MUNDO Rusia > Vladimir Putin > Hipnosis

ESTAMOS TODOS LOCOS

Memorándum de Rusia habló de 'ataques psíquicos' del enemigo

Un documento del Servicio de la Guardia Federal de Rusia (FSO) para mitigar el 'ataque ideológico masivo', nombró los poderes hipnóticos del enemigo, cual relato de ciencia ficción.

Desde tiempos de los Zares, Rusia ha tenido una inocente devoción por lo esotérico, más aún en tiempos difíciles de pérdidas militares, lidiando con el estorbo ucraniano que imposibilita coronarse como gran conquistador de allí. Ahora, el Servicio de la Guardia Federal Rusa (FSO) impulsó un plan secreto, al que accedió The Insider Ru, para preparar a sus militares ante un ‘ataque ideológico masivo’ de parte del enemigo, haciendo particularmente énfasis en supuestos poderes hipnóticos para doblegarlos, el uso de redes sociales y organizaciones religiosas.

El subdirector del Servicio de la Guardia Federal Rusa (FSO), el general Aleksandr Komov, es responsable de la implementación de este Plan de apoyo moral-psicológico de transición en tiempos de paz de la Dirección de Operaciones. El FSO es una entidad gubernamental que brinda seguridad a funcionarios de alto rango y que también realiza actividades de contrainteligencia.

image.png
El FSO de Rusia en uno de sus operativos.

El FSO de Rusia en uno de sus operativos.

El ocultismo y misticismo en la cultura rusa está erigido sobre preceptos de la Iglesia Ortodoxa, obsesionada con el exorcismo demoníaco, tal como lo reflejó la justificación de Putin ante la guerra, como una “desanatización de Ucrania”. Así, la creencia rusófona en la homeopatía, la curación psíquica, los médiums, la astrología y otras pseudociencias es de larga data, tal como reveló el New York Times en 1988.

El nuevo documento, entonces, prevé un ataque ideológico externo por parte del enemigo, quien utilizaría a las radios clandestinas, redes sociales, libros, folletos, movimientos sociales y organizaciones religiosas, siendo "capaces de infectar psicológicamente al personal con habilidades hipnóticas”.

file-c5c793624162ee499b77c52dae7a277c.jpg
Fuente: The Insider Ru.

Fuente: The Insider Ru.

Aunque parece un chiste, la realidad es que dicho plan precisa punto por punto, métodos sofisticados empleados desde el adversario en pos de lograr un desbalance mental con la hipnosis; a través del juego psicocorrectivo (tendientes a captar la atención), de psicogeneradores o generadores de materia oscura, con hardwares que crean efectos visuales y de sonido, además de psicovirus informáticos que ejercen una influencia directa sobre los dispositivos.

Como parte del nuevo memorándum, este plan maestro contra los agentes externos que atacaran psíquicamente al personal de la FSO, se propone un abanico de tácticas; desde recorridos curativos para oficiales por los pasillos del Salón de la Fama y la Historia de la FSO hasta visitas a la Catedral de Nuestra Señora de Kazán en Moscú, para que se les quite el mal de la cabeza. En casos más graves, según el memorándum, algunos oficiales podrían requerir la internación con motivo de una “inestabilidad neuropsiquiátrica”. Asimismo, los 'desequilibrados ideológicamente' por un factor externo, serían vinculados a otros oficiales con mayor conocimiento político.

No sería la primera vez que los funcionarios rusos acuden a la pseudociencia. Según un documento desclasificado del 2019, los científicos soviéticos investigaron sobre la percepción extrasensorial (ESP) y otras habilidades sobrenaturales, parecido al relato ficcional de ‘Once’ de Stranger Things y sus actividades telepáticas. De hecho, un magazine militar de Rusia aseguró que los soldados tenían poderes psíquicos, pudiendo hacer colapsar la computadora con sus pensamientos, línea editorial que rozó la insania mental.

Más contenido en Urgente 24:

¿Debut y despedida? A24 sufrió el estreno de Esteban Trebucq

Explotaron las redes por famosa serie que regresó a Netflix

Por qué Eduardo Feinmann no está ni en Radio Mitre ni en LN+

AFIP va sobre los plazos fijos: Todo lo que tenés que saber

Máxima Zorreguieta sorprendió a los mapuches de Mascardi