La hiperhidrosis -exceso de transpiración- puede afectar física y psicológicamente a adolescentes

La hiperhidrosis es un desorden crónico que produce un exceso de sudoración. Los principales afectados por esta enfermedad suele afectar a adolescentes de entre 15 y 19 años que ven cómo afecta a su vida no sólo física sino también psicológicamente.

La hiperhidrosis es un desorden crónico que produce un exceso de transpiración. De acuerdo a un estudio elaborado en USA quedó demostrado que el 83% de quienes padecen esta enfermedad empiezan a sufrirla antes de los 19 años, concentrándose la mayoría de los casos entre los 14 y 15 años.
 
La enfermedad que afecta a los adolescentes suele provocar vergüenza o aislamiento, como es el caso de la hiperhidrosis. Se trata de un trastorno que no sólo produce una transpiración excesiva sino que también puede llegar a afectar al desarrollo normal de la vida provocando problemas emocionales y físicos importantes.
 
"Durante la adolescencia, los jóvenes están muy preocupados por sentirse integrados dentro de las personas de su misma edad ya que esto les aporta seguridad", asegura José Luís López Estebaranz, jefe del Servicio de Dermatología de la Fundación Hospital de Alcorcón, en España. Este experto agreggó al diario Web Salud que considera que la hiperhidrosis en esta época de la vida puede tener efectos negativos en la autoestima de los adolescentes, lo que en ocasiones provoca problemas de aislamiento, ansiedad o trastornos depresivos.
 
"El sudor tiene connotaciones negativas en nuestra sociedad y las personas afectadas se encuentran habitualmente en situaciones embarazosas", explica López Estebaranz, "ante esta situación, muchos de ellos optan por evitar situaciones sociales que exigen algún tipo de contacto. En los adolescentes esta situación les ocasiona problemas en su bienestar emocional y afecta a su calidad de vida".
 
* Tratamientos
Y es que, en la mayoría de los casos, los jóvenes no son capaces de explicar esta dolencia a sus amigos e incluso a su familia. Es por esto, que este dermatólogo considera crucial dentro del tratamiento, que los pacientes expresen cómo afecta a su vida esta enfermedad: "con la intención de aliviar los síntomas psicológicos, el dermatólogo puede remitir al paciente a un grupo de apoyo que puede ayudar a mejorar los síntomas psicológicos si existen o son importantes", precisa.
 
Para tratar esta enfermedad existen diversas opciones terapéuticas.
La iontoforesis es un tratamiento no quirúrgico que utiliza una débil corriente eléctrica continua que permite, a través del agua, bloquear los conductos de las glándulas sudoríparas de forma local. Esta técnica de acuerdo a estudios demuestran que el 83% de las personas tratadas de esta manera responden de forma positiva al tratamiento. La simpatectomía torácica endoscopia es un método quirúrgico que interrumpe la señal de los nervios de la columna espinal a las glándulas sudoríparas, evitándose que produzcan sudor. Se ha demostrado efectivo en la hiperhidrosis de las palmas, sin embargo, tiene un elevado riesgo de efectos secundarios, siendo la sudoración compensatoria el más frecuente. El último tratamiento destacado es la toxina botulínica de tipo A, que actúa bloqueando los nervios que estimulan las glándulas sudoríparas. La duración media de los efectos es de entre cuatro y seis meses, y a nivel axilar nueve o diez meses y a veces hasta un año. Según López Estebaranz "esta técnica se ha convertido en el tratamiento más utilizado contra la hiperhidrosis ofreciendo, en la mayoría de los casos, resultados muy satisfactorios".
 
* Consejos básicos
El especialista recomienda los siguientes consejos para minimizar los efectos de esta enfermedad:
 
• Escoger prendas de ropa que sean frescas. Las fibras naturales como el algodón son frescas pero absorben el sudor y pueden mantenerse húmedas una vez que están sudadas. Mientras, las fibras sintéticas se mantienen secas ya que repelen el sudor. También es útil tener ropa disponible para mudarse durante el día.
 
• Cuando afecta a los pies, se pueden utilizar plantillas absorbentes y de cuero, y es recomendable cambiar cada día de zapatos.
 
• Evitar comidas y bebidas que te hagan sudar. Éstas pueden ser diferentes para cada persona (picantes, condimentadas, con mucha sal, etc.).
 
• Piensa cómo puedes reducir las situaciones de estrés durante el día, planea tus actividades cuidadosamente y tomate tu tiempo para relajarte.