores de Moneyval (Comisión de Expertos sobre la Evaluación de la Lucha contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo, un órgano de supervisión del Consejo de Europa) escribieron en el informe sobre el IOR que habían escuchado en sus investigaciones que ya había sido nombrado un nuevo prelado. Pero en realidad no había nada sobre ese nombramiento, a pesar de las indiscreciones que indicaban al lombardo Luigi Mistò, actual secretario de la Apsa (L'Amministrazione del patrimonio della Sede Apostolica), como prelado.
Según el estatuto del IOR, el 'prelado', nombrado por la Comisión cardenalicia, "sigue las actividades del Instituto, con la posibilidad de acceder a las actas y a los documentos del Instituto mismo", y por este motivo puede entrar y ver cuanto quiera.
Además, "participa, en calidad de secretario, en las reuniones de la Comisión cardenalicia, y se ocupa de su verbalización", pero asiste también a las reuniones del Consejo de superintendencia, es decir el 'board' de laicos. Él puede someter sus opiniones y observaciones a los cardenales de la comisión y dispone de una oficina dentro del IOR.
En el comunicado del director de la Sala de Prensa, el padre Federico Lombardi, se especifica que el nombramiento se llevó a cabo "con la aprobación" del Papa.
Sin duda, una aclaración importante que indica quién fue el que efectivamente tomó la decisión.
El hecho de que se trate de una designación 'ad interim' podría significar que en el futuro habrá más reformas y reestructuraciones en el “banco vaticano”, o simplemente, que con esta fórmula se pudo acelerar un poco la designación.
El nombramiento de urgencia de un prelado que cuenta con el aprecio personal y con la confianza de Francisco indica que no todo era color de rosa dentro del torreón del IOR, a pesar de la cascada de entrevistas tranquilizadoras que el actual presidente, el alemán Ernst von Freyberg, y el director general Paolo Cipriani han concedido para afirmar que el “banco vaticano” es esencial para la vida y la libertad de la Iglesia, que los clientes se encuentran satisfechos, que no existen cuentas secretas y que todo es transparencia en el IOR.





