Santiago del Estero (Especial para Edición i).Gerardo Zamora, intendente de la capital provincial, emerge como el político que heredará al interventor federal Pablo Lanusse, porque intenta lograr un consenso que, al menos por ahora, incluye al anciano Arturo Carlos Juárez, quien desde su domicilio, donde cumple arresto domiciliario, aún conserva poder. Zamora es un dirigente de la Unión Cívica Radical pero Juárez ha llegado a la conclusión que el PJ no tiene un candidato propio. Además, si él ungiese un candidato justicialista tendría que entregarle la conducción partidaria que hoy día conserva porque la acefalía del Consejo Nacional del PJ impide la intervención del PJ santiagueño. Zamora convocó a una movilización en el miniestadio de la gloria del basketball local (en Santiago es más popular el baloncesto que el fútbol), la Asociación Atlética Quimsa. Presidente de la UCR santiagueña, Zamora le dijo a los presentes que no se trataba de su lanzamiento al proselitismo elctoral pero sí pidió –a la intervención federal- dejar de lado "el odio y el rencor", en una sociedad donde no cesan las promesas de ajuste de cuentas y las denuncias. Luego Zamora disparó, también sobre quienes, a través de Lanusse, procuran organizar el proyecto kirchnerista en Santiago del Estero: "Una sola persona, por más iluminada que sea, o un solo partido político, no puede gobernar. No se puede gobernar en soledad. Y un gobierno sin consenso no tiene futuro". También dijo que los santiagueños puedan resolver sus propios problemas. "Porque hay cosas que se hicieron mal, pero hay otras que se hicieron muy bien durante estos 450 años de historia. Podemos equivocarnos políticamente, pero no humanamente, porque somos respetuosos, ordenados y vivimos en paz. La anarquía no lleva a ningún lado", reflexionó. Propuso una reforma de la Constitución provincial para asegurar una adecuada representación de las minorías, y se garanticen las libertades públicas e individuales y las autonomías municipales, además de la eliminación de la Ley de Lemas. Hay quienes recuerdan que cuando los Saadi se terminaron en Catamarca, los reemplazó una coalición liderada por la UCR llamada Frente Cívico y Social que todavía gobierna la provincia, gracias que al PJ lo siguen dirigiendo los Saadi y los Barrionuevo. ¿Qué ocurriría si también los Juárez han comprendido la lección de Catamarca? Quien afirme que Lanusse es quien gobierna Santiago del Estero, miente con descaro. En lo político, la autoridad es Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos de la Nación. En lo administrativo, Pablo Fontdevila. También mentirá quien sostenga que alguno de los tres no piensa quién será el candidato que respaldarán cuando se realicen las elecciones provinciales. Todos recuerdan en esta provincia cómo erró el otrora interventor federal Juan Schiaretti en la elección del candidato, y ganó Juárez, quien luego se sentó frente a Domingo Cavallo y, dicen aún por aquí, le explicó por qué podía enviar a prisión a Schiaretti y a todos los colaboradores que trabajaron vinculados a Cavallo, a menos que el Ministerio de Economía de la Nación consolidara a largo plazo la deuda pública provincial. A cambio, él se comprometió a bajar los salarios un 25%. Las partes cumplieron el acuerdo. El fantasma de Schiaretti, hoy vicegobernador de Córdoba, interrumpe el descanso de Duhalde, Fontdevila y Lanusse con pesadillas: "Si no armamos algo bueno, cuando llamemos a elecciones, El Viejo se presenta y nos gana", es la frase estándar. Carlos Juárez , el viejo: Una intervención federal triunfa cuando impone sus candidatos en elecciones transparentes, y eso no ha ocurrido aún en Santiago del Estero. Fontdevila participó, en Tucumán, de la experiencia que permitió, luego de la intervención federal que ejerció Julio César Aráoz, convertir a Ramón Bautista Ortega en el gobernador. Fontdevila cree que lo mejor sería imitar aquella experiencia. El problema es que el estilo Kirchner no toleraría algo semejante, por más que el gran competidor de Palito en la musica beat es santiagueño: Leopoldo Dante Tévez, nacido en el pueblo de Atamisqui, en 1945 y quien trascendió como Leo Dan, entonando aquellos temas que le permitió a CBS vender tantos simples: "Dulce Cristina", "Santiago Querido", y "Libre, Solterito y Sin Nadie". Tampoco lo aceptaría el principal aliado político de Eduardo Luis Duhalde en la provincia, Luis Santucho, director de la Oficina Anti Impunidad, y sobrino de Mario Roberto Santucho, quien fue líder del Partido Revolucionario de los Trabajadores, Ejército Revolucionario del Pueblo, hasta que murió en un combate cuando preparaba su huida a Cuba. Los Santucho son a la política de Santiago del Estero, lo que los Carabajal son a la música. El 8 de septiembre de 1972, a menos de ocho días de la terrible masacre de Trelew , en Chubut, Duhalde fue uno de los abogados que entregó un documento con un relato pormenorizado del asesinato de, entre otros presos políticos, Ana María Villareal de Santucho, tucumana, profesora de Arte, embarazada y madre de tres niñas. El pasado condiciona el presente y proyecta el futuro en Santiago del Estero. Dicen que a Santucho le simpatiza más Héctor Ruiz, apodado Chabay, un ex UCR devenido en Frepaso, intendente de la localidad de La Banda, donde ocurrió el doble crimen de La Dársena que fue el disparador de los acontecimientos que provocaron la intervención federal. En sus días, Schiaretti pensó en Chabay como el líder que podía enfrentar a Juárez, pero luego desistió. Chabay ha manifestado su simpatía por Kirchner y por eso creyó que sería favorecido cuando llegó la intervención federal. Por eso se infiltró en el ómnibus que trasladó a los funcionarios de la Nación desde el aeropuerto, provocando que el ministro del Interior, Aníbal Fernández, lo increpara apelando a varios adjetivos ("B... y p..."). El colmo fue que, cuando Chabay bajó del micro, frente a la plaza principal de esta ciudad, la gente reunida lo abucheó. Chabay cambió su discurso: "A la intervención federal no hay que darle un cheque en blanco", y de inmediato se declaró precandidato a gobernador. Aníbal Fernández tiene un hombre de su confianza en el gabinete de la intervención, Luis Ilarreguy, ministro de Gobierno que puso sus ojos en el intendente de Termas de Río Hondo, Luis Ceres, del PJ. Eduardo Luis Duhalde cuestiona a Ceres porque afirma que la delegación santiagueña de Derechos Humanos tiene decenas de denuncias contra Ceres. En cuanto a Lanusse, preferiría que el candidato futuro a gobernador por la intervención federal no fuese un actual intendente, porque "más o menos todos mantienen vínculos con Juárez". Debajo de los intendentes se encuentran los "comisionados municipales", designados por decreto por el Ejecutivo provincial. El esquema institucional vigente en Santiago del Estero establece que los 28 intendentes tienen autoridad sobre el ejido urbano pero los localidades pequeñas y el Santiago rural se encuentra bajo jurisdicción de los 43 comisionados que fueron designados por los Juárez, que acumularon poder en el interior provincial. Cuando se habla de feudalismo hay que ingresar al interior de Santiago del Estero, donde la presencia de la intervención federal es muy limitada. ¿Cuándo serán las elecciones provinciales? El decreto de intervención federal es por 180 días pero en la Casa Rosada querrían una prórroga por otros 180 días, reveló un legislador nacional. Pero la diferencia más importante que ha surgido en la propia Casa Rosada acerca de Santiago del Estero, dijo el diputado nacional, se refiere al sistema electoral que regirá para entonces. El antijuarismo exige la eliminación de la Ley de Lemas, pero el justicialismo no se encuentra conforme, aún cuando resulte una institución vinculada al juarismo. Algo similar ocurre con el poder empresarial que domina la provincia: Néstor Carlos Ick, y su hijo Gustavo. Inicialmente, la decisión de la intervención federal fue liquidarlo, pero hasta ahora esto no se ha ejecutado, e Ick ya está preparando el contraataque con una denuncia sobre el currículum-vitae de una ex jueza que fue designada nuevamente por la intervención. Pero lo más interesante que ha ocurrido con Ick es que el diputado nacional José Figueroa se ha reconciliado con el empresario. En julio de 2002, cuando Figueroa era simpatizante de Carlos Menem (hoy se encuentra alejado porque dice que Menem lo traicionó cuando dividió sus candidatos en Santiago del Estero), una turba juarista incendió su domicilio y él se salvó del linchamiento porque se escondió dentro de un placard. Según testigos, quien financió el operativo, apodado Nina o Muerte, fue Gustavo Ick. Nina es Mercedes Marina Aragonés de Juárez, la violenta mujer de Juárez que, dicen, alguna vez hasta le ha demostrado su iracundia al propio marido poderoso. En los meses recientes, por impulso del abogado Washington Inca Cardozo, quien era abogado de Figueroa, alias Pepe, la causa prosperó. Ahora, cuando el fiscal federal Alberto Pravia se aprestaba a solicitar al juez federal Ángel Toledo, la detención de Gustavo Ick, su padre, Néstor Ick, se reconcilió con Figueroa, quien escuchó el consejo del ex diputado nacional Luis Enrique Uriondo, amigo de Ick. Lo interesante es que Uriondo es asesor de José Pampuro, ministro de Defensa, pero en Santiago del Estero es un firme aliado de Ick, un supuesto objetivo de la intervención federal. Con la promesa de respaldo para una hipotética campaña política futura (Ick tiene TV, radio y parte del diario El Liberal), Figueroa, quien meses antes le reclamó al presidente Kirchner "justicia" en la causa sobre el atentado contra su domicilio, declaró que no le parecía que Gustavo Ick hubiese estado vinculado a esos sucesos. Ick es el empresario –especializado en servicios bancarios, aseguradores, periodísticos y de juegos de azar- que desplazó a Victorio Curi – de la industria de la construcción- como hombre de negocios cercano a los Juárez. Simbolizaron un cambio ocurrido en la economía argentina: Curi prevaleció entre los ’50 y los ’80, e Ick desde los ’90. Curi intenta reajustar su inserción empresaria y política provincial. Hoy, él convive con Ick en el diario El Liberal, que dirige Antonio Castiglione, alias Pocho. Pero ahora Curi controla el paquete accionario, designando presidente del directorio a Gustavo Yocca, el dueño de FM Exclusiva, el medio radial que, en los últimos meses del juarismo, se mostró crítico con el gobierno. Tanto Curi como Ick se disputan el lanzamiento de Zamora (aunque Ick tiene compromisos también con Chabay y, ahora, con Figueroa). ¿Cómo quedará la Iglesia Católica santiagueña, influyente gracias a los Juárez? El obispo Juan Carlos Maccarone, sobre cuya conducta hay comentarios, se enfermó cuando el Ejecutivo Nacional estaba por intervenir la provincia, y ahora regresó. Días atrás se reunió con Lanusse, a quien informó sobre la Mesa de Diálogo que armó en Santiago del Estero. Maccarone rescató la firma del acta de adhesión que dejaron todas las instituciones, y que en ese documento se expresa un "nunca más al caudillismo, a la concentración de poder, a la violación de los derechos humanos, a la violencia como forma de resolver los conflictos, a la concentración del poder económico, a la pobreza como destino inexorable para Santiago, entre otros puntos". ¿Maccarone carece de memoria o de vergüenza, o sólo subestima a todos los santiagueños? La relación que había entre Maccarone y Nina Juárez era intensa, y generosa para las arcas de la Diócesis. Pero, probablemente, Maccarone se encuentre ofreciendo un rol de mediador o interlocutor entre las partes, convencido de que, tarde o temprano, según evolucione la crisis y el año electoral, habrá que intercambiar mensajes. Hasta ahora, en Santiago del Estero, nada era permanente, todo era fugaz, menos los Juárez, y lo que todos quieren saber es si cambiará la historia, algo que hasta ahora no resulta muy fácil de creer.
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Santiago del Estero: El hombre se llama Zamora
POR MARISA SÁNCHEZ ALBORNOZ Es curioso pero los Juárez no piensan que un justicialista pueda competir con el candidato a gobernador que designe la intervención federal. Y hay una figura en ascenso, que es de la UCR. ¿Ocurrirá como en Catamarca?
12 de mayo de 2004 - 08:09






