En su discurso (grabado y leído) por cadena nacional de Radio y TV (tal como hacía Cristina Fernández de Kirchner), el presidente Javier Milei decidió desafiar una vez más al Legislativo, luego de perder 12 votaciones en 1 día en la Cámara de Diputados de la Nación, y con el horizonte de otra multi derrota similar en el Senado. El Presidente de la Nación ha informado que no cederá y que tendrán que sacarlo "con los pies adelante", ignorando que también lo podrían despedir con juicio político aprobado con 2/3 del Congreso. El verdadero objetivo del mensaje de Javier Milei es establecer una Gran Grieta en derredor de su plan económico. Milei cree que así puede aumentar los sufragios para La Libertad Avanza el 26/10, en base a reclamar más legisladores que lo respalden. En verdad, es la única táctica posible en medio de una violenta subida de la tasa de interés en pesos para frenar al dólar estadounidense. Pero el Presidente no reconoce como válida ninguna autocrítica, la culpa siempre es del otro. De alguna manera Milei se asemeja al jugador de fútbol del que mucho hablan por estas horas, Marcos Rojo, quien al despedirse de Boca Juniors -cobrando puntillosamente todo su contrato por anticipado- se fue a Racing Club pero dejó la frase sibilina: "Hay cosas que prefiero guardarme, por el bien de Boca" (¿...?), buscando también culpables cuando fue él responsable de su fracaso. Gente, hay que hacerse cargo de los fracasos propios. Veamos qué sucedió con el discurso de Javier Milei:
Igual este discurso no suma votos a LLA
Milei polariza hacia la derecha pero igual el PRO no votará por LLA, al menos es lo que sostiene con fundamento Ignacio Zuleta en Clarín:
"(...) Apenas un 24,4% apoyó a los candidatos del PRO que jugaron separados —Silvia Lospennato y Horacio Rodríguez Larreta—. Igual salieron terceros, después de Adorni y el peronismo. La abstención se alimentó del electorado de Juntos por el Cambio, que con la alianza entre el PRO y LLA para octubre vuelve a quedar sin representación.
El resultado de mayo pasado probó que ese electorado no parece dispuesto a apoyar el extremismo derechón de La Libertad Avanza. Es un electorado vacante, integrado por sectores del PRO que no apoyan a Milei, radicales, socialistas, independientes y tribus del centrismo sociológico, que espera una nueva representación como el tercio que rompe la polarización.
Este segmento no fue a votar en mayo a Adorni, ni a Lospennato ni a Larreta, no va a ir ahora en octubre a votarla a Patricia Bullrich (ni a su eventual compañero en el ticket senatorial, hasta ahora Santiago Bausili). (...)".











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