En días de eufórica campaña, Donald Trump prometió un boom económico que al tocar la superficie pareciera volatilizarse como los mercados. A ocho semanas de abrir la segunda gestión, el Presidente de USA no descarta que su país entre en recesión, suena bien argento.
DE CANDIDATO A PRESIDENTE
Donald Trump empezó a chocar con la realidad ¿A quién se parece?
En campaña, Donald Trump, prometió un boom económico que empezó a opacarse a la hora de gobernar. ¿Hay semejanzas con la Argentina?
Ayer no más... las empresas que integran la lista S&P500 cayeron un 2,5%, tras caer un 3,1% la semana pasada con la dirigencia empresaria espantada por la incertidumbre sobre los aranceles a las importaciones.
Hasta algunos republicanos, antes temerosos de sufrir represalias por enojar a Trump, comenzaron a manifestar su preocupación por esos gravámenes.
El diario NYT señala que la coyuntura resulta todo un desafío para el libertario quien choca con trabas interpuestas por la realidad. ¿A quién se parece? cada uno sabrá.
Herencia recibida
Trump heredó una economía con bajo desempleo, crecimiento moderado y un índice de inflación que, si bien es más elevado la Reserva Federal, lo reducido de manera sustancial.
Ingresos contra egresos
“Con nosotros los ingresos se dispararán”, dijo Trump en octubre durante un acto de campaña.
Malditos aranceles
El compromiso de generar un boom económico entró en conflicto, con la herramienta económica favorita del presidente: los aranceles a las importaciones.
Tanto los pronósticos de JPMorgan como los de Goldman Sachs dicen que
Durante una nota con Fox News, Trump dijo que odiaba hacer predicciones sobre una posible recesión, en eso orden remarcó. Algo que suena familiar en ARG.
Con todo por resolver, Trump dejó en claro que no piensa modificar su estrategia arancelaria. La semana pasada impuso amplios aranceles a productos que ingresan desde Canadá, México y China, y para el mes que viene promete avanzar más allá.
“Miren, a nuestro país lo han esquilmado durante muchas décadas, muchas, muchas décadas, y no nos van a seguir esquilmando”, dijo Trump en Fox News.
De acuerdo al NYT los máximos asesores de Trump trataron de tranquilizar a los mercados y a los empresarios.
Howard Lutnick, secretario de Comercio, dijo el domingo que no había “ninguna posibilidad” de una recesión.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, no fue tan categórico. Dijo que habría un “ajuste natural” hasta que la economía atraviese “el período de desintoxicación” por su dependencia del gasto público.
WS en alerta
“La presión a fondo que ejercieron el presidente y sus representantes este fin de semana revela que ellos mismos están siendo presionados por las personas a las que sí escuchan:el mercado de valores, los legisladores republicanos y los dirigentes de las empresas”, señaló Kate Kalutkiewicz, CEO de la consultora McLarty Associates.
Por su parte, Stephen Moore, economista de la Fundación Heritage y exasesor económico de Trump, señala que el problema que enfrenta el presidente es la cuestión de la oportunidad.
Para Moore, antes de imponer los aranceles Trump debería haber esperado a que el Congreso aprobara rebajas de los impuestos.
“Primero logremos el boom económico y después hablemos de los aranceles”, dice Moore. “Me parece que se impone un pequeño cambio de prioridades”.
La pregunta que se cierne sobre Washington es cuánto tiempo puede soportar Trump un mercado bursátil en caída y la consiguiente cobertura mediática negativa.
El especialista consideró que "el presidente está preocupado por las pérdidas que sufrió la Bolsa en los últimos diez días. Todos lo estamos, agregó, pero no aventuró cuánto tiempo puede soportar Trump un mercado bursátil en caída y la consiguiente cobertura mediática negativa. Concluye la nota del diario neoyorquino.
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