“Nos tiramos un tiro en el pie. Nuestro cálculo Economía Fútbol. Simpatizantes y socios aportan la mitad de los ingresos de los clubes y les faltan el respeto”, escribió en un tuit Ariel Coremberg, flamante director del Centro de Estudios para la Innovación, la Productividad y el Desarrollo (CEIPyD) del I+E y autor junto a Wierny Sanguinetti de un trabajo de investigación sobre el popular deporte que contratara la AFA en 2015.
OJO, LA MITAD DEL FÚTBOL LA BANCA EL PÚBLICO
Chicos, no maten a la gallina ni rompan los huevos de oro (y azul)
Los jugadores de Ríver y de Boca palpitan la final que disputarán en Asunción, sede de la CONMEBOL, los respectivos presidentes Rodolfo D´Onofrio y Daniel Angelici, de cuyo resultado dependen los US$6 millones del premio mayor de la copa Libertadores de América que se distribuirán los ganadores y los US$ 3 millones para los perdedores. El torneo ya repartió US$ 103.850.000 millones y entre televisión, publicidad y entradas a la cancha, directa e indirectamente, constituyen una fuente de ingresos para los 17 participantes continentales que eclipsa el dinero que gira en torno de la Superliga. Los 2 partidos del superclásico suspendidos sábado y domingo le costaron a los organizadores el 30% de la recaudación neta superior a los $80 millones que le quedaron, más los derechos de televisión. Pero más perdieron los 60 mil y pico mil aficionados que pagaron la entrada y se quedaron dos veces sin ver el partido y los 4 millones de audiencia de Fox Sports en cuyas pantallas la pasión del fútbol se reemplazó por catarsis en torno de los bochornosos incidentes que impidieron disfrutar del clásico. Al desnudo están ahora expuestos los curros de los onerosos operativos de seguridad que se conciben más para satisfacer intereses de partes que para cumplir con su cometido. Será cuestión de tomarlos o dejarlos. En Argentina ya no sólo está imposibilitado de asistir a los estadios el público visitante, sino que está visto que tampoco hay garantías para que lleguen los jugadores visitantes.
El gráfico que ilustra el comentario muestra que los principales ingresos de los clubes en Argentina están encabezados por la venta de entradas y cuotas sociales (48%), seguido por derechos de televisación (30%) y finalmente por marketing y sponsors (22%).
No figura en el estudio el rubro que más recursos moviliza mayormente en la periferia de las instituciones, poco y nada transparente, pero concentra en forma excluyente la atención e interés de la dirigencia: la transferencia de jugadores.
Uno de los últimos datos es de 2011-2012, cuando emigraron 2.204 jóvenes promesas por un valor de US$ 527 millones, que superan al registro de Brasil, de 1.674 por unos US$ 326 millones.
Actualmente se encuentran jugando 760 argentinos en 5 continentes, 250 de ellos en Europa.
La contabilidad de los clubes que los formaron recibió un derrame mínimo de tan siderales sumas, pero sí engrosaron las cuentas particulares de los participantes en las negociaciones.
Lo cierto es que la doble suspensión de la finalísima de la copa Libertadores entre Ríver Plate y Boca Juniors en el fin de semana dejó varados a los más de 60 mil espectadores que habían comprado la entrada al Monumental y a, por lo menos, una audiencia superior a los 4 millones de televidentes que sintonizarían Fox Sports, tomando como referencia los números del partido inicial en la Bombonera, en el que empataron 2-2.
Por las entradas remanentes para Ríver se oblaron entre $1.200 a 3.200 (entre US$32 y 87), de modo que la recaudación ascendió a unos $100 millones brutos, que, sin IVA, daría un neto de 80 millones.
La economía institucional de los clásicos rivales apunta a asegurarse que la pasión mayoritaria que ambos despiertan entre la afición se monetice lo más posible en las respectivas arcas. Boca cuenta con 200 mil socios en total que pagan cuota y los de la banda 150 mil, de los cuales más del 20% tiene abono permanente para asistir a los partidos, y el resto compran remanentes por internet o haciendo las colas en las boleterías los días que se habilitan.
La capacidad del Monumental completo es para 65 mil personas, aunque salgan a la venta alrededor de 60 mil tickets, mientras la Bombonera tiene capacidad para 53 mil espectadores.
Una cuenta simple indicaría que en uno y otro caso disponen de simpatizantes activos propios para llenar sus propias canchas e inclusive sin necesidad de apelar a casi dos tercios del caudal que paga.
La propuesta previa de Mauricio Macri, cabal conocedor del paño por haber sido presidente de Boca y diseñar durante el mandato la remodelación del estadio, dejó al descubierto la verdadera razón de la negativa de ambos clubes a recibir público ajeno: "Boca perdería toda la 3era bandeja (la lindante al Riachuelo) y también el sector P para hacer el pulmón. La cuenta da más de 5.500 socios menos de Boca que podrían asistir al partido", reconoció el titular xeneize Daniel Angelici. En Ríver, ocurre otro tanto.
Pero además el club visitante se lleva un porcentaje de la recaudación, sin hacerse cargo de los costos del operativo de seguridad en la cancha y alrededores.
El diario Perfil estimó, en base a informaciones atribuidas a fuentes millonarias, que de los $15 millones aproximadamente que le costó a Ríver abrir el estadio Monumental el sábado y los otros $10 millones el domingo, $4 millones en total se llevó la Policía Federal por la liquidación de las horas afectadas, aliviadas el domingo por la suspensión temprana del partido.
Hay que sumarle la seguridad privada encargada a Tech Security, por unos $3 millones más y $8 millones que entre ambos días se llevaron unos 260 integrantes del personal del club, que cobran doble por un convenio que rige con UTEDyC (Unión de Trabajadores De Entidades Deportivas y Civiles) por tratarse de una final de copa Libertadores.
Si se agregan el costo del estacionamiento del Tiro Federal y de la pirotecnia prevista para la salida del equipo, el monto a destinar asciende a $2,5 millones más. Finalmente, reúne otros 3 millones por el seguro del espectador que se paga vía AFA, más el 2% que le corresponde a la Asociación del Fútbol Argentino.
La organización se llevó 30% de lo recaudado
Es decir que todo lo que rodea al partido de fútbol en sí insume el 30% de la recaudación.
Los operativos de custodia se reparten más o menos así: la seguridad privada cubre instalaciones internas y puertas, la Federal se reparte en las gradas haciendo presencia sin intervenir directamente, la guardia de infantería en el campo de juego y la policía local en la calle, donde se establecen dos líneas de retenes antes de la zona de los molinetes de acceso a las tribunas.
En esos cordones suele haber llaves de paso que en algunos horarios liberan la circulación de tandas de gente sin entrada que se encarama en las inmediaciones de las puertas para quedar en situación de que allegados al club o a las barrabravas les franqueen el ingreso.
También es donde actúan los reventas de última hora, negocio sobre el cual el Borracho del Tablón cuyo domicilio allanaron, Caverna Godoy, podría explayarse.
En una área gris de este fraccionamiento de intereses en que se divide el operativo de seguridad quedaron 100 metros como tierra de nadie liberadosd para los desmanes del boulevard Lidoro Quinteros hasta la intersección con Figueroa Alcorta, lugar donde fue salvajemente atacado el micro que transportaba a los jugadores de Boca Juniors.
Una de las conclusiones que quedó flotando es: si no se puede garantizar la seguridad de un colectivo que trae al plantel visitante, para qué plantearse redoblar la vigilancia y darle cabida a la masa de público que lo acompañe, lo cual no sólo repercutiría en el costo del operativo, sino en la coordinación, ya que abriría nuevos frentes y metería más actores en ese circuito cerrado del curro.
¿Cuál sería el rédito para los locales? Ninguno, al contrario, les terminarían mordiendo una parte más de lo que cobran.
Y cuando les toque ser visitantes, al revés, por el público propio que aportaría a los clubes locales de mucha menor convocatoria no percibirían un retorno proporcional al que embolsan los dueños de casa.









