La estafa de DMG en Colombia: Lo que acabó con los sueños de re-reelección de Álvaro Uribe
Una editorial del diario El Tiempo, de Bogotá, Colombia, da cuenta de las terribles consecuencias que ha tenido para el gobierno de Álvaro Uribe la estafa millonaria a miles de colombianos por parte de DMG.
27 de noviembre de 2008 - 12:25
BOGOTÁ (
El Tiempo) - Las impactantes imágenes de los saqueos y quemas de oficinas ayer en Mocoa resumen la explosiva situación que ha generado el desplome de las 'pirámides'. Mientras uno de los más fuertes inviernos azota con fiereza a la mitad del país, las repercusiones del 'terremoto DMG' han desbordado toda previsión: desde las filas de damnificados en el estadio El Campín hasta las emotivas acusaciones al presidente Uribe pasando por el surgimiento de un nuevo escándalo político. Nadie pensó que terminaría por socavar hasta el proyecto de reelección del 2010, como sucedió ayer en la Comisión Primera de la Cámara.
Desde hace tres semanas, las réplicas del terremoto se reproducen en las más variadas esferas: política, económica, judicial, social y del orden público. En Nariño, Putumayo y Cauca, los departamentos más afectados por la crisis, la confusión y el malestar de miles de damnificados de estas estafas han dado paso a la rabia y el caos, como lo muestran los 15 heridos de los disturbios en Mocoa y las amenazas de violencia en otras zonas vecinas. A esto se suman verdaderas tragedias, como el secuestro del abuelo del administrador de una pirámide y el suicidio de un taxista endeudado.
Lo grave es que las respuestas del Gobierno Nacional -como la dada el martes después de la reunión del Presidente con autoridades del Putumayo- encienden los ánimos en vez de aplacarlos. Los niveles profundos de desconfianza hacia las intervenciones estatales de las 'pirámides' y los rumores infundados de robos de los dineros por parte de las autoridades han elevado peligrosamente la tensión ciudadana. Las marchas de protesta han terminado por pedir la liberación de David Murcia, cabeza de DMG, como si la suspensión de la investigación mágicamente devolviera el fallido modelo comercial a la normalidad. Para completar, Fiscalía y Procuraduría están en una polémica acerca de la posibilidad de ofrecerle a Murcia beneficios si colabora.
Además, grabaciones de Murcia y su equipo han destapado los contactos entre los jefes de esta 'pirámide' con políticos tanto en materia de aportes económicos a campañas, como cabildeo en el Congreso a favor de la empresa. En el primero de los casos, han sido mencionados los nombres de los gobernadores de Bolívar y Magdalena, así como el magistrado de la Judicatura Pedro Sanabria y el alcalde de Santa Marta, Juan Pablo Díazgranados. No menos grave es el indicio de la introducción de un 'mico' por una congresista oficialista en el proyecto de reforma financiera en trámite en el Congreso que beneficiaría el modelo de tarjetas prepago de DMG.
En caldeado debate en el Senado el martes pasado, voceros de la oposición aprovecharon el torbellino creado para acusar al propio presidente Uribe y a su familia de nexos con DMG, a raíz de una visita de Murcia a la Casa de Nariño. Esto llevó ayer al Primer Mandatario al inaudito anuncio de enviar su declaración de renta y la de su familia a la Procuraduría para disipar los infundados rumores.
DMG también se derrumbó sobre la posibilidad de reelección de Uribe en el 2010. La frágil mayoría que el uribismo había conseguido en la Comisión Primera de la Cámara se hizo trizas ante la abstención de los representantes Miriam Paredes, de Nariño, y Orlando Guerra, de Putumayo, por solidaridad con la severa crisis económica que en sus regiones ha causado la intervención estatal en las 'pirámides'.
Tal vez más que cualquier otra crisis previa, la de las 'pirámides' tiene al Gobierno desorientado y sin iniciativa. La intervención del Ministro de Hacienda en el Senado dejó mucho que desear, y tanto la imagen presidencial como la eficiencia del Gobierno han sufrido deterioro. El caso ya parece haber superado los límites de unas intervenciones financieras para convertirse en una serpiente de mil cabezas . Quién sabe dónde aparecerá la próxima.