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Federico Berg escribió el lunes 06/04 en La Izquierda Diario, "La Farsa de Dorrego: La Cámpora y el Ejército en tiempos de coronavirus". Demasiado ideológico para cualquier tiempo, y en especial los que corren, imprevisibles: "Los trabajadores no podemos permitir que se legitime a las FF.AA. ni que se naturalice su presencia en las calles con la excusa de la crisis del coronavirus." El Operativo Dorrego fue una propuesta del entonces gobernador Oscar Bidegain, como respuesta a unas inundaciones. La Zona 2 del Operativo fue la más interesante: Pehuajó, Carlos Casares, Bolívar y Alvear, la más afectada; 2.000 efectivos del Ejército, al mando del entonces coronel Albano Harguindegy, y más de 300 militantes de JP. El entonces jefe militar, general Jorge Raúl Carcagno vio en el Operativo Dorrego una oportunidad para incorporarse a los nuevos tiempos. Terminó eyectado por sus camaradas apenas unas semanas después. Los de la JP dijeron que les sirvió más que al Ejército. En verdad, unos y otros sólo alimentaron el caldero que herviría luego de la muerte de Juan Perón. Jorge Asis puso a trabajar al inagotable Oberdán Rocamora:
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Federico Berg escribió el lunes 06/04 en La Izquierda Diario, "La Farsa de Dorrego: La Cámpora y el Ejército en tiempos de coronavirus". Demasiado ideológico para cualquier tiempo, y en especial los que corren, imprevisibles: "Los trabajadores no podemos permitir que se legitime a las FF.AA. ni que se naturalice su presencia en las calles con la excusa de la crisis del coronavirus." El Operativo Dorrego fue una propuesta del entonces gobernador Oscar Bidegain, como respuesta a unas inundaciones. La Zona 2 del Operativo fue la más interesante: Pehuajó, Carlos Casares, Bolívar y Alvear, la más afectada; 2.000 efectivos del Ejército, al mando del entonces coronel Albano Harguindegy, y más de 300 militantes de JP. El entonces jefe militar, general Jorge Raúl Carcagno vio en el Operativo Dorrego una oportunidad para incorporarse a los nuevos tiempos. Terminó eyectado por sus camaradas apenas unas semanas después. Los de la JP dijeron que les sirvió más que al Ejército. En verdad, unos y otros sólo alimentaron el caldero que herviría luego de la muerte de Juan Perón. Jorge Asis puso a trabajar al inagotable Oberdán Rocamora:
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Si bien Ciudad de Buenos Aires es el distrito con más casos de COVID-19, todos insisten en que la pandemia se define en el Gran Buenos Aires, donde habría mucho más casos de los notificados en forma oficial, temen los intendentes. Además, la gestión de crisis de Horacio Rodríguez Larreta luce impecable y no todos los intendentes bonaerenses tienen capacidad de reacción similar. No se trata solamente de recursos sino de 'expertise'. Ahora, bien: también precisan dinero por la baja de la actividad, tal como las familias, las empresas, los comerciantes. El problema es que los intendentes tienen mala fama, en su mayoría. El trato que con ellos estableció Axel Kicillof -aleccionado por Cristina Fernández de Kirchner- demostró la desconfianza dentro del propio Frente de Todos hacia los alcaldes. Es que la administración de los recursos escasos los ha encontrado en falta en muchas ocasiones, y es lógico que Alberto Fernández retenga los recursos hasta evaluar qué es lo que realmente hay en GBA porque hasta ahora son todas especulaciones, con más o menos fundamentos, pero sin confirmar. Alberto tiene 2 ex intendentes cerca para consultar cuál es el límite entre la paja y el trigo: Gabriel Katopodis y Sergio Massa. Será interesante evaluar cómo sigue esto. Es cierto que si los intendentes se coordinaran con inteligencia podrían establecer sinergias que reducirían muchísimo la necesidad de dinero (en la gerencia privada se llama 'hundir costos') pero tampoco en esto se han demostrado previsores. Acerca de una parte de todo esto, escribió Sebastián Dumont: