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DÍAS DE COVID-19

La pandemia, la culpa y el relato (convoquen ya al Consejo Económico y Social)

Vie, 03/04/2020 - 7:02pm
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No debería perder el Presidente de la Nación su buen eje de apelación a la unidad y a la superación de desencuentros. En días de economía complicada tal como se avecinan, será de mucha utilidad. En tanto, para ir avanzando, no estaría mal que convoque al nuna conformado Consejo Económico y Social para trabajar en 'el día después', afirma el autor.

Alberto Fernández y Roberto Lavagna
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Alberto Fernández y Roberto Lavagna.
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Italia y España avisan que la famosa curva de contagios del Covid-19 comienza a remitir. El foco atencional empieza a posarse en USA. Por estas horas, 'el imperio' registra el mayor índice de infectados, pero con la salvedad fundamental de que su tasa de mortalidad es de 2,19%, contra 11,86% de los italianos y 8,86% de los españoles.
  
Tal como dicen los galenos, en medicina "nadie puede asegurar casi nada". Esto no es óbice para inferir que alguna clase de luz aparezca al final de este auténtico túnel de la angustia llamado coronavirus.
  
Por tanto, con el correr de los meses se abrirá una lucha sin cuartel entre distintos actores por dominar el relato de las culpas y, aquellos que se adueñen de las narrativas, correrán con ventaja para imponer sus objetivos.
   
La pandemia, al igual que todo hecho conmocionante y transversal, ha desatado todo tipo de teorías conspirativas. Éstas encajan perfectas como piezas de rompecabezas, pero la realidad suele presentar tantas irregularidades y contradicciones que muchas veces dejan a estas teorías en “offside”. 
   

A la hora de buscar culpas, sin dudas, las palmas se las lleva China. No sólo porque fue allí donde nació y se propagó como reguero de pólvora el coronavirus covid-19, sino por sus maneras de producir y de invadir mercados,  que convierte al país de Mao Tse Tung, en un conquistador de nuevo cuño. Se dice, desde distintas usinas, que China fomentaría este tipo de ataques epidemiológicos para provocarle al capitalismo occidental, un desplome del valor de las empresas. Luego, el gigante asiático, aprovechando su favorable saldo comercial, producto de sus exportaciones, compraría esas empresas a precio de saldo y quedaría entonces en una clara posición dominante, casi como líder de un nuevo imperio. El Lado B de esta teoría dice que con esta declinación de la economía de los países, el comercio global bajará y las exportaciones de China no serán tan voluminosas porque se impone un 'vivir con lo nuestro' país por país.
  
De todos mdos, lo que sí daría un relanzamiento de China a posiciones de dominio y liderazgo, no es la compra de empresas occidentales, sino un nuevo “producto de exportación”: la ciberseguridad.
   
China se ofrecería a otros Estados, a través de la tecnología 5G, una nueva dimensión de autopista de la información que permite el desarrollo de apps capaces de conocer 'vida y obra' de cada persona, con el argumento de que así es posible controlar este tipo de desastres. 

Una noticia de calado profundo ha pasado desapercibida estos días: la Comisión Europea estaría dispuesta de manera excepcional a que sus Estados miembros accedan a los datos de telefonía móvil de los ciudadanos. Ya sabemos, no hay momento más oportuno de colar semejante tema y que pase como si nada, que cuando cunde el pánico y la desesperación. 
  
Otro enfoque de las teorías conspirativas liga a poderes fácticos de USA con la pandemia. Según esas versiones en el mes de octubre pasado se llevaron adelante en China unas olimpíadas militares, en las que participaron las Fuerzas Armadas estadounidenses. En dicho evento, los militares de la bandera de barras y estrellas habrían aprovechado para diseminar por territorio chino el virus, recreando con fuerza la idea de guerra bacteorológica.
  
El objetivo de tamaña empresa sería desprestigiar al país de la Muralla infinita, y señalarlo como el causante de pandemias recurrentes que cada vez con más frecuencia traumatizan al resto del mundo. Vale recordar que las últimas pestes, salvo el Ébola, vienen de China, una de origen porcina, la otra de tipo aviar y ahora el covid-19, aparentemente, proviene de los murciélagos.
  
Lo que no entra en discusión en ninguna teoría es la manera de producir que tienen los chinos. Aviso para navegantes y curiosos: vean 'American Factory', disponible en Netflix. Allí se expone con meridiana claridad por qué China se está devorando al mundo. Sin ánimo de 'spoilear', el documental cuenta los procedimientos manufactureros de China: jornadas laborales de 15 horas diarias, 2 francos mensuales, prohibido los sindicatos y conducción militarizada de las fábricas.
  
Mientras China ignore olímpicamente las reglas de la Organización Mundial del Comercio, es imposible que su avance no sea imparable, insiste esa conspiranoia.
  
A la trama de intrigantes se suma, tal como no podía ser de otra forma, la industria farmacéutica, capaz, dicen de dejar escapar la peste, para aparecer luego con la vacuna que la remedie. Al poder y la capacidad de lobby del imperio farmacéutico no lo vamos a descubrir ahora, pero adjudicarle este verdadero terremoto a los vendedores de especialidades medicinales es demasiado arriesgado.
  
Conviene dimensionar que, para muchos intelectuales y filósofos de la talla del marxista Slavoj Zizek y del postmarxista Byung-Chul Han, estamos ni más ni menos, que frente a un cambio de paradigmas. Cada uno con su mirada diametralmente opuesta, pero en ambos casos en la coincidencia de que el mundo se empezara a medir en antes y después del Covid-19.
  
Para Zizek “el capitalismo acaba de recibir un golpe a lo Kill Bill que puede tumbarlo”. 

Para el coreano Chul Han, muy por el contrario, “el capitalismo saldrá de esta situación con más pujanza y China fortalecida con sus programas de ciberseguridad”.

Capitulo argentino
 
Los largos días del encierro empiezan a dar lugar a los cuestionamientos del momento: las dudas serían, 

 **  ¿Salud primero y después economía o salud y economía pueden y deben convivir en estos momentos? 

 **  ¿Puede la Argentina, someterse a un encierro casi total, con el 40% de su población en la informalidad económica?  

 **  Si abren los supermercados, ¿no pueden abrir los bancos para todo tipo de trámites, respetando las distancias de seguridad? 

 **  ¿Es necesario que la actividad agropecuaria esté parada? Francia, país afectado en gran número de contagiados, acaba de pedir a sus trabajadores de las ciudades que se desplacen al campo para recoger las cosechas.

 **  Sabiendo que la población de riesgo es esencialmente la de adultos mayores, ¿no habría que establecer un cordón sanitario sobre esa franja etaria y liberar a las fuerzas del trabajo para que la ya golpeada economía argentina no termine de derrumbarse? 
   
A estos interrogantes se suma un peligroso regreso a la grieta. Comienza un cuestionamiento por parte de un sector de la población a la “clase” política y le exige una rebaja en sus sueldos: 3 'cacerolazos' en 4 días. 
   
En estos momentos de tedio y agobio, una preocupante inflación en productos de primera necesidad irrumpe con potencia. Cualquier viandante que salga a hacer las compras cotidianas verá cómo escalan los precios de frutas, verduras y carne.
  
Parece por estas horas haberse ralentizado el debate sobre si es conveniente o no, centralizar en un mando único estatal las camas de urgencia. Esto es: los pacientes con necesidad de respiradores, serán asignados a lugares disponibles, tengan o no planes de medicina prepaga. 

Para descartar cualquier giro socializante del gobierno de Alberto Fernández, hay que decir que Corea del Sur o Irlanda han adoptado una medida similar. Además, la Administración Rodríguez Larreta apoyó la decisión (luego frustrada) del Ministerio de Salud de la Nación.
   
En cualquier caso, si algo debe quedar claro en esta coyuntura, es que hay que evitar cualquier debate que no tenga relación con la salida de esta encrucijada. El editor del diario La Vanguardia, de Barcelona, Enric Juliana, sostiene durante estos días, que España tiene que recuperar el espíritu de los 'Pactos de la Moncloa' para afrontar la debacle que les espera. ¿Y si Argentina probara por estas horas dramáticas poner en marcha el tan demorado Consejo Económico y Social? 

Ahí tiene Alberto Fernández una buena iniciativa para explorar durante el fin de semana que llega. Resultaría más importante que otros encuentros fotogénicos que realiza el Presidente pero que no parecen importar mucho a la opinión pública.