LATINOAMÉRICA

¿Qué dice Chacho?: Chávez no tiene vice

El jefe de la Misión de Acompañamiento Electoral de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para Venezuela, Carlos "Chacho" Alvarez, sostuvo que el país gobernado por Hugo Chávez tiene uno de los sistemas electorales más fuertes de Latinoamérica. Sin embargo, esa presunta ventaja no considera una garantía de democracia cuando ni Chávez ni su opositor, Henrique Capriles Radonski, cuentan aún con compañero de fórmula a menos de un mes de las elecciones.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El jefe de la Misión de Acompañamiento Electoral de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para Venezuela, Carlos "Chacho" Alvarez, expresó este domingo desde Argentina que Venezuela posee actualmente uno de los sistemas electorales más fuertes y tecnológicamente más avanzados de la región latinoamericana.

“Es relevante considerar un dato que muy pocos conocen, sobre todo quienes analizan la realidad desde la desinformación o los prejuicios, que Venezuela tiene hoy uno de los sistemas electorales más fuertes y tecnológicamente más avanzados de América Latina, que asegura la transparencia, el control y la vigilancia de los comicios”, señaló Álvarez.
 
En un artículo de su autoría publicado en el diario argentino Página 12, Álvarez se refirió a los comicios venezolanos, resaltando que se trata de “desinstalar la idea sobre la presunta incapacidad de los latinoamericanos para vigilar y cuidar la transparencia y limpieza de nuestros propios procesos electorales”.
 
Recordó que la tarea en Venezuela el próximo 7 de octubre será la primera misión del Consejo Electoral de la Unasur, el principal organismo internacional con presencia en los comicios.
 
En ese sentido, agregó que también se busca acabar con la versión de que los comicios en los países de la región deben ser observados por organismos desarrollados o por aquellos otros en los que Estados Unidos o países europeos tengan una importante influencia.
 
“Somos conscientes que las misiones electorales desde ya muy delicadas, lo son aún más en sociedades fuertemente polarizadas, donde muchas veces las acusaciones de fraudes o la existencia de irregularidades pueden funcionar como instrumento de combate político-partidario por quienes no han sido favorecidos por las urnas”, explicó.
 
Además, reafirmó que hoy día América latina transita, a pesar de sus dificultades y sus deudas pendientes, por la consolidación de un orden democrático estable.
 
“No debemos olvidar que la ausencia de democracias estables ha sido, sin duda, una de las grandes debilidades de la región. De aquí la necesidad de cuidarlas y protegerlas frente a las viejas o nuevas formas de golpismo”, insistió.
 
En este contexto, manifestó que debe comprenderse la posición de condena a los hechos acontecidos en Paraguay, “donde un golpe de Estado fraguado por el Congreso de ese país destituyó al presidente constitucional Fernando Lugo”.
 
Álvarez, quien actualmente es secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), finalizó diciendo que el “garantizar elecciones libres y transparentes” es un elemento fundamental para “continuar consolidando los procesos democráticos” en América Latina.
 
Sin embargo, el robusto sistema electoral venezolano parece sobrevivir a todo menos a una cosa: al propio Hugo Chávez, que llevando adelante una gestión ultrapersonalista que ya tiene 14 años en el poder, nunca ha designado ni se ha dedicado a "entrenar" a alguna clase de sucesor. De hecho, su candidatura presidencial no es un binomio ya que no tiene candidato a vicepresidente.
 
Bajo el sistema electoral de Venezuela, los candidatos presidenciales no eligen compañeros de fórmula, algo que no sería motivo de sorpresa ni preocupación en años normales.
 
Sin embargo, este año no ha sido normal. Chávez luchó contra un cáncer misterioso y la ausencia de un candidato a vicepresidente hace que muchos votantes se pregunten quién ocuparía de hecho el cargo en caso de que Chávez ganara los comicios del mes próximo, pero se viera obligado a dejar la presidencia en forma prematura.
 
La ley venezolana, casi única en su tipo entre las naciones sudamericanas, deja la designación del vicepresidente hasta después de que el nuevo mandatario asuma el cargo. No contemplaba siquiera la figura del vicepresidente sino hasta 1999, cuando se creó ese cargo en una nueva constitución impulsada por Chávez.
 
En sus actos de campaña, durante la contienda frente al candidato Henrique Capriles Radonski, Chávez rara vez menciona sus problemas de salud, que en los últimos 15 meses lo han llevado a realizar viajes frecuentes a Cuba para someterse a tres cirugías, quimioterapia y radiaciones. A principios de mes, cuando se le preguntó sobre su salud, dijo que la última revisión, realizada en junio, mostró que estaba libre de cáncer y que el pronóstico era bueno.
 
No obstante, algunos simpatizantes de Chávez que piensan votar por él el 7 de octubre, reconocen una posible incertidumbre política por su salud.
 
"¿Quién ocupará su lugar? Nadie lo sabe y eso me preocupa", dijo María Lovera, vendedora de artículos de limpieza en una calle. "Yo amo a Chávez y quiero que él se quede en poder por muchos años, pero confieso que muchas personas como yo tienen sospechas de que no nos ha dicho toda la verdad sobre su cáncer", opinó. "Existe la posibilidad de que se enferme otra vez y de que tenga que renunciar".
 
Algunos dicen que la identificación de un vicepresidente desde ahora podría provocar divisiones dentro del movimiento de Chávez, en caso de que se favoreciera a una facción sobre otra. Y debido a que ninguno de los posibles candidatos de Chávez a la vicepresidencia tiene una popularidad que se acerque siquiera a la que goza el mandatario, la elección de uno podría alejar a ciertos sectores dentro de su movimiento o a los votantes aún indecisos.
 
"Él está al tanto de que si nombra al vicepresidente (antes de las elecciones) ello provocaría divisiones y agravaría la incertidumbre", dijo Diego Moya Ocampos, analista de la firma consultora IHS Global Insight en Londres.
 
Capriles tampoco ha nombrado a un compañero de fórmula, aunque el tema sería menos delicado, porque no hay dudas sobre la salud del candidato de 40 años."Al igual que Chávez, quiere que esto sea una competencia entre dos figuras", dijo Miguel Tinker Salas, profesor de estudios sobre América Latina en el Pomona College de Claremont, California. Consideró que, para ambos, el nombramiento de un vicepresidente en la actualidad "iría en detrimento de esta estrategia".