En apenas unos días el gobierno de Mauricio Macri enfrentará las PASO de su primera elección de medio término como oficialismo nacional. Como es usual, la batalla definitoria estará en la provincia de Buenos Aires, que por su peso en el padrón (cerca del 40%) es el distrito clave en el que se juega cada comicio.
EL ESCENARIO ELECTORAL
Macri, atrapado entre los errores y una reactivación que no logra visibilizar
Según dejan traslucir los números y admitirían a puertas cerradas en la Casa Rosada, el oficialismo estaría sufriendo el voto castigo de los electores del conurbano bonaerense que sufrieron los efectos del ajuste del 1er año de gestión de Cambiemos. Las clases medias se ven sacudidas por un nuevo aumento de las prepagas, poco oportuno en tiempos de campaña. Es un problema para Macri sumar votos a pesar de que asegura que la Argentina entró en un camino irreversible de crecimiento y recuperación del consumo.
Allí el escenario para las primarias luce complicado. Las encuestas anticipan una victoria de la expresidente Cristina Fernández, quien se postula como candidata a senadora. Los sondeos muestran a la líder del kirchnerismo encabezando la intención de voto y sacándole varios puntos de ventaja, en promedio, a la lista oficialista que lidera el exministro de Educación Esteban Bullrich.
Según dejan traslucir los números y admitirían a puertas cerradas en la Casa Rosada, el oficialismo estaría sufriendo el voto castigo de los electores del conurbano bonaerense que sufrieron los efectos del ajuste del 1er año de gestión de Cambiemos, que incluyeron abruptos aumentos de tarifas, la erosión del poder adquisitivo por la alta inflacion y hasta la pérdida de puestos de trabajo como consecuencia de la recesión.
Contrariamente, el macrismo se beneficiaría del voto del agro, sector que aprovechó la baja de retenciones a las exportaciones de granos y la liberación del tipo de cambio que el kirchnerismo había dejado tabicado con el cepo cambiario.
De todos modos, esos votos no le alcanzan a Cambiemos para ganar en el principal distrito electoral. El votante de clase media también atravesaría una etapa de desencanto que intentan capitalizar tanto Cristina Fernández como las opciones que encarnan Sergio Massa y Florencio Randazzo.
Es un problema para Macri sumar votos a pesar de que asegura que la Argentina entró en un camino irreversible de crecimiento y recuperación del consumo y que -institucionalmente- se evitó ir a una crisis como la de Venezuela (aunque la descarnada realidad de ese país estaría causando poco impacto en el voto).
En cuanto los resultados económicos son expuestos en las estadísticas oficiales y por los voceros con los que la Casa Rosada puede contar en influyentes medio de comunicación. Pero no estaría siendo lo suficientemente visible para el ciudadano de a pie que vivió durante el kirchnerismo un boom de consumo. "Los resultados del cambio se empiezan a ver en todo el país", dijo el martes en Corrientes. Aunque también admite que "el cambio no llegó para todos". Contradicciones del 'relato M'.
Para colmo, la administración insiste con malas noticias para el segmento de la pirámide socio-económica que se identifica con los partidos del frente gobernante. El ministerio de Salud acaba de autorizar una nuevo aumento en las tarifas de las prepagas, un servicio muy demandado por la clase media. Se trata de una suba de un 5% que sumada a las anteriores deja un saldo de un 22% de incremento sólo este año, para el que el Gobierno estimó una inflación del 17% anual.
Por otro lado, algunos analistas vuelven a preguntarse por el timing del Gobierno para aplicar este tipo de medidas o de introducir una discusiones que sólo generan dudas y zozobra. El debate por la edad jubilatoria, que defienden en el Ejecutivo, no parece oportuno en un contexto en el que los votos se cuentan con la mano.
Entre errores de ese tipo y una recuperación que no logra visibilizar la suerte del oficialismo en las PASO, que generará un fuerte impacto político, parece echada






