El 13 de noviembre de 1996, Roberto Bonano, arquero de River, fue herido por un piedrazo lanzado desde la tribuna en un partido contra Huracán de Corrientes. El encuentro venía empatado 1-1, pero fue suspendido y luego se completó con victoria del Millonario.
violencia absurda
El partido que River dio vuelta después del piedrazo a su arquero
Un piedrazo desde la tribuna hirió al arquero de River. El partido se suspendió, reanudándose un mes después, que River terminó dando vuelta.
Piedrazo a Bonano y partido suspendido
En la fatídica tarde en la que ocurrió la agresión, River Plate visitaba a Huracán de Corrientes en su estadio de Av. Sarmiento, en el marco de la fecha 14 del Torneo Apertura. El ‘Millonario‘, que venía siendo puntero del campeonato, llegaba con la intención de sumar tres puntos más para mantenerse en la cima.
El encuentro se venía desarrollando con total normalidad y los dos equipos venían creando ocasiones de gol. Los correntinos estaban a punto de superar a los visitantes por 2-1 cuando, a los 25 minutos, un proyectil lanzado desde la tribuna impactó en la cabeza del arquero de River, Roberto Bonano.
El equipo local consiguió anotar, pero cuando el guardameta cayó al suelo con la cabeza llena de sangre, el árbitro Javier Castrilli decidió suspender el encuentro. El proyectil que hirió a Bonano era una piedra de mediano tamaño que había venido desde la tribuna visitante y le provocó una herida cortante que requirió cuatro puntos de sutura.
River Plate consigue darlo vuelta
El presidente de Huracán de Corrientes, Juan Romero Brisco, lamentó el incidente y pidió disculpas a River y a Bonano. “El perjuicio que nos causará este hecho repudiable será enorme”, dijo. Por su parte, el Tribunal de Disciplina de la AFA tomó cartas en el asunto y anuló el segundo gol de Huracán, decidiendo que el partido se retome con el marcador empatado.
Finalmente, el encuentro se reanudó un mes después, el 21 de diciembre, después de que River saliera campeón del Apertura y después de haber jugado en Japón contra la Juventus. El encuentro terminó 2-1 esta vez a favor del conjunto millonario, con un gol de Sergio Berti.
Pero el piedrazo a Bonano fue un episodio bochornoso que quedó marcado a fuego en la historia del fútbol argentino. La violencia, una vez más, se hizo presente en los estadios y empañó un espectáculo deportivo.









