Las veredas de AMBA están, en su mayoría, rotas o presentan desniveles que son una trampa latente de caídas para adultos mayores y discapacitados que caminen apurados o se distraigan y, si bien la responsabilidad legal por su estado es del frentista, las raíces de los árboles y las reparaciones de servicios públicos se la diluyen.
MUNICIPIOS MIRAN PARA OTRO LADO
Las veredas en AMBA tienden trampas a adultos mayores y discapacitados
Las veredas de AMBA representan una trampa para caminar rápido, sobre todo, los adultos mayores y discapacitados. Los municipios no controlan ni se hacen cargo.
En Argentina, ante una caída en la vía pública por una vereda rota, los responsables legales de indemnizar por los daños físicos y materiales son tanto el propietario frentista (dueño de la propiedad lindante) como el Estado municipal.
La justicia civil argentina establece que las aceras son de uso público y el municipio tiene el deber de controlarlas y fiscalizarlas.
Veredas fuera de controles
El mal estado de las veredas sigue siendo uno de los principales focos de reclamo de los vecinos porteños en las 15 Comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de acuerdo con el sitio Sección Ciudad.
No hay un “peor barrio” oficial, pero las denuncias se concentran en zonas céntricas y de alto tránsito (Balvanera, Almagro, Villa Crespo, Recoleta y comunas 3, 5 y 15).
Afecta el movimiento diario, especialmente de adultos mayores y personas con movilidad reducida.
Las causas principales de estos deterioros van desde intervenciones inconclusas de las empresas de servicios públicos hasta el crecimiento desmedido de las raíces del arbolado, lo que obliga al Gobierno porteño a mantener un plan constante de bacheo y reparación peatonal frente a una demanda vecinal que no cesa.
La normativa vigente en la Ciudad establece que la responsabilidad del mantenimiento de las aceras es compartida, dependiendo de qué haya originado la rotura, un detalle que el vecino muchas veces desconoce a la hora de hacer el reclamo.
En abril de 2026, una auditoría porteña detectó fallas en los arreglos de veredas y bajo cumplimiento en el control del espacio público.
Los vecinos critican que se arreglan veredas “sanas” mientras otras siguen rotas, y que las obras de servicios dejan todo desordenado.
En la franja norte del conurbano, la más rica de AMBA, presenta anomalías muy pronunciadas en el estado de las veredas, ante la pasividad (o desinterés) de los municipios por regularizarlas, aunque tampoco hay muchas quejas ciudadanas. Un alto porcentaje de los vecinos se maneja en vehículo propio y debido a la proliferación de casas y PH, los responsables del estado de las veredas son los propios frentistas.
En los alrededores del hospital municipal Bernardo Houssay un alto porcentaje están rotas y representan un peligro inclusive para gente que llega y sale caminando del nosocomio con notorios problemas motrices, dque arrastran al caminar las cinco cuadras que separan de la avenida Maipú.
Sin relevamiento provincial
Consultada la IA de Grok, no encontró que haya un relevamiento provincial exclusivo sobre el estado de las veredas en los 135 municipios bonaerenses.
El dato más cercano y actualizado (de julio de 2025) es el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades AMBA 2025 de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Evalúa 24 municipios del conurbano en cinco dimensiones, una de las cuales es Tecnología e Infraestructura (que incluye accesibilidad peatonal, veredas, calles y servicios urbanos).
Los peores puntajes generales (con “infraestructura precaria” explícitamente mencionada) son Ezeiza ("el peor de AMBA" por déficits estructurales graves); Moreno, con problemas severos de infraestructura; Merlo, con debilidades marcadas en infraestructura; José C. Paz, con carencias graves en infraestructura y La Matanza, con cobertura desigual de servicios y congestión urbana.
Estos distritos del conurbano oeste y sur concentran las mayores quejas vecinales por veredas rotas, hundidas o inexistentes, según el estudio y reportes periodísticos derivados.
En redes sociales, La Plata y La Matanza son los que más ruido están generando ahora mismo con el tema veredas.
El resto de los municipios que el ranking académico pone como peores no tienen “oleada” visible de quejas en X en este momento.
Las más visibles y recientes en redes se concentran en solo dos municipios bonaerenses:
La Plata, alto nivel de quejas (varias menciones) calles y veredas rotas “por doquier”, pese al Plan “Veredas Sanas” anunciado en mayo. Críticas porque siguen los mismos problemas de siempre (baches, veredas rotas, agua marrón).
La Matanza, alto nivel (denuncia fuerte). En barrios como San Javier y Virrey del Pino “no hay calles, solo barro, aguas servidas e inundación”. Sin asfalto, sin luminarias y veredas inexistentes o destruidas. Una concejal local (Leila Gianni) lo denunció públicamente con video.
En Facebook, La Matanza y La Plata son los que más ruido generan en cuentas vecinales y de denuncia por veredas en mal estado.
Coincide con el relevamiento de la UBA que los ubica entre los peores del conurbano.
En la página Matanza Duele (muy activa en denuncias vecinales) hay posteos recientes sobre “veredas rotas y riesgo constante” en Isidro Casanova (calle Estocolmo y alrededores).
Los vecinos denuncian baldosas rotas, pozos y peligro para peatones y chicos. Se habla de que “toda La Matanza está llena de problemas similares” (basura más veredas).
Es una de las cuentas más visibles con quejas concretas y fotos/videos de calles específicas.
La página Vive La Plata Ok publica denuncias frecuentes de vecinos con videos de veredas destruidas por raíces de árboles, baldosas sueltas y “abandono total de calles”.
Hay reclamos por el Plan “Veredas Sanas” que aún no alcanza a todos los barrios. Ejemplos: veredas intransitables en zonas como Parque Saavedra, 12 y 48, y casco urbano.
Es una de las cuentas vecinales/medios locales más activas en este tema.
Tropezones y caídas
Las estadísticas disponibles indican que más de una de cada cuatro personas mayores de 65 años sufre una caída cada año.
El riesgo que entrañan —y las complicaciones derivadas de ellas— aumenta con la edad. Sin embargo, muchas caídas se pueden prevenir.
Más de una de cada cuatro personas mayores (de 65 años o más) se cae cada año, pero menos de la mitad se lo comunica a su médico. Y una caída duplica las probabilidades de sufrir otra.
Las consecuencias físicas de estos, en general, previsibles accidentes suelen ser lesiones que van desde golpes y heridas superficiales hasta fracturas de cadera, columna y antebrazo: el 90% de las fracturas de cadera en los adultos mayores se deben a caídas.
Las personas mayores de 85 años tienen un 15 % más de probabilidades de sufrir una fractura de cadera que las de entre 60 y 65 años. Y la mortalidad por fracturas de cadera alcanza hasta el 25 %.
Las caídas pueden causar fracturas de huesos, como muñecas, brazos, tobillos y caderas; lesiones en la cabeza que pueden ser muy graves, especialmente si la persona está tomando ciertos medicamentos (como anticoagulantes).
Una persona mayor que se cae y se golpea la cabeza corre riesgo de tener una lesión cerebral.
Prevención de caídas
Muchos factores de riesgo pueden cambiarse o modificarse para ayudar a prevenir las caídas. Estos incluyen:
-Debilidad en la parte inferior del cuerpo.
-Deficiencia de vitamina D (es decir, no tener suficiente vitamina D en el cuerpo).
-Dificultades para caminar y mantener el equilibrio.
-El uso de medicamentos como tranquilizantes, sedantes o antidepresivos. Incluso algunos medicamentos de venta libre pueden afectar el equilibrio y la estabilidad al caminar.
-Problemas de visión
-Dolor de pies o calzado inadecuado
-Peligros o riesgos en el hogar, tales como: escalones rotos o irregulares, alfombras pequeñas o desorden que pueda provocar tropiezos.
Muchas personas que se caen, incluso aunque no resulten heridas, desarrollan miedo a caerse, y ello puede llevarlas a reducir sus actividades diarias, a contramano de lo que recomiendan los médicos de hacer actividad física.
Cuando una persona es menos activa, se debilita y esto aumenta sus probabilidades de caerse.










