SINDICATO APP: A FAVOR

El "drama" de Rappi lleva a los trabajadores a la sindicalización

Los "bicicleteros" de Rappi y Glovo presentaron en la Secretaría de Trabajo el pedido para inscribir al primer sindicato de plataformas del país, la Asociación de Personal de Plataformas (APP). El objetivo es el de establecer condiciones laborales mínimas y quieren sumar a los choferes de Uber.

El caso de Uber es claro: Muchas veces, la tecnología llega más rápido que la legislación y eso puede producir conflictos. En el caso de la plataforma de conductores, el problema fue con los taxistas (sucede en Argentina, pero también pasó en España). Ahora, la polémica la desató Rappi (por sus similitudes, también Glovo y PedidosYa).

Rappi, Glovo y PedidosYa son tres aplicaciones que están funcionando en Buenos Aires y en otras ciudades de Argentina y el mundo. Las tres son plataformas de delivery: Hacen entregas de comida y, en el caso de Rappi, de otros productos (de supermercado, kiosco, farmacia, entre otros).

> Rappi, la app colombiana: Ofrece 40 pesos por entrega, los trabajadores deben comprar o alquilar su mochila/caja por $300, utilizar su propia bicicleta (o moto) y son monotributistas.

> Glovo, la empresa española: Aumenta los pagos por minutos de espera o por los kilómetros recorridos

> PedidosYa, la versión uruguaya: Tiene a sus trabajadores en blanco y paga $1000 extra si los repartidores tienen bicicleta propia.

Los repartidores: Hay cerca de 13.000 rappitenderos, 5.000 de Glovo, 3.000 de Uber. Los voceros de las "plataformas" consideran que pueden ser más de 20.000 los trabajadores representados (por el futuro sindicato) solo en la Ciudad de Buenos Aires.

No hay techo de horas de trabajo, hay gente que pedalea 10 horas los 7 días de la semana y hay veces que en varias horas solo recaudan 40 pesos. Por eso queremos horario y salario fijo”, argumentan los trabajadores, según el medio iProfesional. “No hay una cantidad determinada de pedidos ni trayectos por cubrir. Si no cumplís, te bajan la calificación, lo que representa una caída en los pedidos que recibís”, continúan.

El caso de Rappi: Por día, se suman 150 repartidores. En su mayoría, son extranjeros desempleados (casi todos, venezolanos). Pero también hay argentinos o personas que ya tienen un trabajo y que buscan sumar un ingreso a sus bolsillos.

En julio de este año, los trabajadores de la plataforma de envíos a domicilio Rappi realizaron una protesta para mejorar las condiciones laborales. Fue entonces cuando comenzó a gestarse la idea de crear un sindicato de trabajadores de plataformas.

Lo que denuncian: Trabajan sin seguro de riesgos ni salario fijo y que las empresa decide las tarifas, las comisiones y los obligan a tributar (ya que están inscriptos en el monotributo) por las operaciones comerciales por las que ellos son responsables.

En un documento emitido por los representantes de los trabajadores, dicen: “La plataforma sólo permite que los clientes nos califiquen a nosotros ¡Pero no a las propias plataformas! Nuestros celulares están llenos de insultos y bajas calificaciones que luego las plataformas utilizan para asignarnos peores viajes”.

Queremos seguir trabajando. No nos queremos ir. Sin embargo, somos pocos los que podemos aguantar más de unos meses trabajando así. Por eso fundamos un nuevo sindicato. Porque se están aprovechando de nosotros. Porque nos prometieron ser nuestros propios jefes pero nos tratan como esclavos”, continúan.

"Si esta es la economía del futuro, ¿cómo puede ser que trabajemos en condiciones tan precarias? Si este es el futuro de la economía, vamos a tener que construir los sindicatos del futuro. Si no lo hacemos, los miles y miles de trabajadores que vendrán a trabajar en las plataformas no tendrán quién los defienda”, enfatizan.

Las plataformas fundamentan su modelo de negocios porque sostienen que no hay vínculo laboral con aquellos que cumplen una tarea fundamental para cumplir con los fines de la aplicación, como pueden ser los choferes o los cadetes, en los casos en que está involucrado el transporte de personas o de cosas.