CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los países miembros de la Unión Europea no logran ponerse de acuerdo en elementos fundamentales de la regulación de la protección de datos. Pero la irrupción del espionaje estadounidense provoca nerviosismo en algunos miembros de la Comisión Europea.
El escándalo Snowden/NSA llega a Europa
Las normas comunitarias sobre protección de datos son de 1995. Pese a figurar todavía entre las más 'garantistas' del mundo, la irrupción de Internet en la vida diaria de los europeos —y especialmente la llegada de las redes sociales— ha convertido en obsoleta esa regulación. El Ejecutivo comunitario lanzó hace ya año y medio una propuesta para restringir el acceso que compañías y poderes públicos tienen a datos sensibles de los usuarios y regular cuestiones tan novedosas como el derecho al olvido. Por eso, los países de la Unión Europea negocian desde hace meses con USA cómo cerrar las 'lagunas de privacidad' de sus datos. El espionaje que practica la NSA estadounidense resulta que encontró a la UE con grandes 'lagunas de privacidad' abiertas a la actividad de, por ejemplo, la NSA.
12 de junio de 2013 - 08:59
“Este caso demuestra que un marco legal para la protección de datos personales no es un lujo, sino un derecho fundamental. Ya es hora de que el Consejo Europeo demuestre que puede actuar rápidamente para reforzar los derechos de los ciudadanos”, reclamó la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding.
Hoy miércoles 12/06 se reunirán en Dublín (Irlanda) los responsables europeos con las autoridades estadounidenses y, a causa de una agenda casualmente ya establecida, el tema será la protección de datos.
Reding tendrá la oportunidad de preguntar a USA los detalles del espionaje, a cuántos europeos ha afectado y cómo piensa garantizar la seguridad de las comunicaciones, según allegados a la funcionaria regulatoria europea.
La Unión Europea entrega ya numerosos datos de sus ciudadanos a Estados Unidos (de los pasajeros aéreos, de las transferencias bancarias...), pero no tiene garantías de que el tratamiento de esos datos respete los estándares europeos.
Por eso la comisaria de Justicia explora, desde 2011, un acuerdo de protección de datos vinculado a la cooperación policial y judicial: en la práctica, tanto los poderes públicos como los privados tienen acceso a información clave del ciudadano que puede ser utilizada en su contra.
Hay problemas evidentes.
Por ejemplo:
> un ciudadano estadounidense que considere violada su privacidad puede reclamar ante las autoridades europeas, mientras un europeo no puede hacer lo mismo ante la administración estadounidense;
> la autorización a USA a buscar datos de un individuo europeo ¿debe ser indiscriminada o cuando existan “sospechas concretas”?
“Cuando un ciudadano europeo manda mensajes o llama por teléfono a alguien en USA no espera que sus datos personales sean interceptados o transmitidos a terceras personas”, explican.
Aún en USA, el conocimiento público de esos programas de vigilancia ha despertado un debate sobre la necesidad de renovar la arquitectura de inteligencia puesta en marcha por medio de la Ley Patriótica, aprobada tras el 11-S. Tanto el control telefónico como el rastreo en Internet está legalmente amparado por esa ley, sobre cuya vigencia quieren debatir varios congresistas, a lo que no se opone la Casa Blanca.
Todos los europeos recelan del uso que USA conceda a esas bases de datos. La propia canciller alemana, Angela Merkel, aprovechará la cita que mantendrá con el presidente estadounidense, Barack Obama, el 18/06 para interrogarlo sobre este caso.
[ pagebreak ]
En el Parlamento Europeo, muy celoso de la privacidad de los ciudadanos, la situación es complicada. “¿Cómo podemos hablar de relación especial entre la Unión Europea y USA cuando Obama dice explícitamente que solo han espiado a extranjeros?”, se preguntó la diputada holandesa liberal Sophie in 't Veld.
La cacería
El Gobierno de USA se apresta, apenas descienda un poco en los medios de comunicación el escándalo NSA, a cazar a Edward Snowden, el joven espía que desveló programas de vigilancia de las comunicaciones.
Quieren acusarlo de graves cargos de violación de secretos de Estado, en caso de que antes pudiera ser detenido y juzgado en ese país.
Mientras tanto, el caso está provocando una reconsideración sobre los métodos de los servicios de espionaje y el manejo de los programas secretos.
La Casa Blanca sigue sin anticipar su estrategia para responder a Snowden o a los informes que desveló. El portavoz presidencial, Jay Carney, se remitió a las declaraciones hechas anteriormente por el Director de Inteligencia Nacional, James Clapper, quien advirtió que “cualquier persona que tiene acceso a datos de seguridad sabe que tiene la obligación de proteger esa información y obedecer la ley”.
La imagen pública de Barack Obama está seriamente dañada. Por eso la Casa Blanca todavía prefiere mantenerse replegada mientras la corporación de seguridad e inteligencia, que realmente gobierna USA, se plantea cómo impedir que vuelva a ocurrir.
Snowden firmó con Booz Allen Hamilton –un poderoso contratista en misiones de espionaje del Gobierno-, un acuerdo de mantener en secreto su trabajo. Pero, aunque no hubiera sido así, existen otras leyes para procesarle por diversos delitos.
Expertos legales del Departamento de Justicia trabajan junto a especialistas del FBI, para construir el caso judicial contra Snowden, paso previo a solicitar su extradición a Hong Kong u otro país en el que pueda encontrarse.
Pese a que Hong Kong es parte de China, mantiene algunas excepciones, como sus acuerdos de extradiciones, existentes desde su tiempo de colonia británica.
Su caso, no obstante, es más complicado jurídicamente que el de Bradley Manning, el soldado que facilitó secretos a Wikileaks, ya que tendría que ser tramitado por la justicia ordinaria, con más garantías y recursos que la jurisdicción castrense.
Para Manning, el fiscal ha solicitado la cadena perpetua por facilitar ayuda al enemigo, una acusación que no será tan fácil de sostener contra Snowden.
Una biografía
La madre de Snowden, Wendy, es funcionaria en un juzgado de Baltimore y no ha querido hacer declaraciones a la prensa.
El padre de Snowden, Lonnie, quien ahora vive en Pensilvania, dijo a la cadena de televisión estadounidense ABC estar “preocupado” por su hijo. “Aún estoy digiriendo la noticia”, afirmó.
[ pagebreak ]
En mayo de 2004, Snowden solicitó su ingreso en las fuerzas especiales de USA. El Ejército estadounidense, que ha revelado parcialmente su historial militar, ha señalado que el informático no llegó a completar su entrenamiento, abandonando las fuerzas armadas 2 meses más tarde.
Booz, Allen & Hamilton, que ahora anunció el despido de Snowden, señaló en el comunicado que el analista había trabajado 3 meses para la empresa y que su salario anual era de US$ 112.000, menos de lo que se había informado inicialmente.
Snowden afirmó a The Guardian que, mientras en 2008 había votado a Barack Obama para Presidente, en 2012 había elegido un “3er .partido”. Hay 2 donaciones, de US$ 250 cada una, a nombre del analista a la campaña del aspirante a la candidatura republicana Ron Paul.
Si Kweku Adoboli fue capaz de hacerle un agujero de 1.500 millones de euros (US$ 2.000 millones) al mayor banco suizo, UBS, en 2011, fue porque conocía cómo funcionaban los departamentos informáticos y de contabilidad del banco.
A Snowden le ha ayudado otra cosa. La NSA es secreta. Pero él trabajaba en la parte secreta de la agencia secreta. O sea, en la NSANet, la unidad de la NSA que se ocupa del espionaje de Internet, frente al resto de la organización, que se centra en el espionaje telefónico.
En la NSANet, la mayor parte de los empleados -tanto de la agencia como de empresas privadas que ejecutan contratos- tienen acceso a prácticamente toda la información. A su vez, los trabajadores son objeto de supervisiones aleatorias. Y todas sus búsquedas dejan un rastro digital. Cuando imprimen documentos o los cargan en soportes físicos, las 'marcas' que quedan son aún mayores. Eso hace todavía mayor el misterio de cómo Snowden logró sacar toda esa información.
The Washington Post ha indicado que Snowden, con quien ya estaba en contacto, le pidió al diario el 24/05 que publicasen en un plazo de 72 horas una presentación de 41 diapositivas en las que explicaba al detalle el funcionamiento del sistema de espionaje, así como una clave para certificar que los datos eran verídicos y, al mismo tiempo, que él era la fuente.
Según el periódico estadounidense, al informar a Snowden de que consultarían previamente con el Gobierno antes de publicar la información, este contestó: “Esperaba que esta relación se mantuviese en un plano bilateral”.
Al final, ambos periódicos solo publicaron 4 de las diapositivas. Pero conservan las restantes.





