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Llevaban 10 años sin sexo y los jueces todavía decían que era "una crisis pasajera"

¿Un matrimonio con 10 años sin relaciones sexuales? ¿No podrían haberse dado cuenta antes que 'algo' no funcionaba entre ellos? Era obvio que no se trataba de "una crisis pasajera".

La Justicia santafesina concedió el divorcio a un matrimonio que estuvo más de una década sin mantener relaciones sexuales, pero convivía bajo el mismo techo pese a estar separado de hecho. La Sala M de la Cámara Civil revocó así un fallo de 1ra .instancia y concedió el divorcio para la pareja, que se había casado en 1955, pero que desde principios de este siglo mantenía una "depreciada calidad de vida" en común, a punto tal que en 2002 el hombre fue excluido de su hogar por orden judicial a raíz de repetidas denuncias de violencia doméstica. En febrero de 2003 iniciaron el juicio de divorcio, pero en 1ra. instancia, como no habían transcurrido los 3 años de separación de hecho sin voluntad de retomar el vínculo, la Justicia rechazó el pedido. El fallo, firmado por los jueces Elisa Díaz de Vivar, Mabel De los Santos y Carlos Ponce, resolvió la situación de "un matrimonio celebrado en 1955, que tuvo 3 hijos y que desde larga data presentó disfuncionalidades, problemas de agresiones recíprocas y denuncias de violencia". En 2001 "el matrimonio había dejado de compartir el dormitorio", y la mujer declaró ante un funcionario judicial que "no mantenía relaciones sexuales con su marido desde unos diez años atrás". El hombre insistió ante la Cámara Civil en reclamar el divorcio y aludió a aquella falta de relaciones sexuales en el matrimonio como "una injuria grave", siendo una de las causales de la ruptura del vínculo conyugal. Por su parte, la mujer alegó que era víctima de "infidelidades, violencia, injurias, humillaciones y sustracción a los deberes conyugales". Los fiscales que habían intervenido en 1ra. y 2da. instancia entendieron que al no haber transcurrido los 3 años de separación de hecho "se estaría permitiendo el acceso al divorcio a parejas que estuvieran pasando sólo crisis pasajeras, por lo que debe evitarse los apresuramientos". Pero los camaristas replicaron que "se trata de 2 personas de más de 70 años, con casi 50 de matrimonio al tiempo de la exclusión del marido en 2002, y que vivieron una situación de desquicio matrimonial desde mucho tiempo atrás".