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HACIA DÓNDE IRÍA ALBERTO F.

Especial: Apuntes sobre un eventual plan económico en diciembre

Dom, 27/10/2019 - 8:06am
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Por Urgente24

El equipo de Diego Giacomini, en Economía & Regiones, se preguntó desde un punto de vista estrictamente técnico y apolítico cómo sería la economía posible si Alberto Fernández fuese el próximo Presidente de la Nación. Importante: ni Urgente24 ni Giacomini están especulando con un triunfo de Alberto F. sino que se trata de un ejercicio técnico que no es necesario hacer en caso de que Mauricio Macri continuara en el Ejecutivo Nacional porque él ya ha realizado acciones y promesas acerca de cuál sería su economía 2019 / 2023. Pero Alberto F. no ha brindado aún precisiones de su escenario macro, y es lo que hace interesante el ejercicio. En 1er. lugar, la inflación 2020 puede resultar superior a la inflación 2019. En 2do. lugar, habrá que elegir -y será una enorme definición política- cuál es el orden de prioridades acerca de la emisión monetaria venidera ya que si se afrontaran todas las necesidades, se escalaría a una situación harto compleja, y el presidenciable lo sabe. En 3er. lugar, hasta donde se conoce no hay ningún alarde econométrico en preparación (tipo plan Austral o plan Convertibilidad) capaz de sorprender a los agentes económicos. Por lo tanto, las herramientas a utilizar son las que hay. Realizadas estas aclaraciones, vamos al texto.

¿Cómo pueden ser los grandes lineamientos del potencial plan económico de AF?
Contenido

Aquí un fragmento del informe de Economía & Regiones:

"(...) Alberto Fernández (AF) le pidió dos cosas a Macri (MM): que no salté el dólar y no perder reservas entre el 27/10 y el 10/12. A priori, las palabras de AF pueden parecer inconsistentes, porque el dólar estable se está manteniendo a  lectura: hay que anticipar un endurecimiento del CEPO entre el 27/10 y el 10/12; y otro endurecimiento del cepo aún mayor con el nuevo gobierno.

El Plan Económico de AF

¿Cómo pueden ser los grandes lineamientos del potencial plan económico de AF?

Por un lado, se endurecería el CEPO, con lo cual se apuntaría a disminuir la pérdida de reservas. El control de cambios también sería más fuerte. Es más, como producto del “Acuerdo Social”, muy probablemente se pondría un sistema de tipo de cambio segmentado. Por ejemplo, las exportaciones e importaciones tendrían un tipo de cambio más bajo, mientras que habría dólar financiero y turista más elevado.

El “campo” liquidaría exportaciones al dólar más bajo, lo cual funcionaría como retenciones encubiertas, reduciendo el precio de los alimentos, que también enfrentarían acuerdos de precios máximos dentro del contexto del “Acuerdo Social”. 

Las industrias “seleccionadas” también podrían importar al dólar más barato. Sin embargo, los royalties, pago de dividendos, intereses y el turismo deberían comprarles los dólares más caros al BCRA. El BCRA obtendría una ganancia por diferencia de cambio que se emitiría para pagar el déficit primario.

Habría superávit comercial producto de la recesión y del control al comercio exterior que impondría el gobierno de AF. El nuevo gobierno emitirá pesos para comprar dólares y acumular reservas.

El próximo gobierno se propondrá acumular reservas. ¿Por qué? Porque los necesitará para negociar con el FMI y negociar una re estructuración de la deuda después de la intensificación del default que se vendrá. En este sentido, se podría venir un default interno con las LELIQs y se vendrá un default con el FMI, los bonistas y de las provincias.

Esta emisión monetaria destinada a comprar dólares para acumular reservas, sumada a la emisión para financiar el déficit fiscal, generará más inflación, bajando (apreciando) artificialmente la tasa de interés real (dólar paralelo). Sin embargo, del otro lado, esa misma emisión generará que el dólar paralelo y la brecha cambiaria suban más.

En este marco, está claro que al gobierno de AF no le quedará “otra” que tener un BCRA con política monetaria expansiva en un contexto de caída de la demanda de dinero, lo cual es un combo muy complicado que promete más dólar y más inflación.

Hay que decirlo con todas las letras. Se podría llegar a emitir “mucho”, la caída de la demanda de dinero podría ser muy “fuerte” y si este fuera el escenario, el dólar podría no tener techo y el riesgo de hiperinflación estaría latente. En este marco, la pregunta del millón es: ¿Cuál es el riesgo máximo de emisión y cuánto se podría emitir? (...)

Probable plan económico de Alberto Fernández by Urgente24 on Scribd

Actualmente, la base monetaria asciende a 5,8% del PBI. Paralelamente, las cuatro canillas potenciales de emisión suman una expansión monetaria equivalente a 10,5% del PBI, lo cual implicaría una expansión máxima total de 181%.

A todas luces, permitir semejante nivel de expansión monetaria sería descabellado, más aún en un contexto como el actual en el cual hay fuerte caída de la demanda de dinero. Con la actual caída de la demanda de dinero, sumado a todo la caída de demanda de dinero adicional que tendría lugar como consecuencia de una fuerte expansión marginal de la oferta monetaria, la contrapartida de este potencial nivel de emisión sería un espiral de dólar e inflación tendiendo al infinito.

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4 canillas de emisión
En el Gráfico 6 se observan las 4 potenciales canillas de emisión: 1) compra de dólares para acumular reservas; 2) pagó de déficit primario; 3) pago de deuda en pesos reperfilada hasta septiembre 2020 ($585.545) y 4) pago de LELIQs.

En este contexto, en E&R pensamos que ni siquiera los economistas más delirantes, que sostienen que la inflación se debe a cualquier cosa menos a la emisión monetaria, se animarían a emitir tanto.

En este sentido, pensamos que muy difícilmente en el gobierno de AF terminen funcionando a pleno las cuatro canillas potenciales de emisión monetaria. Por el contrario, pensamos que existe la posibilidad que la administración de AF corte alguna o más de una de estas canillas en forma parcial o total, con el objeto de achicar las necesidades de emisión y así presionar menos sobre la caída de la demanda de dinero, el dólar y la inflación.

En este marco, pensamos que los pagos de la deuda de corto plazo defaulteada (reperfilada) por Hernán Lacunza serán postergados o (probablemente) entrarán directamente dentro del paquete de la deuda total a reestructurar con todos los bonistas. Esta maniobra le permitiría al gobierno de Alberto Fernández ahorrar US$ 5.392 MM de reservas y evitar emitir $585.545 MM, lo cual equivale al 42,3% de la actual base monetaria.

Paralelamente, y con el afán de evitar presionar sobre la tasa de interés y emitir más pesos, la próxima administración podría decidir cancelar las LELIQs en forma parcial o total con una suerte de plan BONEX.

Las LELIQs equivalen aproximadamente al total de la base monetaria, o sea; no pagarlas equivaldría a evitar una promesa de emisión monetaria del 100% (6% PIB). Sin embargo, no pagar las LELIQs podría equivaler a una caída de la demanda de dinero (imposible de calcular), lo cual implicaría también más inflación; aunque probablemente muy inferior a la que habría si el BCRA emitiera todos los pesos necesarios para pagar esta deuda del Central que capitaliza en 7 (LELIQs) y 1 día (Pases); respectivamente.

(...) hay que entender que la caída de la demanda de dinero, es el problema más grave que enfrenta nuestra economía hoy en día, es la principal amenaza de hiperinflación. Si la demanda de dinero se desplomara, la hiperinflación se volvería una realidad; aún sin emitir. Adicionalmente, si el BCRA emitiera, dicha cantidad adicionales de pesos sería como nafta al fuego de la caída de la demanda de dinero y nafta a la fogata hiperinflacionaria.

(...) Los agentes económicos forman sus expectativas en forma racional, lo que quiere decir que sus expectativas de mayor inflación para 2020 se basan en el hecho de que esperan mucha más emisión durante el próximo año en un contexto de caída de actividad (y también demanda de dinero).

De acuerdo con una encuesta entre 14.272 participantes, el 72% (11%) de los participantes esperan más (igual) inflación en 2020 en comparación con 2019. Por el contrario, sólo el 17% de los participantes espera que la inflación se reduzca.

En pocas palabras, los agentes económicos argentinos están esperando que la inflación 2020 sea mayor que la inflación 2019, por lo cual la inflación del próximo año terminará siendo mayor que la inflación de este año. (...)".