INVESTIGANDO UN OBJETIVO

El poder de la felicidad (Búsqueda y conclusiones)

Todos queremos ser felices. Es el mayor anhelo de cualquier humano. Y es una búsqueda milenaria. Ser feliz es autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano (eudemonismo), afirmó el filósofo de la griega Estagira, Aristóteles, influenciado en parte por su maestro ateniense Platón. Bastante antes, el rey israelí David escribió su experiencia: "Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría." (Salmos 94:19). Siglos después, Jesús dijo. "Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa." (Juan 16:24). Bastante diferente al filósofo racionalista alemán Gottfried Wilhelm Leibniz, para quien la felicidad es la adecuación de la voluntad humana a la realidad; y al filósofo, economista y político inglés John Stuart Mill, para quien la felicidad era la satisfacción de los placeres superiores.

La felicidad no es una cuestión sencilla. Sin embargo, hay posibilidad de ir avanzando en la búsqueda de respuestas.

"(...) ¿Qué son las hormonas de la felicidad?

Son las responsables de los sentimientos y de las emociones, de la alegría, de la tristeza,  de los sentimientos de amor y confianza, del enojo, del amor, del placer, en fin... de la felicidad. ¿Cuáles son y cómo funcionan?

1. Las endorfinas

Se liberan a través de la médula espinal y del torrente sanguíneo. Pueden ser hasta 20 veces más potentes que los medicamentos contra el dolor, son analgésicos naturales .

 
Cómo aumentarlas:

–  Haz ejercicio: reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, aumenta la autoestima y la energía, mejora el sueño.

–  Come picante: tu lengua reacciona enviando al cerebro señales similares a las del dolor, y libera endorfinas.

–  Ríe: hasta que duela, el esfuerzo muscular aumenta esta sustancia química.

–  Ten contacto con la naturaleza: campo, playa, aire puro, disminuyen la preocupación, generan tranquilidad.

2. La serotonina

Regula el humor, evita la depresión y te hace sociable. Eleva el estado de ánimo.

Cómo aumentarlas:

– Come más carbohidratos complejos y menos simples: más legumbres, arroz integral, verduras como la papa y los guisantes, come menos pasteles, arroz, pan blanco y pastas.

–  Evita la cafeína: no tomes bebidas energéticas, producen un bajón de energía después de su efecto.

– Come chocolate oscuro.

–  Busca lugares con mucha luz: tan fácil como abrir las cortinas y recibir sol.

–  Consume leche y maíz.

3. La dopamina

Es la hormona del placer, se libera cuando luchas por una meta, ayuda a mantener el interés por la vida, a sentir satisfacción cuando logras tus objetivos.

Cómo aumentarlas:

–  lnvierte en masajes: relaja tus músculos.

– Ponte metas: alcanzar un objetivo aumenta el placer.

–   La dopamina aumenta conjuntamente con endorfinas y serotonina al hacer ejercicio físico.

–  Duerme: lo suficiente son ocho horas diarias.

4. Las oxitocinas

Favorecen las relaciones paterno-filiales, provoca los sentimientos de amor y confianza.

Cómo aumentarlas:

–  Dedícale más tiempo a tu pareja: los niveles de oxitocina aumentan considerablemente con las relaciones íntimas.

– Da muestras físicas de afecto: abraza, besa, toma la mano de alguien.

–  Toma un masaje: el contacto físico prolongado libera oxitocina.

– Toca mascotas: haz caricias a perros o a gatos.

–  Haz yoga. (...)".

En cambio, el chileno sacerdote católico y psicólogo José Luis Ysern de Arce, a propósito de una encuesta realizada por un equipo de académicos de la Universidad del Bío-Bío entre habitantes de la localidad Chillán que determinó que los factores de bienestar-felicidad aparecen en el siguiente orden de preferencia: Familia, Trabajo, Satisfacción sexual, Ingreso económico, y Educación, opinó:

"(...) Estas personas nos están diciendo que (...) la felicidad y el sentimiento de bienestar es inseparable de la vida comunitaria, y que por lo tanto el individualismo egoísta, a pesar de parecer tan presente por doquier, no hace la felicidad.

En este campo la experiencia y la ciencia psicológica llegan a rotundas e idénticas conclusiones: todo egoísta y todo individualista se amarga a sí mismo y destila amargura. (...) En resumen, los resultados de esta encuesta, tal como los conocemos, dan a entender que las personas se sienten mejor consigo mismas cuanto más abiertas están al otro por medio de la convivencia, del trabajo, y de sus relaciones afectivas. Eso es algo muy sano."

Sonja Lyubomirsky, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de California en Riverside, dice que la felicidad es un bienestar subjetivo. Es decir, que lo que puede dar felicidad depende más de la persona que del hecho en sí: “Felicidad es la experiencia de alegría, satisfacción o bienestar positivo, combinada con la sensación de que nuestra vida es buena, tiene sentido y vale la pena".

La profesora de inglés y madre Myrna del Carmen Flores, leyó a Lyubomirsky e hizo el siguiente apunte:

"(...) Ella considera que nuestra felicidad depende de 3 puntos básicos:

1. Las circunstancias de nuestra vida

Me había preguntado muchas veces por qué existen personas que en apariencia tienen todo en la vida: una gran familia, amor, salud y una buena situación financiera, pero, aun así, no son felices. La respuesta es simple: solo diez por ciento de nuestra felicidad depende de todas estas circunstancias. ¿Sorprendido? Yo también lo estuve al leer estas afirmaciones en el libro de esta psicóloga, Los cómos de la felicidad (The how of hapiness).

Según sus teorías, esto se debe a lo que se llama “adaptación hedónica”. En palabras simples y claras: las personas nos acostumbramos muy rápido a las cosas buenas. Si camino por la calle de mi ciudad, en un día de verano, donde la temperatura alcanza más de 40 grados centígrados, al llegar a un lugar en el que haya un buen sistema de refrigeración (aire acondicionado), es probable que en media hora me esté quejando de lo frío que está el lugar.

De igual manera las personas dejan de apreciar que tienen un buen matrimonio, o una buena salud. Es algo que se han acostumbrado a ver tan normal que no les es fácil apreciarlo. Sin embargo, científicos como Michael McCullough, professor de Psicología en la Universidad de Miami, que ha llevado a cabo diversos estudios sobre los pensamientos positivos, ha encontrado que las personas más propensas a expresar gratitud por las cosas buenas en sus vidas, son más felices.

2. El punto de ajuste (genética)

Si lo que nos hace felices va más allá de nuestras circunstancias de vida, ¿qué es lo que dispara o detiene nuestra felicidad? En la teoría científica se afirma que la genética lleva una gran parte de la responsabilidad en nuestra felicidad; hasta 50 por ciento. Se considera que las personas conciben los logros a su alrededor de una forma diferente dependiendo de sus genes.

Pero todo esto, según la doctora Lyubomirsky, no es más que un “punto de ajuste” (set point), justo como lo puede ser la disposición genética a engordar: hay gente que tiene que luchar con el peso cuidando su alimentación o su ejercicio, mientras que otros, sin cuidarse, mantienen una figura delgada. Así que, con disciplina, es posible que se puedan vencer esas predisposiciones biológicas. Esto nos llevaría a explorar el 3er. punto.

3. Nuestra conducta

Si mi predisposición genética me hace engordar, entonces tomo las riendas de esta situación con un plan de ejercicio y dieta que me mantenga sana. De la misma manera, tengo que aprender a estar en forma para la felicidad. Es sencillo. De acuerdo con esta psicóloga, debemos controlar nuestros pensamientos y sentimientos, transformarlos en sentimientos positivos. Esto significa que debemos trabajar en “actividades intencionales”. Pero, ¿qué tipo de actividades deliberadas debo realizar para ser feliz?

La doctora Lyubomirsky sugiere 12 actividades. Yo me atreví a clasificar estas actividades en 4 ámbitos de nuestra vida:

1. Espiritualidad

Ser agradecido, Practicar actos de bondad, Cultivar el optimismo, Aprender a perdonar, y Practicar la religión y la espiritualidad.

2. Sociabilidad

Cultivar relaciones sociales, y

Evitar el pensar demasiado y la comparación social.

3. Saber vivir

Desarrollar estrategias para enfrentar todas las situaciones, y Saborear las alegrías de la vida.

4. Desarrollo profesional y personal

Incrementar experiencias que nos hacen fluir, Cumplir tus objetivos, y Cuidar tu cuerpo (incluye desde la actividad física hasta una actitud positiva).

De todas estas actividades debemos elegir las que nos satisfagan más y ajustarlas a nuestra vida. (...)".


Dan Gilbert, profesor de Psicología en Harvard y autor de "Stumbling on Happiness" (Tropezar con la Felicidad)
, preguntó, durante una conferencia TED: "¿Por qué somos felices?", y luego intentó abordar una respuesta:

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"(...) Jim Wright era el presidente de la Cámara baja estadounidense, y él renunció con vergüenza cuando el por entonces joven republicano llamado Newt Gingrich le descubrió un trato turbio que había hecho. Lo perdió todo. El demócrata más poderoso del país lo perdió todo. Perdió su dinero, perdió su poder ¿Qué dice sobre eso después de todos estos años? "Estoy mucho mejor física, financiera, emocional y mentalmente y en casi todo otro sentido". ¿En qué otro sentido podría estar mejor? Ya lo tiene todo cubierto.

Moreese Bickham tenía 78 años. Él pasó 37 años en una prisión en Louisiana por un crimen que no cometió Al final fue exonerado a los 78 años gracias a evidencia de ADN ¿Y qué es lo que tiene para decir acerca de esta experiencia? "No tengo un minuto de arrepentimiento. Fue una experiencia gloriosa" ¡Gloriosa! El no está diciendo, Bueno, había algunas buenas personas. Tenían un gimnasio Fue "gloriosa" una palabra que generalmente reservamos para algo como una experiencia religiosa

Harry S. Langerman es alguien que podrían haber conocido pero no, porque en 1949 leyó un pequeño artículo en el periódico acerca de un puesto de hamburguesas de estos hermanos McDonalds. Y pensó "¡Es una muy buena idea!" Entonces fue y los buscó. Ellos dijeron "Podemos darle la franquicia por US$3.000". Harry fue de vuelta a New York, le preguntó a su hermano que era inversionista si le podía prestar los US$3.000 y las inmortales palabras de su hermano fueron: "Idiota, nadie come hamburguesas". No le prestó el dinero. Por supuesto, 6 meses después Ray Croc tuvo exactamente la misma idea. Resulta que la gente sí come hamburguesas y Ray Croc, por un tiempo, se volvió el hombre más rico de Estados Unidos.

Y, finalmente, el joven Pete Best, baterista original de los Beatles, hasta que, ustedes saben, le mandaron hacer algún mandado, se escabulleron y recogieron a Ringo. En un tour, en 1994 cuando entrevistaron a Pete Best, todavía baterista, sí, es un músico de estudio, dijo: "Estoy más feliz que lo que hubiese estado con los Beatles".

Ok. Hay algo importante que aprender de estas personas y éste es el secreto de la felicidad. Acá está, finalmente será revelad.

1ro.: Acumular riquezas, poder y prestigio, luego, perderlo.

2do.: Pasar el mayor tiempo posible en la cárcel.

3ro.: Hacer a alguien muy, muy rico.

Y último: nunca jamás te unas a los Beatles. (Risas)

Ok. Ahora yo, como Ze Frank, puedo predecir su siguiente pensamiento que es: "Sí, claro....".

Sonreímos con soberbia porque pensamos que la 'felicidad sintética' no es de la misma calidad que lo que podríamos llamar 'felicidad natural'. ¿Qué son estos términos? La 'felicidad natural' es lo que tenés cuando obtenés lo que querías, y la 'felicidad sintética' es lo que hacemos cuando no tenemos lo que queríamos. En nuestra sociedad tenemos la fuerte creencia que la 'felicidad sintética' es de un tipo de felicidad inferior. ¿Por qué tenemos esa creencia? Bueno, es muy simple. ¿Qué tipo de maquinaria económica seguiría girando si creyésemos que no tener lo que queremos nos hará igualmente felices que tenerlo?

Un centro comercial lleno de monjes Zen no será particularmente productivo porque ellos no quieren suficientes cosas.... Pero quiero sugerirles que la 'felicidad sintética' es tan real y duradera como el tipo de felicidad contra la cual te chocas cuando obtenés exactamente lo que estabas buscando.  (...)".

Corolario: la felicidad es una ciencia que puede ser aprendida. Si no está en nosotros, podremos incorporarla y acrecentarla:

1. La felicidad activa todo el cuerpo.

2. La felicidad cambia nuestro código genético.

3. Las personas son más felices cuando se ayudan.

4. Actuar como una persona extrovertida, ayuda.

5. Con la edad, las personas obtienen más placer de las experiencias cotidianas.

6. Las personas materialistas son menos felices (porque dan un enfoque a su felicidad orientado hacia lo que quieren en el futuro, lo que hace más difícil apreciar lo que ya tienen).

7. Las fuertes relaciones sociales en la infancia y la adolescencia se asocian con los adultos más felices, mientras que las relaciones sociales constituidas más tarde, producen un índice menor de satisfacción.

8. Ciertos objetivos concretos para obtener la felicidad, funcionan mejor que las metas abstractas.

9. Las experiencias cotidianas mundanas pueden proporcionar alegría inesperada.