OPINIÓN

CONCLUSIONES DE UNA PANDEMIA

Sobre el 'día después': Coronavirus (COVID-19) o porqué la inestabilidad vino para quedarse

Difícil establecer cuál será la magnitud del cambio a partir del 'dia después'. Habrá también una fuerza de no-cambio impulsada por los beneficiarios de lo preexistente. Sin embargo, más allá de esta fuerza conservadora, la situación inédita ya ha impactado y nada será igual: es una conclusión. A partir de este concepto, el autor desarrolla algunas ideas muy interesantes que deberían considerar quienes ambicionen liderar en lo que viene:

El coronavirus es un fenómeno que caracteriza la emergencia de las sociedades complejas; ello implica que las instituciones y modalidades de gobierno relativamente eficientes en el pasado hoy poco pueden aportar a este desafío.

La complejidad que nada tiene que ver con el término 'complicación', se refiere a una dinámica interactiva que puede atravesar distintas dimensiones con sus lógicas constitutivas, difícil de comprender si se la fragmenta con fines cognitivos o funcionales.

La incertidumbre y la emergencia de lo e-norme (fuera de norma conocida) son sus características principales.

Lo e-norme hace referencia a las escalas de los acontecimientos que por definición son desconocidos y cuya dinámica rompe con las dimensiones de lo manejable (tamaño, sincronicidad, velocidad de expansión, etc.), tal como parece ser el caso del COVID-19; y que dispara otras complejidades asociadas como las consecuencias económicas y sociales de su impacto.

El impacto de lo e-norme, cuestiona no sólo la supervivencia de las instituciones públicas y privadas, sino también sus destrezas, competencias, métodos y experiencias en casi todos los planos de la actividad humana.

Tal vez, el impacto del COVID-19 no implique la emergencia de un mundo nuevo, porque los factores regenerativos de lo existente también actuarán con su impulso conservador para bien o para mal, sin embargo, lo que sí se ha manifestado en forma inédita es la percepción planetaria, en tiempo real, de la fragilidad de las organizaciones humanas y la ceguera que las constituye expresada en sus liderazgos.

 **  La recontextualización de la sociedad, 
 **  la redefinición del progreso y 
 **  el desarrollo humano, junto a 
 **  la reinvención del futuro,

son los grandes temas que sobrevolarán, implícita o explícitamente, los desafíos de las agendas de las políticas públicas del futuro inmediato a nivel global y local.

El éxito relativo del desarrollo de esta nueva agenda podría radicar al menos en 6 aspectos:

 **  La calidad de la percepción del cambio producido por la pandemia y la necesaria configuración en las instituciones de gestión adecuadas a su escala planetaria.

 **  La construcción global de un prisma estratégico-institucional colaborativo para la gobernabilidad de las consecuencias de la pandemia.

 **  La calidad del liderazgo y su aprendizaje institucional y organizacional a partir de esta experiencia a nivel local y global.

 **  La gestión del conocimiento necesario y debidamente articulado con las habilidades de investigación asociadas que demandará la situación.

 **  El desarrollo de una dinámica de toma de decisiones a nivel planetario que hasta el presente no existe.

 **  La consideración de que el tipo de desafíos caracterizados como complejos y e-normes requieren de una dinámica de participación social que no puede reemplazarse por un líder populista ni por una tecnocracia iluminada, sino que, por el contrario, requiere de una inteligencia colectiva posible, en un contexto deliberativo inédito.