Obama vs Romney: Frentes internos y externos de la elección
Las elecciones presidenciales en USA en noviembre prometen una campaña con debates en diferentes ámbitos. La designación de un miembro del Tea Party para la vicepresidencia de Mitt Romney podría representar una carga para el republicano como lo es la política exterior que debe desarrollar Obama (llamese Irán o Siria). Por lo pronto, la ventaja en las encuestas es para el presidente de USA, aunque aún restan poco menos de tres meses de campaña.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - En las elecciones legislativas del 2010, el ultraconservador Tea Party fue la gran sorpresa. Un movimiento de “patriotas” que consiguió energizar la base del Partido Republicano y que logró sobrevivir a la calamitosa presidencia de George W. Bush.
En el esquema de las preferencias nacionales, el Tea Party tiene un peso cada vez más irrelevante. Según el más reciente sondeo de The Washington Post, aunque 41% comulga con las propuestas de este movimiento —como la baja de impuestos y una menor intervención del gobierno en la economía—, no lo respaldan en su totalidad. La mitad de los entrevistados reconocieron que mientras más se familiarizan con las propuestas más extremas del movimiento, menos desean escuchar o sumarse a su causa.
Esto no quiere decir que el Tea Party esté muerto, o a punto de, como han afirmado algunos en los sectores demócratas y progresistas. “En términos generales, el movimiento del Tea Party tiene una imagen negativa entre el público en general pero, a pesar de ello, se mantiene como una fuerza muy potente en el seno del Partido Republicano”, consideró el analista político Alan Abramowitz.
Como botón de muestra del poder y capacidad de arrastre del Tea Party, ahí está la designación de Paul Ryan, una estrella de ese movimiento. Su elección como la mejor fórmula para conseguir el reagrupamiento del sector conservador en torno a la candidatura de Romney, ha traído consigo un costo inevitable: las posiciones extremas de Ryan en asuntos como el aborto, la contracepción, la inmigración y el recorte de todos aquellos programas sociales “no prioritarios” en el ámbito de la educación o la salud.
Medic care
Durante su campaña, el Presidente Obama continúa refiriéndose al historial del recientemente designado candidato republicano a la vicepresidencia, Paul Ryan. Ryan es un candidato que los republicanos eligieron por su ocupación en asuntos internos de USA más que en su política exterior.
El sábado, Obama comparó la ley de salud que promulgó con la propuesta de Ryan de convertir a Medicare en un programa de cupones.
“Este es el resultado financiero. Mi programa Medicare ahorra dinero combatiendo el fraude, el desperdicio de seguros y los subsidios de las compañías. Su programa hace que los jubilados paguen más para que ellos puedan otorgar a los millonarios y multimillonarios más reducciones de impuestos. Es de suponer que van a intentar no mencionar el programa Medicare dado que ambos propusieron transformarlo en un sistema de cupones”, dijo el mandatario.
Los republicanos acusaron a Obama de recortar más de 700 mil millones de dólares al programa Medicare a pesar de que los recortes provinieron de personas aseguradas y proveedores. En Florida, Ryan negó las acusaciones de que procura desmantelar el programa Medicare y dijo: “Cuando pienso en el programa Medicare, creo que no es únicamente un programa, no es únicamente un conjunto de cifras, es a lo que recurre mi madre, es el programa que tenía mi abuela. Medicare estuvo presente para nuestra familia, para mi abuela, cada vez que lo necesitamos en ese entonces. Medicare está presente para mi madre cada vez que lo necesita ahora. Y tenemos que garantizar que eso seguirá siendo así”.
Un ejemplo de los problemas generados por la plataforma del Tea Party lo ofreció esta misma semana el congresista republicano por Missouri, Todd Akin, uno de sus integrantes.
En unas declaraciones que han desatado una intensa tormenta, Akin aseguró que “las violaciones legítimas” no suelen acabar en embarazo de la mujer “porque su cuerpo reaccionará en contra de éste de manera natural”. Las declaraciones de Akin fueron inmediatamente desautorizadas por Mitt Romney, quien el lunes las caracterizó como “insultantes y francamente equivocadas”.
El presidente del Comité Nacional Republicano (NRC), Reince Priebus, aconsejó a Akin retirarse de la contienda por un escaño senatorial en su estado, para confirmar así que aunque el movimiento del Tea Party es una poderosa fuerza en el partido, a veces sus ideas pueden resultar suicidas para las elecciones de noviembre entrante. El martes, el propio Romney pidió a Akin “aceptar el consejo” de retirarse de la contienda.
Por su parte, Akin pidió perdón de nuevo ayer en un anuncio televisivo por sus comentarios, pero dijo que no va a renunciar a la carrera para lograr un escaño en el Senado.
Impuestos
En la cadena Fox, el asesor republicano Ed Gillespie refutó la afirmación de Obama sobre que la propuesta de Romney para reducir los impuestos beneficiará injustamente a la gente más acaudalada y empeorará el déficit.
El plan de Romney, dijo Gillespie, "permitiría que las familias con ingresos menores a $200 mil no paguen sobre ganancias de capital y dividendos, porque creemos que eso ayudaría a fomentar la creación de empleos".
El presidente planea hacer campaña el martes en Ohio, y el miércoles en Nevada y Nueva York.
Romney y Ryan planean hablar con votantes el lunes en Manchester, Nueva Hampshire. De ahí, Romney viajará a Nueva Orleáns para continuar una intensa campaña de recolección de fondos con miras a la recta final de las campañas.
Ventaja de Obama
Más allá de los debates, Barack Obama, que aspira a renovar su mandato en las elecciones del 6 de noviembre, aventaja en cuatro puntos a su rival, Mitt Romney, según una encuesta de Wall Street Journal/NBC publicada hoy.
La encuesta, para la que fueron interrogados 1.000 votantes registrados, entre el 16 y el 20 de agosto, da un 48% a Obama y un 44% a Romney, con tres puntos de margen de error.
La reciente elección de Romney del congresista ultraconservador Paul Ryan como su compañero electoral despertó el entusiasmo en el Partido Republicano, en especial en sectores más radicales como el Tea Party, pero parece que no tendrá un impacto en el electorado general.
Según da cuenta el sondeo, Obama sigue recibiendo bajas calificaciones en lo que se refiere a su forma de gestionar la economía, en particular entre los votantes indecisos, que son más pesimistas que el resto de votantes sobre el futuro económico de los EEUU.
Los encuestados consideraron que Romney tiene mejores habilidades directivas (45%), ideas para mejorar la economía (44%) y capacidad para cambiar la forma de hacer política en Washington (37%). Pero el público sigue pensando que el ex gobernador de Massachusetts -un empresario de gran y cuestionada fortuna- no entiende las preocupaciones del norteamericano medio. Así lo cree el 54% frente al 44%.
Según Peter Hart, que formó parte del equipo de análisis de la encuesta, Romney llega a la Convención Republicana que arrancará este sábado y en la que será nominado oficialmente, "con mucho trabajo para reparar su imagen".
La encuesta también muestra algunas debilidades que tendrá que afrontar Obama, como unas altas tasas de desempleo del 8,3%.
El 49% de los consultados desaprueba la gestión de Obama, frente al 48% que la apoya, y dos tercios creen que el país va por mal camino. Estas cifras contrastan con las del principio de su mandato cuando llegó a tener el 61 por ciento de aprobación, en abril de 2009, frente al 30 por ciento de oposición.
Política exterior
Si bien los debates previos a las elecciones de noviembre están centrados más que nada en la política interna de USA, es cierto que la política exterior que propongan los candidatos tendrá cierta influencia en los comicios.
El tema de las guerras en Medio Oriente sin dudas representará un tópico de discusión, dado que USA está muy cerca de entrar en un nuevo conflicto armado con Irán y el presidente Obama fue electo allá por el 2008 como un candidato pacifista (de hecho, se le otorgó de manera polémica el premio Nobel de la Paz).
Así, Israel, principal interesado en atacar a Irán e incluso desterrar al régimen de Al Assad en Siria, mete presión en el día a día tratanto de empujar a USA al conflicto sin miramientos para con la política interna de USA.
De este modo, algunos círculos de la inteligencia occidental sugieren que con el fin de acabar con el programa atómico de Irán, Israel podría optar por el asesinato de sus líderes.
Así lo reveló el medio digital israelí 'Debka', especializado en divulgar información confidencial. En el marco de la tensión creciente en torno al posible ataque contra las instalaciones nucleares de la República Islámica, que podría realizar en el futuro próximo USA y su aliado Israel, 'Debka' hace hincapié en que el hecho es muy probable.
Para ello recurre al largo historial de operaciones encubiertas del Mossad en territorio iraní y a las recientes declaraciones y claras advertencias a Irán por parte de los jefes y funcionarios de alto rango aliados.
A los rumores de que el Gobierno hebreo tome la decisión de asaltar las instalaciones nucleares de Irán, también contribuyó el hecho de que el Consejo de Ministros aprobara el 15 de agosto el nombramiento del ex jefe de los servicios secretos israelíes, Avi Dichter, como ministro de Defensa Civil y Retaguardia.
Dichter es partidario de atacar a Irán y su entrada al Gabinete para asuntos de seguridad refuerza la postura beligerante que sostienen el primer ministro Benjamín Netanyahu y el titular de Defensa, Ehud Barak.
Ahora, apunta el medio israelí, algunas fuentes de inteligencia occidentales recuerdan el discurso pronunciado por Netanyahu en el 2006, cuando el primer ministro citó a un sobreviviente del Holocausto: "Mi principal lección del Holocausto es que si alguien te dice que te va a exterminar, créele. Y yo añado: ¡Créele y detenle!".
Seis años más tarde, después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto de USA, general Martin Dempsey, opinó que Israel ya no era capaz de destruir la capacidad nuclear de Irán, sólo demorarla, las mismas fuentes subrayan que Netanyahu está dispuesto a ir más allá: no sólo detener a sus enemigos, sino matarlos.
Los miembros de la inteligencia, revela 'Debka', están incluso usando el término "decapitación", refiriéndose a los planes de Israel de inhabilitar el programa nuclear de Irán mediante la aniquilación de sus líderes, recurriendo para ello a la ayuda del Mossad, que lleva ya muchos años ‘cazando’ a importantes figuras iraníes, entre ellas varios científicos nucleares.









