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Claves de la caída económica en el interior del país

Una serie de indicadores confirman lo que se presume: hay un parate generalizado en el interior del país. Bajó el consumo de combustibles, la construcción y la venta de Maquinaria agrícola.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La actividad económica en el interior provincial ha experimentado en el último  mes una caída tan abrupta como en los días más complicados del conflicto  agropecuario del año pasado. Y ya hay indicadores muy claros al respecto. Por un lado, el consumo de combustibles en Misiones bajó un 30% en los últimos  cuatro meses debido a la caída en la actividad de la industria forestal, producto  de la crisis internacional. Según informó la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste, la  situación se acrecentó en enero porque, además, "habitualmente la empresas  frenan los trabajos por las vacaciones". El otro factor que repercute en la caída  de ventas es el menor ingreso de compradores brasileños a los pueblos  fronterizos de Misiones, que hasta el año pasado obtenían el gasoil a casi la  mitad de precio alentados por la diferencia cambiaria y el alto valor de los  combustibles en Brasil. Según publica el diario La Voz del Interior de Córdoba en la provincia la actividad  ha caído, en promedio, 30 %. El relevamiento que ese diario hizo por varios  puntos del mapa provincial advierte que en algunos rubros hay bajas de hasta  70 %. En tanto, en Tucumán ya hay signos visibles de la reseción en el consumo: "Los  tucumanos compran cada vez menos con tarjeta" publica La Gaceta de  Tucuman. Según informa ese medio, el medio de pago más utilizado durante los últimos  años fue el plástico, pero la coyuntura económica parece haber obligado a  muchos a optar por el cash. El crac económico internacional, que ya golpea a la Argentina, se inició en el  sector financiero. Los bancos optaron por restringir el acceso al crédito y el  dinero se volvió más caro. Además, los comerciantes destacan la caída en las ventas, como consecuencia  de esta situación. Sin embargo indican que el deseo de la gente por comprar no  ha disminuido. "En diciembre se agotó el efectivo que circulaba. Los  consumidores usan la tarjeta al máximo y no tienen mucho margen", dice Manuel  Calviño, gerente de Tienda San Juan, e ironizó: "el tucumano compra con tarjeta  aunque no la tenga". Un informe de Tarjeta Naranja -una tarjeta regional- sobre la venta de ropa  indica que en 2006 el 65% de las compras se hizo con tarjeta de crédito y el  29% con efectivo. Esta tendencia aumentó en 2007 (76% con tarjeta y 20% de  contado). Pero en 2008 se registra un cambio brusco: sólo el 50% de las ventas  se realizaron con el plástico, y la participación del efectivo subió al 45%. En todos  los casos hay que sumar la tarjeta de débito, los créditos del comercio, y otras  opciones para completar el 100%.
* El informe de la Voz del Interior en Córdoba "En octubre hubo una especie de reactivación, pero en enero se experimentó un  fuerte descenso. Hubo una especie de escalón más profundo. Lo peor es que lo  más grave está por venir, ya que el menor poder adquisitivo hará que la  retracción dure, por lo menos, hasta mediados de año", indicó Rubén Martos, de  la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom). A la depresión del agro, agravada en algunas zonas de la provincia por los  efectos de la sequía, se suma la inestabilidad en la que cayeron las plantas de  maquinaria agrícola, los talleres de agropartes y los comercios relacionados con  el campo. Ese es el punto de partida de un efecto dominó que voltea a su paso todas las  expectativas. "No sólo ha dejado de comprar el productor agropecuario, sino el  resto de los consumidores. El sector comercial no es el primero que capta la  caída, pero al final es el que más la siente", agregó Martos. En Jesús María, la ciudad que abre la puerta al norte provincial, la reciente  edición del Festival Nacional de Doma y Folklore fue un verdadero bálsamo.  "Ayudó al movimiento económico de enero, pero pasó el festival y ahora se  siente el lamento", advirtió Héctor Raselli, presidente del Centro Comercial e  Industrial de esa localidad. "El impacto se siente en todo el comercio y en la cadena de pagos. Por ejemplo,  se están pagando deudas de noviembre del año pasado con cheques a cobrar en  abril", agregó. Además de los comercios ligados al agro, hay dos rubros que  experimentan un fuerte parate: la construcción y la venta de autos. Raselli  afirma que "se paralizaron los proyectos de edificios", mientras que en las  concesionarias "la actividad cayó 75 por ciento". A 400 kilómetros de distancia, la situación en Laboulaye no cambia demasiado.  "El área metalmecánica está destruida. La venta de casillas (dos empresas  fabrican y comercializan) es nula. Esa misma situación se ha trasladado mes a  mes, con algunos matices, a toda la economía porque la gente de campo no  invierte", comentó Eduardo Bassi, del Centro Comercial de esa ciudad. El dirigente ratificó que la cadena de pagos "está muy afectada" y aseguró que  "hay un volumen de cheques devueltos importante de finales del año pasado". Al  desgaste y la incertidumbre también se suma el malestar por los aumentos  impositivos en varias localidades. Es que los intendentes (a través de la suba de tasas) y la Provincia (incrementó  Ingresos Brutos) saben que las cuentas públicas no saldrán indemnes y  pretenden curarse en salud. Los comerciantes creen que esa medida  profundizará la retracción en el consumo. Un tobogán General. La actividad comercial y productiva se redujo 30 por ciento promedio en  todas las zonas no turísticas, con picos de 40 a 50 por ciento en algunas  ciudades. Maquinaria agrícola. Hay bajas de hasta 70 por ciento. La retracción afecta a los  talleres de agropartes y metalmecánicos. Hay suspensiones y salarios caídos. Concesionarias. Las ventas de camionetas están prácticamente paradas. Se  relevaron caídas de 75 por ciento. Construcción. Muchas obras privadas están paralizadas. En Río Cuarto se  perdieron entre 500 y 600 empleos.