El envejecimiento de la población impone un rediseño estructural de CABA frente al cambio demográfico que se confirma día a día y se visibiliza en las calles.
La cuarta parte de los porteños es +60
CABA está en pañales con el envejecimiento de su población
El envejecimiento poblacional impone un rediseño estructural de CABA frente al cambio demográfico que ya está acaeciendo.
Poblaciones que vivirán más tiempo y permanecerán activas durante más años necesitarán cada vez más imperiosamente que sean preparados los entornos urbanos para facilitarles acceder a servicios básicos (salud, comercios, ocio) sin largas distancias.
Para ello, deberá adaptar el transporte público, la reparación de veredas, el diseño de espacios públicos de encuentro y acondicionar viviendas para contribuir con la autonomía física.
Se impone, en consecuencia, un rediseño estructural frente al cambio demográfico, pero fundamentalmente fomentar que las personas mayores sigan siendo parte activa de la vida económica, social y cultural de la Ciudad.
Las proyecciones estadísticas realizadas en Argentina indican que la proporción de mayores de 60 y 65 años seguirá en aumento, y alcanzará el 15% de la población en el año 2040, aunque en la Ciudad de Buenos Aires en la actualidad el 25% de los porteños son mayores de 60 años.
Sin embargo, los determinantes sociales de los adultos mayores juegan un rol mucho más importante que la genética o el acceso a los servicios de salud.
La OMS define a estos determinantes como “las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen”.
El tipo de trabajo realizado, contar con cobertura de la seguridad social y salud, nivel de educación alcanzado, contar con redes de apoyo social, ser mujer o varón producen diferencias a lo largo de la toda la vida que cristalizan en la edad mayor.
Algunas personas mayores encuentran a esta edad nuevas posibilidades para seguir participando, integrados a la sociedad y contribuyendo a sus familias.
Etapa dorada
Una etapa dorada para viajar, hacer nuevas relaciones y disfrutar el merecido descanso.
También puede resultar una segunda oportunidad de concretar asignaturas pendientes, una vocación, un nuevo empleo, nuevos roles sociales.
En general, estas personas han tenido acceso a un nivel educativo medio o alto, han logrado percibir una buena jubilación y cuentan con acceso a la salud y redes de apoyo social.
Siguen practicando algún deporte o realizan algún tipo de actividad física o recreativa.
No participan de los centros de jubilados, sino que habitan otros espacios socio culturales intergeneracionales.
Un alto porcentaje de ellos vive en hogares unigeneracionales.
La contracara la representa un grupo cada vez más significativo de la población mayor. No le alcanzan sus ingresos jubilatorios, no accede a servicios de salud de calidad, no realiza actividades físicas, ni recreativas y es más frecuente que vivan en familias extendidas, compartiendo vivienda con hijos y nietos.
Envejecimiento activo
La primera iniciativa global “Ciudades Amigables con la Edad”, propiciada y coordinada por la OMS y llevada a cabo en 32 ciudades seleccionadas alrededor del planeta, tuvo como unidad de análisis en Argentina a la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.
La Universidad Isalud fue la institución nacional responsable del estudio.
Se identificaron ocho dimensiones de la vida urbana que influyen en el envejecimiento activo de las personas mayores: tres se refieren a espacios al aire libre y edificios, como consecuencia de entender que el entorno físico de una ciudad influye fuertemente sobre la movilidad personal, la seguridad contra la violencia, la conducta hacia la salud y la participación social.
En este capítulo se pregunta sobre el estado de veredas y plazas, la existencia de baños públicos, el acceso a edificios públicos y privados.
La seguridad para salir de la casa y transitar por las calles.
Los otros dos grandes temas que reflejan distintos aspectos del entorno social y de la cultura y afectan la participación y el bienestar mental son el transporte y la vivienda.
En este caso las preguntan giran alrededor de cuán accesible resulta el transporte público, tanto desde el punto de vista físico, como el económico, los tiempos de espera y los recorridos.
Otros temas indagados son el respeto y la inclusión social, se refieren a las actitudes, el comportamiento y los mensajes de otras personas y de la comunidad en su conjunto hacia las personas mayores.
¿Qué imagen existe y cuáles son los prejuicios? Y si las personas mayores perciben un trato respetuoso o discriminatorio.
Denominaciones tales como viejo, abuelo, ancianito, son despectivas, aluden a una visión del adulto mayor como discapacitado, enfermo, disminuido y son rechazadas por las personas mayores. Sin embargo, son utilizadas con frecuencia en nuestras sociedades.
Cambio demográfico
Durante el evento “De las ciudades azules a Buenos Aires: el desafío de gestionar el cambio demográfico a tiempo”, organizado por The Shift, el ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de CABA, Gabriel Mraida, reconoció que el fenómeno de la longevidad llegó para quedarse, pero no mencionó políticas en esa dirección, sino que se limitó a reflexionar que trae "nuevos desafíos como oportunidades".
La fundadora de The Shift y referente en LATAM en nueva longevidad y Silver Economy, Andrea Falcone, advirtió que “cuando el liderazgo no define el rumbo, lo hace la inercia”.
En ese marco, el economista Claudio Zuchovicki aseguró que los cambios demográficos, como el que estamos viviendo, en donde habrá mayor cantidad de personas +65 que jóvenes, son los que transforman la economía, las finanzas y la forma en que las personas deben pensar su futuro.
“¿Alguien espera vivir de su jubilación? No, nadie”, explicó y exhortó a que cada uno trabajé para labrarse su mejor por venir.
Envejecimiento no quiere decir decrepitud. "Cada individuo cuenta con cuatro edades", explicó el conductor y productor de programas de Radio y TV en materia de salud en Argentina, Guillermo Capuya. Y las identificó como: “La cronológica, la que los demás creen que tenemos, la que uno mismo se pone y la biológica”. E hizo hincapié en que la prevención no es un costo, sino una inversión.
Compartió un listado de medidas para cuidar la salud, como la dieta mediterránea, dormir ocho horas y realizar caminatas para no perder masa muscular y evitar, por ejemplo, caerse.
Ciudades azules
¿Cuáles son las ciudades azules invocadas en la convocatoria? Son regiones del mundo con las mayores concentraciones de centenarios y alta calidad de vida, identificadas principalmente como Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Loma Linda (California, USA), según fueron identificadas por investigadores como Dan Buettner y National Geographic.
Se caracterizan por un estilo de vida saludable, movimiento físico natural, dieta basada en plantas y fuertes lazos comunitarios.
La longevidad en estas zonas no depende de la genética, sino de un entorno que promueve el movimiento natural, comer hasta el 80% de capacidad, dieta basada en plantas, relaciones sociales fuertes y propósito de vida.
El diagnóstico es común en casi todo el planeta. La natalidad está cayendo y la esperanza de vida aumentó 30 años en el último siglo.
Las sociedades están bajo una transformación sin precedentes a escala mundial: se estima que para 2030, las personas mayores de 65 años superarán los 1.000 millones a nivel global, todo lo cual impulsa una ola de transformación que está llegando e implica enfrentar el cambio más importante del siglo XXI.
En la actualidad, más de 541 ciudades de 37 países de todo el mundo están trabajando para ser cada vez más amigables con las personas mayores y forman parte de la Red Global de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una ciudad o comunidad amigable brinda oportunidades de participación, seguridad y bienestar a fin de mejorar la salud y la calidad de vida de todas las personas a medida que envejecen y a lo largo de toda su vida.
Por eso una ciudad amigable con las personas mayores es una ciudad amiga de todas las edades.








