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LA MODA REPERFILADORA

Apuntes para el Debate (5): Se extiende el bono salarial “a cuenta”

Dom, 13/10/2019 - 8:08am
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Por Urgente24

El tándem crédito/licuación es una de las herramientas preferidas de los gobernantes que conciben la política como el arte del soslayo. La Administración Macri demostró que 'la sabe lunga' al respecto y, luego del packaging de inflación con que envolvió la gestión a fuerza de tarifazos, 'bonazos' y devaluaciones, encaró la parte final del mandato directamente con reperfilamientos: pateó para adelante el endeudamiento concentrado e hizo algo por el estilo con la quita que ocasionó al poder adquisitivo de los salarios, mediante la transferencia a las empresas privadas, primero, y ahora a la clase media, de un resarcimiento fijo 'a cuenta' para compensar al personal a su cargo. Ya las Pymes del comercio y pequeñas industrias que lo tuvieron que incorporar (cómo hace un patrón que trabaja codo a codo con su obrero para decirle que no se lo pagará) empezaron a incluir este mes la primera cuota de un plan de pagos que extenderán hasta enero. En muchos casos se le agrega a los refinanciamiento de morosidades con la AFIP y por ingresos brutos, además del baile cotidiano alrededor de las mesas de dinero. Ahora, hasta los propios empleados con servicio doméstico que los cubres en su casa mientras salen a la calle a buscar el sustento se las verán en figurillas para pagar a partir de fin de mes entre $1.500 y 3.000 como la compensación adicional no remunerativa que acaba de extenderles el gobierno nacional. Asimismo, provincias como Chubut, Chaco y Tucumán, entre las más perjudicadas por la crisis, dan vueltas sobre acudir a las cuasimonedas, que ya se sabe que funcionan como un debenture fiscal a cuenta de futuros rescates.

Burda maniobra de la Administración Macri de transferir a las empresas la responsabilidad por una inflación que, en todo caso, fue provocada por la política oficial de licuar deuda y cubrir gastos con el aumento nominal del IVA.
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En los primeros días de octubre debería haberse notado en la calle las inyecciones parciales que recibieron algunos gremios en las liquidaciones de los sueldos por el prorrateo de los convenios colectivos, uno de ellos el que agrupa al más del millón de mercantiles, con la 2da cuota de $2.000 por los aportes al SIPA + el Día del Empleados de Comercio. 

La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Unión De Entidades Comerciales Argentinas (UDECA), junto a representantes de la Federación Argentina de Empleados de Comercios y Servicios (FAECYS), habían acordado el pago de la asignación no remunerativa de $5.000 en un máximo de hasta 5 cuotas de $1.000, de setiembre a enero.

Los 100.000 bancarios lograron una mejora del 50%, con una cláusula-gatillo, que llevó el inicial a $ 55.266,47 en el sobre correspondiente al mes pasado, e incluye los $5.000 del bono decretado por el gobierno. 

La construcción cobró también la primera parte de la compensación no remunerativa que, desde el mes pasado, algunas empresas pagaron $1.000 y hasta enero completarán los $5.000 en 5 veces en total.

La "asignación no remunerativa" confirmada vía decreto publicado en el Boletín Oficial contenía varias exclusiones, como "los trabajadores del sector público nacional, provincial, municipal y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cualquiera sea su modalidad de vinculación y/o el régimen laboral aplicable", lo mismo que los trabajadores del sector agrario y al personal de casas particulares.

Ahora, luego de una audiencia de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, se acordó establecer una asignación excepcional no remunerativa de $3.000 para el personal de casas particulares que realice una jornada mayor de 16 horas semanales, a pagar a fin de mes y con diciembre a razón de $1.500 cada uno.

Para menos de una jornada semanal de 16 horas y más de 12 semanales, el bono de $1.500, en 2 cuotas de $750. Menos de 12, de $1.000 en 2x$500.

En muchos casos, la gente que terceriza las tareas domésticas para salir a trabajar o estudiar y tienen sus propias dificultades salariales se las verá en figurillas para cumplir evitando despedir o retornar a la clásica clandestinidad que ha caracterizado a este tipo de servicios.

Por un lado, no todos los empleadores son trabajadores dependientes y, por otro, alrededor de un tercio no recibió el bono de $5.000. 

Como quiera que sea, no hay bonos o ajustes periódicos que resistan la erosión implacable de la inflación: antes motorizados por los tarifazos y luego por las devaluaciones, pero la caída del poder adquisitivo de los ingresos se advierte en indicadores del consumo, como la caída interanual del 18,6% que tuvieron en agosto las cantidades vendidas por los comercios minoristas, que ya acumulan -12,5% en los 8 meses del año transcurridos, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Tampoco los cronogramas con los refuerzos en las remuneraciones que se van otorgando mueven el amperímetro de los gastos hogareños, ni esperanzas se trasmiten de que lo hagan. 

Ni un tiro para el lado del consumo

Un relevamiento por los comercios en las principales ciudades del país da cuenta que el 27,5% espera que sus ventas aumenten en los próximos 3 meses, el 47,1% que se mantengan sin cambios y otro 25% que continúen cayendo, y el 0,4% no supo precisar la tendencia.

Con esta incertidumbre empresarial, la baja al 60,5% en el uso de la capacidad instalada industrial y despidos en Zanella, adelanto de vacaciones de 2.500 trabajadores en l a emblemática Arcor por haber mermado las ventas de sus 1.200 categorías de productos, financiar a una tasa cercana al 100% el pago de un bono no remunerativo de $5.000 anunciado por el gobierno que compense por el mayor deterioro causado al poder adquisitivo del salario acordado en paritarias a un tercio de los 6 millones de empleados en blanco del sector privado sigue siendo un dolor de cabeza para muchas de las patronales, sobre todo Pymes, por más que el bono sea no remunerativo y, por tanto, exento de cargas tributarias.

No digieren la que consideran una maniobra de la Administración Macri de haberles transferido a las empresas la responsabilidad por una inflación que, en todo caso, fue provocada por la política oficial de licuar deuda y cubrir gastos con el aumento nominal del IVA. 

Únicamente sería accesible para un selecto nivel de compañías que tienen una posición en el mercado que les ha dado margen para remarcar precios y fijar condiciones. Pero además que en los convenios firmaron cláusulas de revisión o gatillo.

Sobre todo cuando en menos de 2 meses deberán afrontar los medio aguinaldos.

Varios de los gremios habían cerrado las negociaciones colectivas con cláusula de revisión y hasta directamente gatillo al haber sido superada la pauta, pero de todos modos una reapertura, como la inicialmente propuesta por la UIA, no podría instrumentarse antes del cambio de gobierno.

En el sector petrolero advierten, directamente, que los recientes cambios en las reglas de juego y los que se vienen en las tarifas no sólo afectarán los programas de inversión sino que determinará suspensiones y hasta despidos.

Conspicuos banqueros y financistas afirman estar clavados con Leliqs y Letes y con sus patrimonios jibarizados para emerger. Entidades que se desvalorizaron entre 40% y 60%, y hasta energéticas que deberán refinanciar los bonos que emitieron en el Hemisferio Norte a una tasa similar a la originaria, cuando el riesgo-país está por las nubes y voceros de una próxima administración advirtieron a los fondos de inversión que podrían pesificarles sus tenencias. 

Aún flota en la entidad fabril la decisión que había tomado el mayor grupo privado nacional, Tenaris, de irse de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, harto de perder valor a diario.