Decir vergüenza es poco, lo que sucedió en África no tiene nombre y marca un precedente peligroso en el fútbol mundial, no solo en África sino en todo el mundo. Senegal derrotó en enero en la final de la Copa África por 1 a 0 al local Marruecos, pero por los incidentes en el partido (Senegal se sintió robado en el arbitraje y quiso irse del campo de juego) la CAF le sacó la copa a Senegal y se la dio a Marruecos.
Marruecos, el primer campeón por escritorio
Marruecos es el primer campeón continental del fútbol moderno en el escritorio. En las oficinas ganó lo que no pudo ganar en la cancha, donde Senegal le ganó a pesar del arbitraje direccionado a favor de Marruecos, un seleccionado que fue local y beneficiado por los colegiados durante todo el torneo, pero lo de la final fue vergonzoso.
Fue tanto lo que inclinó la cancha el árbitro de esa final que inventó un penal para Marruecos que increíblemente fue confirmado por VAR. Eso desató la polémica, Senegal se quiso ir de la cancha se paró el partido, entraron hinchas marroquíes a querer pegarle a los jugadores senegaleses, todo se tornó una vergüenza.
Los senegaleses continuaron el juego, se reanudó desde el penal, Marruecos lo erró, Senegal hizo un gol y fue campeón, o por lo menos eso hasta hoy. La CAF se basa en los artículos 82 y 84 del reglamento y que Senegal habría incumplido con su accionar. Con esos argumentos le dio la Copa África a Marruecos, una selección que desde el 2022 viene siendo beneficiada llamativamente en algunos torneos, como esta Copa África y el Mundial Sub-20 de Chile donde se consagró campeón de forma cuestionable. ¿Será que compró el paquete que viene con el Mundial 2030? Veremos si Senegal decide apelar, ya que podría llegar al TAS.









