Del Potro lo hizo: Destronó al 'gran' Federer en Flushing Meadows

Juan Martín Del Potro jugó en un nivel brillante y superó al suizo Roger Federer por 3-6, 7-6 (5), 4-6, 7-6 (4) y 6-2. Así le ganó por primera vez al número uno del mundo, le cortó una racha de 5 títulos seguidos y se subió al pedestal de los ganadores argentinos junto a Guillermo Vilas (en el 77) y Gabriela Sabatini (90)

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Juan Martín Del Potro había logrado meterse por primera vez en la final de este US Open (su primera en un Grand Slam) y enfrente tenía Roger Federer.
Los números (y el juego) del suizo danan miedo: invicto en el torneo hace 40 partidos (su última derrota fue vs. David Nalbandian en 2003), 5 títulos consecutivos, 16 Grand Slam sobre sus espaldas y una ventaja de 6-0 en el historial ante el tandilense.
Un monstruo que ayer dio cuenta de Novak Djokovic en un nivel superlativo, pero que sabe que no podía subestimar al argentino al que calificó como "uno de los mejores de la temporada" que venía de pulverizar a Rafael Nadal. No era poco.
El argentino podía sacar patente de leyenda con apenas 20 años e inscribir su nombre en la exclusiva galería donde están los Guillermo Vilas, Gabriela Sabatini y Gastón Gaudio, únicos ganadores argentinos de un Grand Slam. Y lo logró.
El Arthur Ashe Stadium se vistió de gala para disfrutar del último partido del US Open 2009, la final masculina. Hasta el sol pareció comprar su entrada después de varios días donde había estado ausente.
Roger Federer y Juan Martín del Potro amortizaron con creces el dinero invertido en uno de los 23.219 asientos de la central, protagonizando una vibrante final que se llevó contra pronóstico Del Potro tras dominar la misma por un marcador global de 3-6, 7-6(5), 4-6, 7-6(4) y 6-2 tras cuatro horas y seis minutos de juego.
El tandilense, con 20 años, conquistó su primer 'grande' en la primera oportunidad que tuvo y se perfila como uno de los candidatos a codearse con los 'grandes' en un futuro cercano.
No tardó Roger Federer en tomar las riendas del partido. El suizo, dando buena cuenta de una buena condición física, una gran calidad, una cabeza fría en momentos calientes y un toque de muñeca espectacular, rompió el saque de Del Potro en el segundo juego del partido tras 5 opciones de break.
'Sir Roger', muy seguro al servicio, marcó las pautas de un guión hecho a su medida, jugando muy cómodo desde el fondo de la pista y dejando puntos para la hemeroteca del torneo. 'Delpo', por su parte, aguantó el tirón mientras conservó su primer saque y le entraron los ganadores lanzados con el látigo que tiene por derecha, pero sufrió cuando tuvo que jugar con segundos servicios o correr de lado a lado de la pista. En 40 minutos, Federer se había hecho con el primer parcial y tomaba ventaja en el marcador.
Tras la reanudación, dos errores no forzados y una doble falta de Del Potro condeban al argentino, que cedía su servicio en el juego inicial. El tandilense estaba fuera del partido y demostraba no aguantar la presión a la que le sometía un Federer que se sentía cómodo con su juego, con el resultado y con el devenir de un partido que cada vez más se decantaba a su favor. Su gesto sonriente contrastaba con el semblante serio de su rival.
Pero cuando todo estaba de cara para el suizo... ¡menuda reacción del argentino! Juan Martín no tiró la toalla y tuvo dos bolas de break en el cuarto juego que desaprovechó; sin embrago, sí que logró la igualada cuando se vio con 5-4 y servicio en contra.
Para entonces, el larguirucho argentino había recuperado la confianza en su juego, dominaba con el servicio y le salía todo lo que intentaba, todo lo contrario de un alicaído Roger. Del Potro igualó la contienda en el décimo juego, el set se fue al tie-break y fue en la muerte súbita donde terminó de poner la puntilla a un desconocido Federer, que veía como el partido, tras el set para Del Potro, se igualaba tras otros 69 minutos consumidos.
Del Potro había pasado de ser presa fácil a cazador furtivo. El número 6 del mundo encontró la senda adecuada y pudo incluso romper el saque de Federer antes del primer asueto. Federer sufría mucho. Con un gran nivel de tenis, se llegó al momento clave del encuentro.
Del Potro se adelantó con un break en el séptimo juego, Federer logró un contrabreak a continuación, Del Potro tuvo de nuevo bola de ruptura que no aprovechó en el noveno y Federer no perdonó en el décimo, un juego donde el argentino dio muestras de flaqueza mental al cometer dos dobles faltas con las que regaló el set. Otros 40 minutos de juego consumidos.
De nuevo la balnaza estaba del lado del suizo, pero no terminaba de desequilibrarse del todo. Buena culpa lo tuvo el saque y la derecha ganadora, que sacaban al tandilense de más de un apuro. Del Potro salvó dos bolas de break en el segundo juego y una más en el cuarto, sorprendiendo a todos con una ruptura en el quinto que le ponían por delante en el marcador. Otra vez Juan Martín estaba enchufado y era él quien se llevaba la ovación del respetable.
Tal era la situación, que incluso se permitió chocar las manos de los espectadores que se congratulaban de estar en primera fila. Parecía que el set se decantaría del lado del albiceleste cuando Federer, en el siempre clave octavo juego, lograba un break en blanco, que devolvía el equilibrio al luminoso.
La tensión aumentó a la par que la intensidad en los peloteos. Un nivel de tenis excelente. Del Potro tuvo opciones de una nueva ruptura, dos bolas de break en el undécimo juego, pero se precipitó a la hora de definir. El tenis hizo justicia y tuvo que resolverse en el tie-break, una muerte súbita que comenzó con una doble falta de Federer y terminó con un error no forzado del suizo. Otros 62 minutos de partido y el mismo que se iría al quinto y definitivo set.
Todo o nada. Llegados al quinto set de la final de un Grand Slam todo puede ocurrir. Del Potro y Federer se mostraron frescos, tanto de cabeza como de físico y corrían a los raquetazos del rival al igual que intentaban variar su 'modus operandi' con la opción de despistar.
El argentino volvió a sacar a relucir su derecha, esa con la que ha maravillado durante dos semanas y que a la postre le ha dado la victoria en Nueva York. Un triunfo que llegó tras un break en el segundo juego y otro más en el octavo, con el que se puso punto y final tras más de cuatro horas d ejuego.
La imagen de Juan Martín del Potro tumbado en la pista celebrando con los brazos en alto su victoria al cielo de Nueva York, quedará grabado en su memoria. El tandilense se doctora en el circuito conquistando su primer 'grande' a la par que Roger Federer vuelve a sufrir uno de esos traspies de los que es difícil levantarse.
El suizo no pudo defender título, pero sigue comandando la clasificación mundial. El US Open 2009 tocó a su fin... con un desenlace totalmente inesperado. ¿O no tanto?.