Radiografía de Hamas: ¿Religión o Política?

Con la victoria electoral en Palestina del Movimiento Islámico de Resistencia, Hamas, se abre un nuevo panorama político en medio oriente. A continuación U24 reproduce un artículo publicado en el sitio Sodepaz, en donde se explican las ideas del movimiento desde su conformación. Según el autor -investigador del CEAMO de Cuba- Hamas es sobre todo y por encima de todo un movimiento que actua en nombre de la religión en la búsqueda de fines políticos muy concretos.

Por Lucas Domingo Hernández Polledo (*)

El abordar la correlación dialéctica entre política y religión en los denominados movimientos integristas, fundamentalistas o políticos- religiosos de filiación islámica, constituye una tarea de primer orden para los estudiosos de la región.

El develar cuanto de política y manipulación hay en los movimientos con ropajes religiosos, nos permitirá proteger al Islam de sus mejores valores culturales y sociales, enfrentando la mal intencionada propaganda que tiende a identificar al islam como un fenómeno esencialmente violento, descontroladamente violento y vengativo.

Si para el caso objeto de estudio: El movimiento Hamas, los conceptos integrismo y fundamentalismo no dan la verdadera dimensión del fenómeno; los términos políticos-religiosos pueden expresar un falso equilibrio, entre política y religiosidad. De manera que el término podría constribuir en alguna medida a presentar a un Islam tan violento como la política que lo acompaña.

Como quiera que sea, Hamas es sobre todo y por encima de todo un movimiento esencialmente político, dicho de una mejor forma, Hamas es un movimiento que actua en nombre de la religión en la búsqueda de fines políticos muy concreto, a demostrar eso va dirigido en lo fundamental nuestro trabajo.

La política en el movimiento Hamas

Hamas es esencialmente político por denominación. Hamas significa entusiasmo, palabra muy significativa si tomamos en consideración que para muchos La Hermandad Musulmana ( organización madre que da vida al movimiento de Resistencia Islámica) era considerada un movimiento reformista e incluso conformista. El propio movimiento Jihad Islamic otra rama de La Hermandad Musulmana al justíficar su separación de la organización madre señaló que lo hacia " Por falta de expiritu revolucionario en la letra y el estilo" . De modo que Hamas viene a renovar o mejor dicho a revitalizar a La Hermandad Musulmana precisamente pocos días después de haberse iniciado La Sublevación Popular Palestina (Intífada) en diciembre de 1987. En tal sentido Hamas es la respuesta política que los más lúcidos líderes de la Hermandad Musulmana dieron a las nuevas circunstancias políticas que caracterizaron el panorama palestino.

Es esencialmente político por reconocimiento de su propio liderazgo. Así Sheik Ahmad Yasin, líder de la Hermandad Musulmana, fundador del Centro Islámico en Gaza y del movimiento Hamas señalo: "Hamas es básicamente un movimiento político y su objetivo primario es asegurar los derechos naturales y legitimos del pueblo palestino, pero asegurandole una existencia tranquila y pacífica en la tierra de Palestina.

El nivel de conciencia política del liderazgo del movimiento Hamas, no sólo se refleja en doctrinas y teorías políticas con un cuidadoso ropaje religioso, sino también, programas y plataformas políticas, estrategias y tácticas más o menos definidad, más o menos idealistas o realistas, pero coherentes con el objetivo de promover un profundo cambio en todas las esferas de la sociedad. Lo más o menos definido o lo más o menos realista, no sólo obedece a una concepción política, necesitada de utilizar la religión como arma movilizativa, sino que es en realidad una hábil táctica de utilizar la ambiguedad política para adaptarse a las cambiantes circunstancias. De modo que los postulados religiosos vienen en respaldo de esa política y funcionan como catalizadores y legitimadores de intereses políticos.

Es lógico que así sea, Hamas nace y se desarrolla en el marco de un contexto político social bien definido y caracterizado por un grado de debilidad sin precedente de la Organización para la Liberación de Palestina OLP, como consecuencia de la evacuación de esas fuerzas militares del sur de Libano, así como por la guerra Iran-Iraq, que acaparó la mayor parte de la atención internacional, ubicando el problema palestino en una posición de importancia secundaria. Frente a esta situación, los palestinos de la Cisjordania y la Franja de Gaza comenzaron a ver que ellos tenian que contar con sus propias fuerzas.

En el escenario israelí se incrementó la política de asentamientos, unido a un diseño ideológico que tomaba cada vez más fuerzas en importantes circulos de la sociedad judía y que amenazaba con el establecimiento de una Patria alternativa para los palestinos en Jordania.

Pero además, líderes, miembros y simpatizadores de Hamas, son parte de una misma comunidad, definida por la geografía, por la lengua, por compartir las mismas experiencias, por tener valores e intereses similares.

Al igual que otros pueblos, líderes y sostenedores del movimiento, desean crear la más importante forma moderna de organización política: El Estado Nación, conscientes como la mayoría de los palestinos que constituyen un grupo distintivo de personas, por su historia, localidad en que habitan, características raciales o étnicas, por la religión, el lenguaje y sobre todo por la cultura y creencias políticas.

Al darle vida al movimiento Hamas, su liderazgo estaba plenamente consciente, de la justeza de la lucha, pero sobre todo, de la necesidad de cuestionar una vez más, la supuesta legitimidad del ocupante israelí.

De tal forma el liderazgo de Hamas capitalizaba los sentimientos y aspiraciones de importantes sectores de la sociedad palestina, quienes frente a la impotencia de la ocupación, habían depositado su fe en la religión islámica. El mérito del liderazgo consistió en haber canalizado esos sentimientos y enrumbarlo en un movimiento político. De modo que Hamas nace como una legítima reacción política al uso y abuso de la política del ocupante israelí sobre los habitantes palestinos.

No se trata de una respuesta esencialmente religiosa, que por demás existe, puesto que la ocupación afecta todos los ordenes de la vida social y política, es en esencia, una respuesta política, frente a una acción política, que utiliza los elementos Koránicos para aglutinar al mayor número de la población palestina, teniendose muy encuenta, la influencia del Islam en las sociedades árabes en general y palestina en partícular. Reitero no sólo es un acto de Fe, que lo es, lo más importante para el liderazgo de Hamas es utilizar la Fe que sus seguidores tienen en lo supranatural: digase Dios, el mundo del más allá y la inmortalidad del alma, para movilizar y sobre todo diseñar las más "espectaculares acciones" de entrega a la causa Palestina: Inmolarse frente a los objetivos judíos, han constituido acciones, que por momento, han permitido fortalecer la popularidad del movimiento, frente a otras fuerzas palestinas. Así en una carta editada el 18 de agosto de 1988 el movimiento de resistencia islámica reitera el bien conocido lema de la Hermandad que se lee " Dios es el objetivo, el profeta es el modelo, el Koran es la constitución, la jihad es el camino y la muerte en el camino de Dios es nuestra sublime aspiración".

La respuesta política de Hamas se mide por la magnitud en que ha afectado el papel del ocupante, tanto en Gaza y Cisjordanía como al interior de Israel. De la forma en que ha afectado a la Autoridad Nacional Palestina dentro de los territorios autónomos, y por si fuera poco, el deseo de la Comunidad Internacional de alcanzar bajo los términos establecidos por los acuerdos de Oslo, un proceso negociador entre palestinos e israelíes. ¿ Habría que ver cuantas veces el actual proceso de paz palestino-israelí ha sido interrumpido por las acciones de Hamas al interior de Israel? y lo más peligroso ¿ Habría que preguntarse cuanto y tanto plataforma política de Hamas y acciones espectaculares a objetivos judíos no han contribuido a una más derechización de la sociedad judía? Pero también y paradojicamente habría que preguntarse ¿Cuanto y tanto han podido las acciones de Hamas haber influido en los limitados avances del proceso negociador palestino-israelí, pero avances al fin.

Los innumerables gráficos aparecidos durante y posterior a la Intifada que expresan " El Koran es el único representante legítimo del pueblo palestino" pretende entre otras cosa, además de proponer otra alternativa a la OLP, señalarle a la población de Gaza y Cisjordanía que el poder que establecerá el movimiento Hamas, descansará en el pueblo quien gobierna y que en ese futuro Estado, el dirigente deviene "idéntico" al dirigido. De tal forma el postulado religioso entronca perfectamente con las más modernas concepciones políticas de "autogobierno popular" la idea del "bienestar general", así como la creencia en el gobierno " De el pueblo, por el pueblo y para el pueblo".

Si Hamas aboga en su programa por la creación del Estado Islámico, es que está aceptando aún hipotéticamente, jurisdicción sobre un territorio, para hacer leyes y para hacerlas cumplir, incluso, empleando la utilización de la fuerza.

Como en otros movimientos políticos, en Hamas existen fuerzas que abogan por efectuar la transferencia de autoridad dentro de Gaza y Cisjordanía sin serios disturbios en la vida del Estado Autónomo. De igual forma ven en la democracia una vía ordenada de sucesión al puesto de la Autoridad Nacional Palestina. Sectores moderados dentro de Hamas buscan alternativas no violentas para ejercer el derecho a la libertad de expresión, para diferir de la acción de la autoridad con la expectación que las protestas serán oidas y si no escuhadas al menos consideradas y no seguidas por represarias.

Sin embargo el sector más radical e influyente dentro de Hamas, está plenamente consciente que en la coyuntura actual ellos no pueden gobernar, por la continuación de la ocupación y la permanencia de la política de la ANP, en el marco del proceso negociador, pero sí pueden promover dentro y fuera de Gaza y Cisjordanía serios disturbios que alteren la relación de poder establecida y beneficien sus intereses políticos. En esta coyuntura es cuando ganan mayor fuerza las denominadas acciones terroristas, ya no sólo como lógica acción de contraviolencia a la violencia policial, política, ideológica, religiosa y cultural del ocupante y de la ANP, que ellos consideran representante de los interses de Israel y EE.UU, sino también como "...medio de rechazar un diseño negociador que no tiene en cuenta los intereses del grupo que representa, es un medio para mostrar y para mostrarse que ellos están viviendo que existen y necesitan que se les tengan en cuenta... Es un medio para vencer la enajenación y mostrar que ellos aún son algo."

Como quiera que sea será difícil, al menos de momento, ver establecido en Gaza y Cisjordanía una entidad política dirigida por el movimiento Hamas, que por demás afectaría demasiado el estrecho marco permisible para el diseño de política asignado a la solución del problema palestino. En tal sentido Hamas que evoca la transformación de la sociedad con la creación del Estado Islámico está amenazada brutalmente, lo que incrementa la variable violencia contra violencia.

Hamas no es castigada por ser un movimiento religioso propiamente dicho, que por demas florecen en las sociedades islámicas, ni siquiera por ser político-religioso de los cuales muchos de ellos mantienen cercanas relaciones con importante circulos de Occidente en general y EE.UU en partícular.

Hamas es castigada por esbozar un diseño político que tanto por sus objetivos, como por su accionar contradice el consenso permisible de la "voluntad internacional", que encabeza EE.UU, para la solución del problema palestino. Que por supuesto rechaza absolutamente Israel, principal bastión de la cultura occidental en la región y por si fuera poco, al menos hasta el momento es rechazado por la mayoría de la sociedad palestina dentro de Gaza y Cisjordanía que siguen apostando al diseño político esbozado en los acuerdos de Oslo con la anuencia casi total de la ANP que dirige Yasser Arafat.

Hamas como parte integrante del complejo escenario político palestino, también se desangra en un conflicto, ya no sólo contra el ocupante, sino también, en muchas ocasiones al interior mismo de la sociedad palestina, estimulado esto último por alcanzar un liderazgo a toda costa en los territorios de Gaza y Cisjordanía. De ahí que en muchas ocasiones Hamas sobrepase los límites religiosos, para ejercer influencia y acuda en ocasiones al uso de la fuerza a través de las armas.

En la mayoría de las ocasiones las acciones de Hamas al interior de Israel van dirigida principalmente a ganar autoridad y prestigio dentro de la población palestina en Gaza y Cisjordanía, así como a socavar la influencia de Yasser Arafat al frente de la ANP. La élite dentro de Fatah que alcanza la mayoría de las funciones políticas, monopoliza el poder, y disfruta de las ventajas que vienen con este, intenta como es lógico, controlar a la principal fuerza en la oposición, acudiendo si es preciso, a la utilización de la más cruenta violencia.

Lo cierto es, que aceptar un supuesto carácter religioso en los movimientos islámicos, sería como aceptar pasivamente el mismo carácter religioso con que fueron revestidas las cruzadas a la región.

Hace algún tiempo Federico Engels en la obra Ludwig Feurbach y el fin de la Filosofía Clásica Alemana señaló: " A los espiritus de las masas cebadas exclusivamente con religión, no había más remedio que presentarles sus propios intereses vestidos con ropajes religiosos si se quería levantar una gran tormenta" Ese es el objetivo de buena parte del liderazgo de Hamas.

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(*) Investigador del CEAMO - Cuba