CÓRDOBA. La performance de Juan Schiaretti en Córdoba y el país fue, tal vez, el único pronóstico acertado por las encuestadoras de cara a las PASO 2023. El gobernador de Córdoba y ahora candidato a presidente de Hacemos por Nuestro País rondó el 4% de los votos a nivel nacional y cumplió con sacar pasaje a octubre, una tarea previsiblemente fácil para el dirigente del PJ federal.
PASO 2023
Juan Schiaretti, el árbitro sin silbato de cara a octubre
Juan Schiaretti cumplió con la clasificación a octubre, pero quedó técnicamente inmovilizado con la derrota de Larreta. Qué hará el cordobés.
La cosecha tuvo el grueso principal en Córdoba, donde Juan Schiaretti obtuvo el segundo lugar por detrás de la topadora de Javier Milei. Allí, más de 500 mil cordobeses volvieron a elegir a la figura que gobernó la provincia en tres oportunidades y que ahora quiere ser el presidente del federalismo.
Sin embargo, más allá de la alegría interna que causó el saber que aún a los 74 años el ‘Gringo’ todavía guarda fieles en Córdoba, el contexto no acompañó a su proyecto de poder. Con pocas esperanzas de ser competitivo de manera personal en octubre, la derrota de Horacio Rodríguez Larreta en la interna de Juntos por el Cambio complicó seriamente su posible papel protagónico en un eventual gobierno de coalición.
El giro pronunciado a la derecha y la victoria de Patricia Bullrich terminaron por enterrar la posibilidad de un ‘frente de frentes’ que, en la práctica, tan solo era viable de la mano de Larreta. Y más difícil se avizora el panorama si se tiene en cuenta la incertidumbre para los meses venideros en una tensión de tres puntos.
Con poca diferencia entre las tres fuerzas que se disputarían el poder en octubre, la cotización de Juan Schiaretti se elevó considerablemente. Sus cuatro puntos podrían implicar la diferencia entre quedarse en el camino y avanzar a un balotaje.
No obstante, la posibilidad de un acuerdo con el ‘Gringo’ está cada vez más complicada. Y a quien más diferencia le significaría sigue siendo a Juntos por el Cambio.
En efecto, un escenario casi utópico de unidad entre Bullrich y Larreta podría poner a Schiaretti en condiciones de anotar el empate numérico con Milei. Algo que, claro, no tiene en cuenta una posible mayor participación en las generales.
Con la unidad de esa coalición todavía en duda, la caída del enlace Larreta dejaría muy lejos la posibilidad de un ingreso del peronista a la coalición. Pensar en una cumbre Bullrich-Schiaretti es, cuanto menos, fantasioso.
Primero, Juntos por el Cambio debería destrabar una unidad nunca antes vista durante la campaña. Y de por medio zanjar muchas diferencias personales.
Para octubre, Schiaretti puede esperar la retención de su núcleo duro en Córdoba, que le propinó cerca de 600 mil votos. Pero nada es seguro.
Atentos a ello estarían en Casa Rosada. Como es bien sabido, la victoria de Martín Llaryora activó el nacimiento del llaryorismo, un movimiento con fuerte impronta delasotista pero que apoyó a Schiaretti en las PASO.
Con un final muy abierto, y la nueva guardia con fuertes expectativas nacionales, el caudal provincial no necesariamente seguirá una eventual transferencia indicada por el actual gobernador. En ese orden, el nuevo Gobierno provincial ya estaría diagramando una estrategia para definir el rumbo en un nuevo mapa argentino, con una actitud mucho más abierta en cuanto a las relaciones con el Gobierno nacional.
Por supuesto, eso no implicaría una alianza necesaria con Unión por la Patria, aunque sí existirían posibilidades. Seguramente, los próximos dos meses serán de gran volumen de consultas sobre el rumbo que podría seguir el Panal a partir del 2024.
Mientras tanto, fuera de su “finca” podría ser diferente. Las pocas posibilidades de llegar a la Casa Rosada podrían hacer migrar a votantes de otras provincias sin tanta cercanía con el dirigente cordobés.
Esos votos serán repartidos entre las tres partes que discutirán en octubre. Así, Schiaretti podría llegar con menos puntos a octubre que en las PASO, aunque con un suculento caudal que constituye su piso.
De ese modo, el gringo deberá conformarse, de mínima, con oficiar de árbitro. Y no tendrá todos los instrumentos que ese oficio demanda.
Elogios a Milei
A propósito de la performance de Milei, Juan Schiaretti destacó el rendimiento del libertario y aseguró que supo leer, al igual que sí mismo, el ‘fin de la grieta’. "Quiero felicitar al candidato que resultó el candidato más votado en la provincia me refiero a Javier Milei. Mis felicitaciones para él porque fue el candidato más votado en la provincia. Javier Milei consiguió expresar mejor la situación de bronca que existe en la sociedad cordobesa por cómo está manejada la Nación. Esta es la realidad y fue un voto que protesta contra la actual situación del país", declaró.
Con un terreno plagado de incertidumbres, Juan Schiaretti podrá ser desestimado por un eventual gobierno libertario. Sin estructura de gobernadores, el cordobés podría ser un gran enlace, al menos, con la principal provincia del interior productivo.
En el pasado, Schiaretti desestimó el fenómeno Milei. Pero el domingo por la noche su actitud giró por completo. .
Por otra parte, las referencias previas del libertario sobre el dirigente cordobés nunca empujaron a este último a la categoría “casta”. De hecho, el ´León´ valoró la postura de centro derecha con la que Schiaretti supo gobernar en la provincia.
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