Asistencialismo vs Política Social: el desafío para el próximo gobierno

Los piqueteros y el tema social serán parte de la herencia más difícil que tendrá que enfrentar el gobierno que asuma el 25 de mayo, después de una política de asistencialismo en la que se basó el gobierno de Eduardo Duhalde. Las marchas siguen creciendo y nunca se llega a soluciones definitivas. La movilización de hoy hacia el ministerio de Educación desencadenó una huelga de hambre porque no entregan becas y útiles escolares.

Con un nivel de desempleo del 22%, la pobreza que alcanza a uno de cada dos argentinos y la indigencia que afecta a uno de cada cuatro, el gobierno no tiene una política social definida y enfrenta los reclamos de los sectores más necesitados con los Planes para Jefes y Jefas de Hogar, creados con financiamiento del BID en enero de 2002. Con los planes se brinda asistencia a más de dos millones de personas, el 50% en la provincia de Buenos Aires, y se prevé la posibilidad de ampliarlo para jóvenes desempleados y para mayores de 70 años sin cobertura alguna.

El 14 de febrero Duhalde encabezó una reunión con los dirigentes piqueteros, Juan Carlos Alderete y Luis D´Elía a un año del último encuentro. Los dirigentes llegaron hasta la Casa Rosada con una extensa lista de reclamos, entre las que se encontraban el aumento de los subsidios de 150 a 300 Lecop. Por otro lado, el gobierno les aseguró la creación de un millón de nuevos planes y garantizó que hasta junio se incrementarán en unos 40.000 subsidios el plan Familia, que alcanza a 217.000 familias que comprenden a 1.200.000 personas.

Este programa, también financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con una contraparte del Estado argentino, es complementario del plan Jefes y Jefas de Hogar y consta de un subsidio de $250 cada dos meses por familia.

A pesar de las medidas anunciadas, los piqueteros no se comprometieron a terminar con los cortes de rutas y puentes y siguen sumando pedidos. Hoy se movilizaron al ministerio de Educación para reclamar becas y útiles, pero como no se los aseguraron anunciaron una huelga de hambre, aunque consiguieron la promesa oficial de nuevos planes para mayores de 60 años y familias numerosas.

Cuando el gobierno ya no pueda cumplir con los planes se deberá contar con una política social clara, basada en el empleo, que permita el mantenimiento de cada familia. Por otro lado, es necesario garantizar al resto de los ciudadanos la libertad y seguridad que ahora resta el caos piquetero.