CIUDAD DE BUENOS AIRES (

Hemos construido, con meticulosidad, un sistema basado en el éxodo de los mejores. El talento no se queda. Ni siquiera intentamos retenerlo. Lo expulsamos porque así se financia el fútbol argentino: vendiendo jugadores.
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El fútbol argentino así no funciona y cualquier aprovechado o inútil puede ser dirigente
El fútbol argentino depende casi exclusivamente de la venta de jugadores para financiar su actividad. Esto significa que es un fútbol subdesarrollado, que abusa de la exportación de los mejores, privándose al público del goce del talento. También que cualquier inútil o aprovechado puede ser dirigente de fútbol en la Argentina. La revista EDICIÓN i, en su último número del año 2006, publicó un completo informe al respecto, tomando como referencia un informe de la consultora Deloitte. Ahora, cuando la Afip quiere investigar los posibles negociados con las transferencias de los derechos federativos, aquella investigación resulta de re-lectura imprescindible. Aqui un fragmento del trabajo titulado 'El éxodo de la alegría':
08 de enero de 2007 - 04:09
En parte por este renunciamiento a exhibir el mejor fútbol y otro poco por las limitaciones a que obliga la economía del subdesarrollo que reina en Latinoamérica, las instituciones deportivas del fútbol profesional oscilan entre lo regular y lo miserable. El club más exitoso en el hemisferio puede alcanzar un volumen de negocios equivalente a un club europeo de 2da. división, o sea de 3ra. categoría.
Y quienes deben velar por la evolución de "la pasión de multitudes" son dominados por la inacción. Entonces, pese a la pasión, se tolera y hasta se promueve que cada vez asista menos público a los estadios, eliminando un importante ingreso financiero por los clubes.
En parte por los recurrentes, cíclicos, casi estacionales problemas socioeconómicos por los que atraviesa la región, sumados a la inseguridad que se vive en varias de las sociedades latinoamericanas, la asistencia de público a los estadios se ha reducido considerablemente durante las últimas décadas.
Por ejemplo, en Brasil, de acuerdo a las estadísticas compiladas por la consultora Deloitte, la asistencia a los estadios pasó de un promedio de 16.000 espectadores en los ‘70 y ‘80 a 12.000 en la última década.
Mientras que en los torneos europeos se venden en promedio 20.000 entradas por partido, en la Argentina se expenden 10.600.
En Europa ocurrió un notable incremento en la asistencia promedio a los estadios de Inglaterra. Desde 1992, año de la creación de la ‘Premiership’, se pasó de 21.159 aficionados por partido, a 33.887 en la temporada 2005/06. Según Deloitte, el porcentaje de ocupación de los estadios durante 380 partidos jugados, fue del 90% en promedio.
Esto permite un aprovechamiento de la infraestructura, una amortización de la inversión, y una menor dependencia de la venta de los mejores o de los derechos de televisación para financiar ‘la pasión’.
Estos números explican porque varias entidades europeas, comoArsenal o Chelsea de Inglaterra o el alemán FC Bayern München (Bayern Munich) hayan invertido importantes sumas de dinero para aumentar la capacidad de sus estadios o para construir nuevos.
Si se considera que en la Argentina y Brasil la capacidad media de los estadios es de 35.000 espectadores, se concluye que sólo se utiliza, en promedio por partido, el 30% de los estadios. En Chile es peor: 20%. Entonces el fútbol es "pasión" pero no es show. O no hay cómo pagar la entrada al show.
Los equipos argentinos que históricamente más entradas venden son Boca Juniors y River Plate, con entre 350.000 y 310.000 espectadores por torneo, respectivamente (media temporada cada una, o sea entre 700.000 y 620.000 entradas anuales) cuando deberían ubicarse por arriba de 1,2 millón.
El fútbol no puede escapar a las reglas generales: en una sociedad subdesarrollada, el fútbol también lo está. Lo que resulta preocupante es que no se emprendió ninguna acción para modificar la estructura mediocre.
ADIÓS A LOS MEJORES
En los países europeos, los clubes son, en su mayoría, sociedades anónimas, mientras que en Latinoamérica –pese a la ‘Ley Pelé’ en Brasil, que promovió esa figura jurídica-, los clubes son asociaciones civiles sin fines de lucro.
La diferencia no es menor. En una sociedad anónima, los directivos tienen responsabilidades civiles, comerciales y penales sobre el resultado de la administración, que no ocurren ante la deficiente administración de las asociaciones civiles sin fines de lucro. Cuando los clubes son sociedades abiertas, o sea que cotizan en Bolsa, las exigencias son aún mayores. Solamente así se explica que en el fútbol italiano explotara el escándalo de la compraventa de resultados, que llevó a la Juventus, propiedad de la poderosa familia Agnelli, a descender a la 2da. División.
En el informe anual ‘Football Money League’ desarrollado por el Sport Business Group, de la consultora Deloitte, en febrero de 2006, se publicó un ranking de los 20 clubes europeos con mayores ingresos. ¿Cómo es la estructura de financiamiento de esas instituciones?
De las entidades que participan en las ligas europeas más reconocidas:
España, Italia e Inglaterra, se desprende que:
• 8 equipos de Inglaterra integran el ranking: Manchester United, Chelsea, Liverpool, Arsenal, Newcastle United, Tottenham Hotspur, Manchester City y Everton. En promedio, el ‘portfolio’ de ingresos de estos clubes proviene 34% por ingresos de taquilla, 38% por venta de las transmisiones deportivas y 28% de operaciones comerciales (merchandising, franchising, sponsors).
• De Italia clasificaron 5 equipos: AC Milan, Juventus, Internazionale de Milan, AS Roma y SS Lazio. En esta caso, la ecuación es inversa: 57% por transmisiones televisivas y radiales, 16% por venta de boletos y 27% por operaciones comerciales.
• De España aparecen 3 clubes: Real Madrid, FC Barcelona y Valencia. En promedio, el 29% de los ingresos de estos equipos previene de los partidos, 40% de las transmisiones de radio y TV, y 31% de las operaciones comerciales. En los clubes latinoamericanos, en cambio, el resultado financiero depende del libro de pases, dado que las transferencias de jugadores (el éxodo forzoso del talento) resultan la mayor fuente de ingreso con la que cuentan los clubes de la región.
El sistema se encuentra mal estructurado y es perverso porque condena al público a renunciar a los mejores actores del espectáculo, y a los clubes a ceder posiciones de liderazgo global.
Si se quitara el ingreso por venta de jugadores, la estructura de financiamiento de las principales entidades deportivas de la Argentina, Brasil y México, sería: 31% de la venta de entradas y cuotas sociales, 35% de las transmisiones por TV, y 34% de los sponsors, publicidad, merchandising, etc.
Pero no es verdad. La expulsión forzosa de talento es lo que prevalece.
LA COMPRAVENTA
En la Argentina, Brasil, México y otros países latinoamericanos, el fútbol es "pasión de multitudes". Es el deporte más popular y se encuentra muy arraigado en la cultura de estos países.
Latinoamérica organizó la 1ra. Copa del Mundo (en Uruguay en 1930, que ganó el local). Brasil es el máximo ganador de los torneos cuatrienales de la Federación Internacional de Fútbol asociado. Y organizará la Copa 2014.
En el informe ‘Football Money League’ de febrero de 2006, se señaló que en la 1ra. edición del trabajo, en 1996/1997, los ingresos sumados de los 20 equipos con mayor facturación en Europa ascendían a € 1,2 billón; mientras que en la temporada 2004/05 se logró superar los € 3 billones. En menos de 10 años el negocio creció más de 150% en euros, corroborando la fascinación que ejerce el fútbol desde lo deportivo y lo social.
Latinoamérica es un enorme ‘semillero’ de habilidosos jugadores... que por carencias en la estructura socioeconómica necesaria para contenerlos, emigran de los países de menor desarrollo relativo a los de mayor desarrollo y capacidad adquisitiva.
Los ingresos alcanzados a través de las transferencias de los derechos federativos de los jugadores resulta el eje de las finanzas de los clubes que sostienen el fútbol profesional latinoamericano, con operaciones como los US$ 50 millones que pagó el Real Madrid por el brasileño Robinho -del Santos FC-, o los US$ 25 millones que pagó el Atlético de Madrid por Sergio Agüero -de Independiente de Avellaneda, entre otros. Real Madrid acaba de pagar US$ 12 millones por el juvenil Gonzalo Higuaín que comenzaba a consolidarse como jugador titular.
ARGENTINA
La consultora Deloitte evaluó la economía de los clubes de 1ra. división de la Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay en un trabajo titulado ‘Latin American Football Money League’: el 50% de los ingresos de los clubes de 1ra. división del fútbol argentino resulta de la transferencia de futbolistas.
En los últimos tres años, los clubes argentinos y los representantes de los jugadores han abierto nuevos mercados en reemplazo de las ligas italianas y españolas que demandan mucho menos sus jugadores. Así hoy hay jugadores argentinos en Rusia, México, Israel, Japón, Turquía, etc.
Los derechos de transmisión de los partidos (la televisación), resultan el ingreso Nº2 ( 22%), seguido por los ingresos por recaudación que incluye abonos y palcos con (12%), cuotas sociales (6%), y publicidad y concesiones (10%).
Los clubes argentinos han devenido en ‘fábricas de jugadores’ que abastecen a otros mercados. Los clubes latinoamericanos en general son, junto a los clubes africanos, las divisiones inferiores de los equipos líderes en diferentes países. De todos modos, desde el fracaso en el Mundial Corea Japón 2002 a la fecha, el valor promedio de las transacciones ha registrado una caída:
> US$ 3,3 millones en 2004;
> US$ 2,5 millones en 2005; y
> US$ 2,2 millones en 2006 (la excepción fue el pase de Agüero al Atlético Madrid por US$ 25 millones).
Esto se explica en
> una menor demanda de jugadores de la otrora poderosa Liga Italiana, que había establecido un ‘piso’ elevado para transacciones luego investigadas por supuesto ‘lavado de dinero’);
> un descenso en la cotización de los jugadores argentinos respecto de, por ejemplo, los jugadores brasileños;
> un menor destaque de los jugadores argentinos en las grandes ligas durante las temporadas más recientes;
> el cambio de destino de los jugadores argentinos hacia mercados menos pudientes; y
> la devaluación del peso en 2002, que provoca que los interesados oferten menos dinero aún cuando un jugador no es un ‘commodity’.
Igualmente, a los clubes argentinos les sigue resultando rentable la coyuntura del mercado de compraventa de derechos federativos.
River fue el club más vendedor, por excelencia, pero el dinero fue mal utilizado y, además, ha tenido alguna dificultad en sostener su ‘fábrica de jugadores’.
Boca ha emparejado a River como vendedor de jugadores, en los últimos años, y ambos son seguidos por los clubes rosarinos (Newell’s Old Boys y Rosario Central), y otros que se han caracterizado por ser cuna de talentos como Argentinos Juniors, Banfield, Estudiantes de La Plata.
De acuerdo a Deloitte, respecto a los ingresos provenientes por la transmisión de los partidos, hasta el período de análisis (2005) los clubes argentinos recibían un total de $93,5 millones (equivalente a US$ 30 millones, aproximadamente) correspondientes a la competencia oficial del torneo de 1ra. División. Al monto mencionado hay que sumarle los partidos de las copas de verano y lo que cada club obtiene por su participación en las copas internacionales (Libertadores, Sudamericana, etc.).
Y quienes deben velar por la evolución de "la pasión de multitudes" son dominados por la inacción. Entonces, pese a la pasión, se tolera y hasta se promueve que cada vez asista menos público a los estadios, eliminando un importante ingreso financiero por los clubes.
En parte por los recurrentes, cíclicos, casi estacionales problemas socioeconómicos por los que atraviesa la región, sumados a la inseguridad que se vive en varias de las sociedades latinoamericanas, la asistencia de público a los estadios se ha reducido considerablemente durante las últimas décadas.
Por ejemplo, en Brasil, de acuerdo a las estadísticas compiladas por la consultora Deloitte, la asistencia a los estadios pasó de un promedio de 16.000 espectadores en los ‘70 y ‘80 a 12.000 en la última década.
Mientras que en los torneos europeos se venden en promedio 20.000 entradas por partido, en la Argentina se expenden 10.600.
En Europa ocurrió un notable incremento en la asistencia promedio a los estadios de Inglaterra. Desde 1992, año de la creación de la ‘Premiership’, se pasó de 21.159 aficionados por partido, a 33.887 en la temporada 2005/06. Según Deloitte, el porcentaje de ocupación de los estadios durante 380 partidos jugados, fue del 90% en promedio.
Esto permite un aprovechamiento de la infraestructura, una amortización de la inversión, y una menor dependencia de la venta de los mejores o de los derechos de televisación para financiar ‘la pasión’.
Estos números explican porque varias entidades europeas, comoArsenal o Chelsea de Inglaterra o el alemán FC Bayern München (Bayern Munich) hayan invertido importantes sumas de dinero para aumentar la capacidad de sus estadios o para construir nuevos.
Si se considera que en la Argentina y Brasil la capacidad media de los estadios es de 35.000 espectadores, se concluye que sólo se utiliza, en promedio por partido, el 30% de los estadios. En Chile es peor: 20%. Entonces el fútbol es "pasión" pero no es show. O no hay cómo pagar la entrada al show.
Los equipos argentinos que históricamente más entradas venden son Boca Juniors y River Plate, con entre 350.000 y 310.000 espectadores por torneo, respectivamente (media temporada cada una, o sea entre 700.000 y 620.000 entradas anuales) cuando deberían ubicarse por arriba de 1,2 millón.
El fútbol no puede escapar a las reglas generales: en una sociedad subdesarrollada, el fútbol también lo está. Lo que resulta preocupante es que no se emprendió ninguna acción para modificar la estructura mediocre.
ADIÓS A LOS MEJORES
En los países europeos, los clubes son, en su mayoría, sociedades anónimas, mientras que en Latinoamérica –pese a la ‘Ley Pelé’ en Brasil, que promovió esa figura jurídica-, los clubes son asociaciones civiles sin fines de lucro.
La diferencia no es menor. En una sociedad anónima, los directivos tienen responsabilidades civiles, comerciales y penales sobre el resultado de la administración, que no ocurren ante la deficiente administración de las asociaciones civiles sin fines de lucro. Cuando los clubes son sociedades abiertas, o sea que cotizan en Bolsa, las exigencias son aún mayores. Solamente así se explica que en el fútbol italiano explotara el escándalo de la compraventa de resultados, que llevó a la Juventus, propiedad de la poderosa familia Agnelli, a descender a la 2da. División.
En el informe anual ‘Football Money League’ desarrollado por el Sport Business Group, de la consultora Deloitte, en febrero de 2006, se publicó un ranking de los 20 clubes europeos con mayores ingresos. ¿Cómo es la estructura de financiamiento de esas instituciones?
De las entidades que participan en las ligas europeas más reconocidas:
España, Italia e Inglaterra, se desprende que:
• 8 equipos de Inglaterra integran el ranking: Manchester United, Chelsea, Liverpool, Arsenal, Newcastle United, Tottenham Hotspur, Manchester City y Everton. En promedio, el ‘portfolio’ de ingresos de estos clubes proviene 34% por ingresos de taquilla, 38% por venta de las transmisiones deportivas y 28% de operaciones comerciales (merchandising, franchising, sponsors).
• De Italia clasificaron 5 equipos: AC Milan, Juventus, Internazionale de Milan, AS Roma y SS Lazio. En esta caso, la ecuación es inversa: 57% por transmisiones televisivas y radiales, 16% por venta de boletos y 27% por operaciones comerciales.
• De España aparecen 3 clubes: Real Madrid, FC Barcelona y Valencia. En promedio, el 29% de los ingresos de estos equipos previene de los partidos, 40% de las transmisiones de radio y TV, y 31% de las operaciones comerciales. En los clubes latinoamericanos, en cambio, el resultado financiero depende del libro de pases, dado que las transferencias de jugadores (el éxodo forzoso del talento) resultan la mayor fuente de ingreso con la que cuentan los clubes de la región.
El sistema se encuentra mal estructurado y es perverso porque condena al público a renunciar a los mejores actores del espectáculo, y a los clubes a ceder posiciones de liderazgo global.
Si se quitara el ingreso por venta de jugadores, la estructura de financiamiento de las principales entidades deportivas de la Argentina, Brasil y México, sería: 31% de la venta de entradas y cuotas sociales, 35% de las transmisiones por TV, y 34% de los sponsors, publicidad, merchandising, etc.
Pero no es verdad. La expulsión forzosa de talento es lo que prevalece.
LA COMPRAVENTA
En la Argentina, Brasil, México y otros países latinoamericanos, el fútbol es "pasión de multitudes". Es el deporte más popular y se encuentra muy arraigado en la cultura de estos países.
Latinoamérica organizó la 1ra. Copa del Mundo (en Uruguay en 1930, que ganó el local). Brasil es el máximo ganador de los torneos cuatrienales de la Federación Internacional de Fútbol asociado. Y organizará la Copa 2014.
En el informe ‘Football Money League’ de febrero de 2006, se señaló que en la 1ra. edición del trabajo, en 1996/1997, los ingresos sumados de los 20 equipos con mayor facturación en Europa ascendían a € 1,2 billón; mientras que en la temporada 2004/05 se logró superar los € 3 billones. En menos de 10 años el negocio creció más de 150% en euros, corroborando la fascinación que ejerce el fútbol desde lo deportivo y lo social.
Latinoamérica es un enorme ‘semillero’ de habilidosos jugadores... que por carencias en la estructura socioeconómica necesaria para contenerlos, emigran de los países de menor desarrollo relativo a los de mayor desarrollo y capacidad adquisitiva.
Los ingresos alcanzados a través de las transferencias de los derechos federativos de los jugadores resulta el eje de las finanzas de los clubes que sostienen el fútbol profesional latinoamericano, con operaciones como los US$ 50 millones que pagó el Real Madrid por el brasileño Robinho -del Santos FC-, o los US$ 25 millones que pagó el Atlético de Madrid por Sergio Agüero -de Independiente de Avellaneda, entre otros. Real Madrid acaba de pagar US$ 12 millones por el juvenil Gonzalo Higuaín que comenzaba a consolidarse como jugador titular.
ARGENTINA
La consultora Deloitte evaluó la economía de los clubes de 1ra. división de la Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay en un trabajo titulado ‘Latin American Football Money League’: el 50% de los ingresos de los clubes de 1ra. división del fútbol argentino resulta de la transferencia de futbolistas.
En los últimos tres años, los clubes argentinos y los representantes de los jugadores han abierto nuevos mercados en reemplazo de las ligas italianas y españolas que demandan mucho menos sus jugadores. Así hoy hay jugadores argentinos en Rusia, México, Israel, Japón, Turquía, etc.
Los derechos de transmisión de los partidos (la televisación), resultan el ingreso Nº2 ( 22%), seguido por los ingresos por recaudación que incluye abonos y palcos con (12%), cuotas sociales (6%), y publicidad y concesiones (10%).
Los clubes argentinos han devenido en ‘fábricas de jugadores’ que abastecen a otros mercados. Los clubes latinoamericanos en general son, junto a los clubes africanos, las divisiones inferiores de los equipos líderes en diferentes países. De todos modos, desde el fracaso en el Mundial Corea Japón 2002 a la fecha, el valor promedio de las transacciones ha registrado una caída:
> US$ 3,3 millones en 2004;
> US$ 2,5 millones en 2005; y
> US$ 2,2 millones en 2006 (la excepción fue el pase de Agüero al Atlético Madrid por US$ 25 millones).
Esto se explica en
> una menor demanda de jugadores de la otrora poderosa Liga Italiana, que había establecido un ‘piso’ elevado para transacciones luego investigadas por supuesto ‘lavado de dinero’);
> un descenso en la cotización de los jugadores argentinos respecto de, por ejemplo, los jugadores brasileños;
> un menor destaque de los jugadores argentinos en las grandes ligas durante las temporadas más recientes;
> el cambio de destino de los jugadores argentinos hacia mercados menos pudientes; y
> la devaluación del peso en 2002, que provoca que los interesados oferten menos dinero aún cuando un jugador no es un ‘commodity’.
Igualmente, a los clubes argentinos les sigue resultando rentable la coyuntura del mercado de compraventa de derechos federativos.
River fue el club más vendedor, por excelencia, pero el dinero fue mal utilizado y, además, ha tenido alguna dificultad en sostener su ‘fábrica de jugadores’.
Boca ha emparejado a River como vendedor de jugadores, en los últimos años, y ambos son seguidos por los clubes rosarinos (Newell’s Old Boys y Rosario Central), y otros que se han caracterizado por ser cuna de talentos como Argentinos Juniors, Banfield, Estudiantes de La Plata.
De acuerdo a Deloitte, respecto a los ingresos provenientes por la transmisión de los partidos, hasta el período de análisis (2005) los clubes argentinos recibían un total de $93,5 millones (equivalente a US$ 30 millones, aproximadamente) correspondientes a la competencia oficial del torneo de 1ra. División. Al monto mencionado hay que sumarle los partidos de las copas de verano y lo que cada club obtiene por su participación en las copas internacionales (Libertadores, Sudamericana, etc.).
La distribución de los derechos de transmisión de los partidos del
campeonato local es así:
> Boca y River, $ 12,5 millones cada uno;
> Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez, $ 7 millones cada uno;
> Gimnasia (LP), Estudiantes, Newell´s, Central, Lanús, Banfield, Colón,
Argentinos Juniors, Quilmes, Gimnasia (J) y Arsenal, $ 3 millones cada uno;
> Belgrano, Godoy Cruz y Nueva Chicago, $ 2,5 millones cada uno.
Los clubes se encuentran pidiendo incrementar el cobro por la televisación de los partidos. Reclaman más de $ 150 millones.
Si bien la crisis económica que afectó el poder adquisitivo de todas las clases sociales (especialmente, la clase media) tuvo un efecto negativo en el caudal de socios de los clubes, River Plate y Boca Juniors siguen manteniendo una importante cantidad de socios (61.000 y 56.300 respectivamente, según datos de Balances cerrados al 2005), que representan ingresos de importancia relativa.
Una situación a tener en cuenta es la escasa participación que tienen las deudas financieras en el apalancamiento y fondeo de los clubes. En general, la mayor deuda está concentrada en sus propios planteles y cuerpos técnicos.
BRASIL
El negocio del fútbol brasilero es mayor que el argentino, en parte gracias a que son los ‘pentacampeones’ de las copas de la FIFA y al esfuerzo de marketing global que comenzó con Edson Arantes do Nascimento (Pelé), continuó con Arthur Antunes Coimbra (Zico), más tarde Romário De Souza Faria, Ronaldo Luis Nazário de Lima y Ronaldo de Asís Moreira (Ronaldinho Gaucho); y ahora, Ricardo Izecson dos Santos Leite (Kaká) y Róbson de Souza (Robinho), pese a la mala performance colectiva en la copa Alemania 2006.
La Confederación Brasilera de Fútbol informó que, durante el año 2005, el país exportó 804 jugadores a distintas ligas del mundo. Los ingresos reales son difíciles de verificar por las finanzas ‘en negro’ que caracterizan a toda la economía latinoamericana.
En Brasil, la compraventa de derechos federativos representaron, en promedio, el 30% de los ingresos totales de los clubes. Es decir que se repite el caso de la Argentina: los jugadores son como la soja o los caballos de polo: for export.
Sin embargo en 2005, el 30% de los ingresos denunciados por ese concepto fue por la venta del jugador Robinho, del Santos Fútbol Club al Real Madrid Club de Fútbol, de España.
La venta de entradas representa, en promedio, el 7% de los ingresos de los clubes.
Considerando a los clubes más importantes, como el Sao Paulo Futebol Club (campeón de América y mundial de clubes 2005 y finalista de América 2006), y el Sport Club Corinthians Paulista (campeón brasilero 2005), ingresaron por este concepto durante el 2005, aproximadamente US$ 5,5 millones cada uno.
Los ingresos por televisión suman, en la mayoría de las entidades analizadas, 20%. Los clubes más populares reciben un equivalente a US$ 9 millones por año.
Es una cifra muy superior a la que ingresan los clubes argentinos.
De la publicidad y los sponsors, provienen el resto de los ingresos. Clubes como Sociedad Deportiva Palmeiras (ganador de 7 campeonatos brasileros), Gremio Football Porto Alegrense (2 copas Libertadores de América y 1 Copa Intercontinental), Sao Paulo Futebol Club recibieron durante el año 2005, US$ 5 millones por este concepto.
Ayudado por la mencionada venta de Robinho, el club Santos cerró el ejercicio 2005 con un superávit de US$ 27 millones. Sin embargo, el resto de los clubes brasileros finalizaron con un déficit financiero promedio de US$ 83.500: entidades con un superávit de US$ 7,0 millones y otras con un déficit de US$ 2,7 millones. Respecto de la importancia de los planteles en las finanzas de los clubes, el paulista Santos y el carioca Club Regatas de Flamengo (que ganó 4 campeonatos brasileros, 1 Libertadores de América y 1 Copa Intercontinental) gastan en los salarios de sus jugadores US$ 6 millones por año.
CHILE
Chile es una liga en formación luego de la quiebra sucesiva de sus equipos más importantes y el progresivo control de sociedades anónimas para la gestión de las entidades. Es probable que, durante los próximos años, se observe en la región una consolidación del fútbol mexicano y un ascenso del fútbol chileno, por su nueva estructura jurídica.
El arribo del Colo-Colo, reforzado por argentinos, a la final de la Copa Sudamericana fue exhibido como un ejemplo de esa nueva ambición.
Durante los torneos Clausura 2005 y Apertura 2006 en Chile se jugaron 392 partidos, recibiéndose a 1.874.194 espectadores, lo que ha generado ingresos por venta de entradas por US$ 9,4 millones.
La asistencia promedio por partido fue de 4.781 personas, y el valor promedio de ‘la Galería’ (entradas generales) fue de US$ 5,4 y el de la Tribuna (platea) US$ 21,2.
La Corporación de Fútbol Profesional de la Universidad de Chile (quien se adjudicó 12 campeonatos locales) fue el equipo que más gente llevó a los estadios (358.742 personas), equipo que además lideró las recaudaciones con US$ 2,3 millones. Pero quebró y sus acciones son vendidas en la Bolsa por estos días.
Por su parte, el Club Deportivo Universidad Católica recaudó US$ 855.000 (9 copas del torneo local).
La estructura de ingresos de la Universidad Católica durante el 2005 (que también sufrió una hecatombe financiera y debió replantear su estructura de control) fue la siguiente:
• Venta de futbolistas US$ 1,8 millón;
• Venta de taquilla US$ 855.000;
• Ingresos por transmisión US$ 304.000; y
• Merchandising US$ 20.000.
Respecto de los ingresos por la transmisión de los partidos de fútbol por televisión se reparten anualmente entre los clubes profesionales US$ 4,6 millones, que provienen del Canal de Fútbol (80% propiedad de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, ANFP).
El 34,8% de los ingresos por la transmisión de los campeonatos nacionales se concentra en 3 equipos: el Club Social y Deportivo Colo Colo (ganó 24 torneos nacionales y 1 copa Libertadores de América) recibe US$ 470.000; la Universidad de Chile, US$ 450.000; y la Universidad Católica, US$ 304.000. El resto de los equipos de 1ra. se lleva cada uno US$ 130.000.
El plantel más caro es el de Colo Colo, que destina US$ 173.000 mensuales en remuneraciones para futbolistas y cuerpo técnico.
Universidad Católica, gasta aproximadamente US$ 125.000 por mes.
LA TAQUILLA
Los ingresos por venta de entradas representan entre 7% y 12% del ingreso total de los clubes brasileros y argentinos bajo la lupa, respectivamente. La recaudación promedio por partido, de los equipos evaluados, en Brasil es de US$ 82.000, en la Argentina US$ 50.000 y en Chile US$ 24.000.
El 25% de los ingresos de los equipos mexicanos proviene de la venta de taquilla.
El costo de la entrada varía según el país: ver un partido en México cuesta en promedio casi US$ 9, en Brasil US$ 8,2, en la Argentina y Chile US$ 6 y en Uruguay US$ 4.
Deloitte realizó el siguiente ejercicio: relacionó el gasto que implicaría comprar 4 boletos en un mes, con el Producto Bruto mensual por habitante valuado en moneda local: los aficionados brasileros necesitarán destinar 7,5% de sus ingresos para seguir a su equipo "juegue donde juegue", un mexicano 5,6%, un argentino 5,0%, un chileno 3,9% y un uruguayo 3,5%.
Por lo tanto, no es tanto un problema de precio lo que ocurre en la Argentina sino de la inseguridad en los estadios y las carencias del fútbol como espectáculo deportivo. Sin embargo, otra temporada ha pasado y nada se hizo al respecto.
MÉXICO
Un equilibrio interesante
Las principales fuentes de ingreso de los 18 clubes que participaron en la 1ra. división del fútbol mexicano durante el 2005 fueron: los sponsors en la indumentaria, las ventas de entradas y las transferencias de jugadores.
Cada una de estas representa 25% del total de los ingresos. Es un equilibrio muy interesante.
Adicionalmente los derechos de transmisión generaron el 15% de los mismos y la venta de todo lo que es ‘promocionales’, 11%.
El trabajo de Deloitte
Con referencia a las variables patrimoniales, Deloitte recopiló en su estudio los datos de Activos y Pasivos de los clubes en su conjunto para la Argentina, y se analizó la proporción de clubes que por país poseen estadio propio, así como la capacidad promedio de los mismos.
Adicionalmente, se analizan otras variables, tales como el valor y cantidad de entradas vendidas por año, la presencia de las principales empresas de indumentaria deportiva en la vestimenta de los clubes (Sponsors Técnicos) y las diversas industrias que eligen a las camisetas de los equipos de 1ra. División para publicitar sus marcas.
El presente estudio pretende realizar una revisión general
de la coyuntura económico financiera del fútbol Latinoamericano, que ha dejado de ser sólo un espectáculo deportivo para convertirse en un negocio del rubro Ocio y Entretenimiento, generadora de importantes ingresos.
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Copyright by EDICIÓN i, 2006.
campeonato local es así:
> Boca y River, $ 12,5 millones cada uno;
> Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez, $ 7 millones cada uno;
> Gimnasia (LP), Estudiantes, Newell´s, Central, Lanús, Banfield, Colón,
Argentinos Juniors, Quilmes, Gimnasia (J) y Arsenal, $ 3 millones cada uno;
> Belgrano, Godoy Cruz y Nueva Chicago, $ 2,5 millones cada uno.
Los clubes se encuentran pidiendo incrementar el cobro por la televisación de los partidos. Reclaman más de $ 150 millones.
Si bien la crisis económica que afectó el poder adquisitivo de todas las clases sociales (especialmente, la clase media) tuvo un efecto negativo en el caudal de socios de los clubes, River Plate y Boca Juniors siguen manteniendo una importante cantidad de socios (61.000 y 56.300 respectivamente, según datos de Balances cerrados al 2005), que representan ingresos de importancia relativa.
Una situación a tener en cuenta es la escasa participación que tienen las deudas financieras en el apalancamiento y fondeo de los clubes. En general, la mayor deuda está concentrada en sus propios planteles y cuerpos técnicos.
BRASIL
El negocio del fútbol brasilero es mayor que el argentino, en parte gracias a que son los ‘pentacampeones’ de las copas de la FIFA y al esfuerzo de marketing global que comenzó con Edson Arantes do Nascimento (Pelé), continuó con Arthur Antunes Coimbra (Zico), más tarde Romário De Souza Faria, Ronaldo Luis Nazário de Lima y Ronaldo de Asís Moreira (Ronaldinho Gaucho); y ahora, Ricardo Izecson dos Santos Leite (Kaká) y Róbson de Souza (Robinho), pese a la mala performance colectiva en la copa Alemania 2006.
La Confederación Brasilera de Fútbol informó que, durante el año 2005, el país exportó 804 jugadores a distintas ligas del mundo. Los ingresos reales son difíciles de verificar por las finanzas ‘en negro’ que caracterizan a toda la economía latinoamericana.
En Brasil, la compraventa de derechos federativos representaron, en promedio, el 30% de los ingresos totales de los clubes. Es decir que se repite el caso de la Argentina: los jugadores son como la soja o los caballos de polo: for export.
Sin embargo en 2005, el 30% de los ingresos denunciados por ese concepto fue por la venta del jugador Robinho, del Santos Fútbol Club al Real Madrid Club de Fútbol, de España.
La venta de entradas representa, en promedio, el 7% de los ingresos de los clubes.
Considerando a los clubes más importantes, como el Sao Paulo Futebol Club (campeón de América y mundial de clubes 2005 y finalista de América 2006), y el Sport Club Corinthians Paulista (campeón brasilero 2005), ingresaron por este concepto durante el 2005, aproximadamente US$ 5,5 millones cada uno.
Los ingresos por televisión suman, en la mayoría de las entidades analizadas, 20%. Los clubes más populares reciben un equivalente a US$ 9 millones por año.
Es una cifra muy superior a la que ingresan los clubes argentinos.
De la publicidad y los sponsors, provienen el resto de los ingresos. Clubes como Sociedad Deportiva Palmeiras (ganador de 7 campeonatos brasileros), Gremio Football Porto Alegrense (2 copas Libertadores de América y 1 Copa Intercontinental), Sao Paulo Futebol Club recibieron durante el año 2005, US$ 5 millones por este concepto.
Ayudado por la mencionada venta de Robinho, el club Santos cerró el ejercicio 2005 con un superávit de US$ 27 millones. Sin embargo, el resto de los clubes brasileros finalizaron con un déficit financiero promedio de US$ 83.500: entidades con un superávit de US$ 7,0 millones y otras con un déficit de US$ 2,7 millones. Respecto de la importancia de los planteles en las finanzas de los clubes, el paulista Santos y el carioca Club Regatas de Flamengo (que ganó 4 campeonatos brasileros, 1 Libertadores de América y 1 Copa Intercontinental) gastan en los salarios de sus jugadores US$ 6 millones por año.
CHILE
Chile es una liga en formación luego de la quiebra sucesiva de sus equipos más importantes y el progresivo control de sociedades anónimas para la gestión de las entidades. Es probable que, durante los próximos años, se observe en la región una consolidación del fútbol mexicano y un ascenso del fútbol chileno, por su nueva estructura jurídica.
El arribo del Colo-Colo, reforzado por argentinos, a la final de la Copa Sudamericana fue exhibido como un ejemplo de esa nueva ambición.
Durante los torneos Clausura 2005 y Apertura 2006 en Chile se jugaron 392 partidos, recibiéndose a 1.874.194 espectadores, lo que ha generado ingresos por venta de entradas por US$ 9,4 millones.
La asistencia promedio por partido fue de 4.781 personas, y el valor promedio de ‘la Galería’ (entradas generales) fue de US$ 5,4 y el de la Tribuna (platea) US$ 21,2.
La Corporación de Fútbol Profesional de la Universidad de Chile (quien se adjudicó 12 campeonatos locales) fue el equipo que más gente llevó a los estadios (358.742 personas), equipo que además lideró las recaudaciones con US$ 2,3 millones. Pero quebró y sus acciones son vendidas en la Bolsa por estos días.
Por su parte, el Club Deportivo Universidad Católica recaudó US$ 855.000 (9 copas del torneo local).
La estructura de ingresos de la Universidad Católica durante el 2005 (que también sufrió una hecatombe financiera y debió replantear su estructura de control) fue la siguiente:
• Venta de futbolistas US$ 1,8 millón;
• Venta de taquilla US$ 855.000;
• Ingresos por transmisión US$ 304.000; y
• Merchandising US$ 20.000.
Respecto de los ingresos por la transmisión de los partidos de fútbol por televisión se reparten anualmente entre los clubes profesionales US$ 4,6 millones, que provienen del Canal de Fútbol (80% propiedad de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, ANFP).
El 34,8% de los ingresos por la transmisión de los campeonatos nacionales se concentra en 3 equipos: el Club Social y Deportivo Colo Colo (ganó 24 torneos nacionales y 1 copa Libertadores de América) recibe US$ 470.000; la Universidad de Chile, US$ 450.000; y la Universidad Católica, US$ 304.000. El resto de los equipos de 1ra. se lleva cada uno US$ 130.000.
El plantel más caro es el de Colo Colo, que destina US$ 173.000 mensuales en remuneraciones para futbolistas y cuerpo técnico.
Universidad Católica, gasta aproximadamente US$ 125.000 por mes.
LA TAQUILLA
Los ingresos por venta de entradas representan entre 7% y 12% del ingreso total de los clubes brasileros y argentinos bajo la lupa, respectivamente. La recaudación promedio por partido, de los equipos evaluados, en Brasil es de US$ 82.000, en la Argentina US$ 50.000 y en Chile US$ 24.000.
El 25% de los ingresos de los equipos mexicanos proviene de la venta de taquilla.
El costo de la entrada varía según el país: ver un partido en México cuesta en promedio casi US$ 9, en Brasil US$ 8,2, en la Argentina y Chile US$ 6 y en Uruguay US$ 4.
Deloitte realizó el siguiente ejercicio: relacionó el gasto que implicaría comprar 4 boletos en un mes, con el Producto Bruto mensual por habitante valuado en moneda local: los aficionados brasileros necesitarán destinar 7,5% de sus ingresos para seguir a su equipo "juegue donde juegue", un mexicano 5,6%, un argentino 5,0%, un chileno 3,9% y un uruguayo 3,5%.
Por lo tanto, no es tanto un problema de precio lo que ocurre en la Argentina sino de la inseguridad en los estadios y las carencias del fútbol como espectáculo deportivo. Sin embargo, otra temporada ha pasado y nada se hizo al respecto.
MÉXICO
Un equilibrio interesante
Las principales fuentes de ingreso de los 18 clubes que participaron en la 1ra. división del fútbol mexicano durante el 2005 fueron: los sponsors en la indumentaria, las ventas de entradas y las transferencias de jugadores.
Cada una de estas representa 25% del total de los ingresos. Es un equilibrio muy interesante.
Adicionalmente los derechos de transmisión generaron el 15% de los mismos y la venta de todo lo que es ‘promocionales’, 11%.
El trabajo de Deloitte
Con referencia a las variables patrimoniales, Deloitte recopiló en su estudio los datos de Activos y Pasivos de los clubes en su conjunto para la Argentina, y se analizó la proporción de clubes que por país poseen estadio propio, así como la capacidad promedio de los mismos.
Adicionalmente, se analizan otras variables, tales como el valor y cantidad de entradas vendidas por año, la presencia de las principales empresas de indumentaria deportiva en la vestimenta de los clubes (Sponsors Técnicos) y las diversas industrias que eligen a las camisetas de los equipos de 1ra. División para publicitar sus marcas.
El presente estudio pretende realizar una revisión general
de la coyuntura económico financiera del fútbol Latinoamericano, que ha dejado de ser sólo un espectáculo deportivo para convertirse en un negocio del rubro Ocio y Entretenimiento, generadora de importantes ingresos.
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