Estrategia e inteligencia: Aspectos en que detallar cuando se analiza el fútbol

Cuando se observa el juego en términos de estrategia, uno debe ignorar las manifestaciones técnicas o mecánicas de la inteligencia en el fútbol. Un desafío que no todos llevan a cabo a la hora de emitir una opinión

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La declaración de ayer de Bernd Schuster, acerca de que le gustaría ser periodista para criticar sin saber nada, hizo que profundicemos este tema tan vasto como rico. Nos motorizó a indagar y reflexionar acerca del tema.
Cuando se observa el juego en términos de estrategia, uno debe ignorar las manifestaciones técnicas o mecánicas de la inteligencia del futbolista. Por la simple razón de que hay muchas formas de lograr el mismo resultado.
Un gol puede darse por un remate de larga distancia o simplemente por una aproximación con agilidad que pase la línea del arco. Al analizar el juego, y antes de opinar, deberíamos comprender lo que están tratando de hacer los jugadores, en vez de cómo lo logran.
Tanto un disparo fuerte como un pase son idénticos en ejecución pero varían en su intención. ¿Y eso quien lo sabe?. ¿El 'opinólogo' que está en la platea comiendo un pancho y después puntúa al futbolista?. No.
Los buenos jugadores de fútbol son individuos autosuficientes que operan lógicamente explotando las debilidades del contrario y capitalizando sus propias opciones. Un jugador de fútbol completo filtra cuidadosamente la interferencia del medio, bloqueando barras contrarias y reteniendo las sugerencias del entrenador.
Este es otro eje de polémica. Cuando el jugador no hace lo que nosotros pensamos que debiera, sin saber que le pidió puntualmente el entrenador para ese partido, opinamos sin fundamentos.
Entre otras cosas y ya metiéndonos en el rendiemiento, el desempeño no debiera deteriorarse por influencias externas negativas como un bajo rendimiento del equipo. De hecho, los mejores jugadores de fútbol surgen en los momentos de adversidad. Esto es algo que si la mayoría futbolera lo considera.
Estos factores se hacen más exigentes en los niveles más altos del juego, permitiendo así sólo individuos sólidos y bien formados. El jugar en tal competitividad requiere un amplio conocimiento individual de la estrategia en el fútbol y los principios generales de la resolución de problemas.
Si es inteligente mejor:
Este es otro tema que hay que tener claro. No hay que confundir inteligencia con habilidad. Un limitado técnicamente, sin ser hábil, puede ser inteligente. Un habilidoso con la pelota en los pies, puede no serlo. Y demás está decir que se pueden combinar a las dos (inteligenica + habilidad). Es bueno repasar este aspecto.
Al desarrollarse y madurar los jugadores, sumadas a las mejoras de habilidades y físico fortalecido, les permite acceder a un rango más amplio de posibilidades. Aparte de su madurez física, el mejoramiento incremental de su inteligencia actúa como un catalizador adicional en el proceso del juego.
El uso de un mayor rango de habilidades mentales y físicas se hace evidente con la implementación de formas innovadoras de resolver problemas. La interacción verbal, por ejemplo, toma un papel vital.
Sin entrar en mayores detalles científicos, el fútbol, es un tema muy opinable del que todos pueden hablar. Ser un buen observador del juego y de las tácticas, requiere de un conociento que, como dijo Schuster, no cualquiera lo posee para hablar con autoridad.