El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, podría recibir una vacuna de fabricación rusa para el nuevo coronavirus, dijo su portavoz, Harry Roque. Duterte expresó previamente su interés en probar él mismo la prometedora droga.
20 PAÍSES
Rusia informa haber recibido pedidos de 1.000 millones de dosis de vacunas
Las primeras partidas de “Sputnik V”, la vacuna rusa contra el COVID-19 cuyo registro se produjo el 11/08, ya inician su distribución a las diversas regiones rusas, para ser aplicadas a los trabajadores de la salud, informaron en la planta “Binnofarm”, productora de la vacuna. Kirill Dmítriev, titular del Fondo Ruso de Inversiones Directas que financia la producción, anunció que ya recibieron pedidos de 20 países para adquirir más de 1.000 millones de dosis de la vacuna.
Roque dijo a los periodistas que el Presidente sería inoculado con la vacuna rusa a partir del 01/05/2021, si el tratamiento es aprobado por el organismo de control de drogas de Filipinas.
Roque dijo que durante septiembre un panel de expertos revisará los resultados de los ensayos clínicos de Fase I y Fase II, reiterando que Manila espera cooperar con Rusia para encontrar una cura para el Covid-19.
Alexander Ginzburg, director del Instituto de Investigación de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya, que ha desarrollado la vacuna 'Sputnik V', dijo que el fármaco aún debe completar sus ensayos de Fase 3 y la revisión de pares.
Sin embargo, Duterte dijo: "Seré el primero en experimentar".
La subsecretaria de Salud de Filipinas, María Rosario Vergeire, dijo que los funcionarios se reunirían con el Instituto de Investigación Gamaleya para discutir la posibilidad de tener un ensayo clínico en el país.
Mijaíl Murashko, ministro de Salud de Rusia, informó que en Rusia la vacuna elaborada en el Centro “Gamalei” será distribuida en los próximos 14 días para satisfacer las necesidades internas.
Murashko recordó que en Rusia la vacunación será voluntaria y gratuita.
Sin embargo, las autoridades informaron que tanto la vacuna como los medicamentos destinados al tratamiento del COVID-19 están previstos para ser incluidos en el listado de remedios imprescindibles, en las cartillas médicas.
“Los trabajadores de la salud que ya tienen la inmunidad (N. de la R.: contagiados recuperados) –aclaró el ministro- alcanzan al 20% del personal médico, en dependencia de las diversas organizaciones donde trabajan. Allí, consideramos que la vacunación no es necesaria. Por eso, la vacuna se ofrecerá directamente a elección del trabajador de la salud”, agregó.
El ministro también informó sobre una aplicación móvil para controlar las reacciones indeseables de los pacientes luego de la vacunación y cualquier otra información útil para la Fase 3.
Murashko calificó de “infundadas” las críticas de la vacuna rusa en el extranjero.
“Los colegas de otros países, por lo visto, sienten que el preparado ruso presenta determinadas ventajas competitivas e intentan expresar una evaluación que, a nuestro juicio, en absoluto tiene fundamento”, agregó.
El profesor Alexandr Guinzburg, director del “Gamalei”, informó que la vacuna fue creada en 5 meses y los resultados de las pruebas clínicas del preparado serán publicados luego de su evaluación por los especialistas rusos.
Él agregó que los especialistas del Centro ya prepararon el paquete de documentos para obtener el permiso de testear la vacuna en niños.
“La vacuna para los niños será, incuestionablemente, la misma –puntualizó Guinzburg-. Otra cosa es la dosificación, el régimen de inoculación, algo que requiere un gran trabajo complementario. El mismo está regulado por completo por la legislación rusa cuya esencia reside en que la investigación de nuevos medicamentos puede iniciarse en menores de 18 años sólo luego de la completa culminación de las pruebas de estos remedios en la población adulta”.
La producción masiva de la vacuna en “Binnofarm” debe iniciarse antes de fin de año. El ministro Murashko afirmó que la distribución masiva deberá iniciarse a principios de enero de 2021.
A su vez, Kirill Dmítriev, titular del Fondo Ruso de Inversiones Directas que financia la producción, anunció que ya recibieron pedidos de 20 países para adquirir más de 1.000 millones de dosis de la vacuna.
Dmítriev no identificó cuáles son esos países pero al menos ya se conocen 2: Filipinas, obviamente, y Brasil. El director general del Fondo Ruso de Inversiones Directas (FRID), Kirill Dmítriev, y el gobernador del Estado de Paraná, Carlos Massa Ratinho Junior, acordaron la producción y distribución de la Sputnik V para Brasil y América latina en Paraná.






