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La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, llegó a la Provincia de Santa Fe portando un salvavidas para su colega y coautor Marcelo Sain, tal como le había prometido Alberto Fernández al gobernador Omar Perotti: en 30 días de enero, se contaron 22 homicidios en Rosario. La consigna fue “coordinar” esfuerzos, y Frederic confirmó que hay 3.000 agentes federales en Santa Fe y que unos 2.200 efectivos federales trabajen en conjunto con la policía provincial en distintos procedimientos en los "barrios calientes" de Rosario. Pero el tema es mucho más complejo y nadie puede ignorar que trasciende a la Nación aún cuando el narcotráfico sea un delito federal.
- Todo lo que se advirtió que podía pasar, resulta que ha ocurrido. Lo más grave es que la realidad puede superar la sospecha. Ahora es el turno de la Unidad de Información Financiera. La transparencia de algunos colaboradores de Marcos Peña queda muy cuestionada.
- No es cierto que el final de un concurso preventivo de acreedores resulte la quiebra. Tampoco es verdad que el holding Vicentin debería concluir en una estatización. La vieja política padece de ideas obsoletas. Lo primero que precisa Vicentín es recuperar su espíritu empresarial.
- Una negociación de deuda es un espacio que flota entre un APE (acuerdo preventivo extrajudicial) y un concurso de acreedores. Quien no lo entienda, no puede negociar. Prohibido emocionarse y mucho menos sincerarse.
- Cuando la clase media porteña se vuelca a la política puede llegar al poder pero también lo dilapida con una velocidad asombrosa (Fernando De la Rúa / Carlos Álvarez, en 1999; y Mauricio Macri / Gabriela Michetti, en 2015). Para intentarlo otra vez, deberá modificar varios conceptos y percepciones porque volver a cometer los errores del pasado, podría condenarla en forma definitiva, en especial cuando ya hay bastante consenso (que Raúl Alfonsín no consiguió en 1988) acerca de la necesidad de mudar de la Ciudad de Buenos Aires al gobierno federal.
- Cuando la clase media porteña se vuelca a la política puede llegar al poder pero también lo dilapida con una velocidad asombrosa (Fernando De la Rúa / Carlos Álvarez, en 1999; y Mauricio Macri / Gabriela Michetti, en 2015). Para intentarlo otra vez, deberá modificar varios conceptos y percepciones porque volver a cometer los errores del pasado, podría condenarla en forma definitiva, en especial cuando ya hay bastante consenso (que Raúl Alfonsín no consiguió en 1988) acerca de la necesidad de mudar de la Ciudad de Buenos Aires al gobierno federal.
- Financistas, inversores y periodistas ya tienen experiencia en renegociación de deuda pública. Probablemente no haya ningún otro país con tantos veteranos de estás lides. Por lo tanto es importante utilizar el 'expertise' argentino.
- María Eugenia Bielsa asumió planificando herramientas para intentar atender el grave déficit habitacional argentino, enorme en centros urbanos mal planificados y frecuentes escenarios de especulaciones inmobiliarias. Sin embargo, ella deberá pasar primero el Rubicón de las Unidades de Valor Adquisitivo, que no inventó ni promovió pero que ha heredado. Para colmo, el fondo de la cuestión es la inflación, que tampoco depende de ella sino de Martín Guzmán y Matías Kulfas y el comportamiento de la macroeconomía, aún cuando el Banco Central, origen de la invención UVA, le prometa que estudia la situación. Aunque resulta injusto, mucho marcará la gestión Bielsa la respuesta que conceda a los préstamos UVA.
- Otra vez la Argentina es noticia porque no puede afrontar pagos de vencimiento de deuda pública. Pero, se supone, el Frente de Todos ha aprendido de lo ocurrido en los días del pasado no tan lejano, y el default es una amenaza para no incurrir en default. Pero los mercados, por ahora, mantienen su incertidumbre no sólo sobre Provincia de Buenos Aires.
- Formular una doctrina de seguridad siempre es un problema intenso para la izquierda. Sucede que se mezcla la necesidad de dar respuesta a las víctimas de delincuentes con su convencimiento ideológico de que los delincuentes son hijos de la injusticia social. El problema sigue estando, incólume.











