CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Algo que han aprendido muchos de los mandatarios de la nueva generación de izquierdas en Latinoamérica es el manejo de los medios como una herramienta indispensable para llevar adelante sus gestiones. Aprendida de Fidel Castro y sus apariciones en momentos clave (sin ir más lejos, la semana pasada escribió tres artículos en el diario oficial Granma), la técnica de manejo de los medios resulta bastante beneficiosa para estos dirigentes.
Así, tanto en Venezuela como en Ecuador o Brasil, los mandatarios han sabido explotar su carisma y su imagen a través de los medios de radio y televisión de sus repectivos países.
"Aló presidente" tiene bastante éxito en sus emisiones semanales por TV, con emisiones desde diferentes puntos del país, tanto como en sus emisiones diarias por radio. Durante el programa, Hugo Chávez saca a relucir su carisma y ensaya proyectos y disertaciones sobre el socialismo al tiempo que ensalza su propia gestión arrojando consignas contra el imperialismo de USA.
Por su parte, en Brasil, Luiz Inàcio Lula da Silva, mantiene su programa radial "Café con el presidente" que se emite por la mañana en una emisora AM de Brasilia. Desde esta radio, el presidente (que otrora fuera un carismático dirigente obrero) anuncia medidas tales como movimiento de fuerzas de seguridad a ciudades como San Pablo o Río de Janeiro, azotadas por la violencia callejera; o comenta la situación económica del país.
En Ecuador, el flamante mandatario, Rafael Correa, también dispone de un programa de radio propio emitido los sábados, donde hace uso de su cultura y educación en universidades del primer mundo. Incluso el indigenista Evo Morales planifica tener su propio programa, impulsado por Hugo Chávez.
Si bien los espacios utilizados por estos mandatarios siempre se encuentran en medios estatales, vale la pena destacar que el uso que hacen sirve de conexión entre el mandatario y el pueblo y apuntalan la relación entre ambos sin ponerla en un punto de distanciamiento formal.
De la lista de países con gobiernos populistas que usan a los medios de esta manera, solo queda afuera la Argentina (para bien o para mal). Porque si bien todos los gobiernos mencionados tienen sus buenas dosis de autoritarismo en su trato hacia los medios, saben encarar por uno u otro lado políticas de comunicación eficientes basadas en el carisma de sus presidentes personalistas.
Pero Néstor Kirchner es diferente. Su falta total de carisma lo mantiene alejado de los medios, a quienes pocas veces otorga entrevistas y nunca concede una conferencia de prensa (mal que mal, Hugo Chávez se expone en su propio programa pero también se enfrenta a las preguntas de los periodistas en conferencias de prensa). La personalidad hosca del presidente lo vuelve necesariamente confrontativo y personalista.
Acostumbrado a este sistema, donde la diplomacia y las relaciones públicas tienen muy poco lugar, el presidente se dedica a alquilar voluntades sin ganar realmente la lealtad de quienes lo rodean. En una estructura de desconfianza constante, basada en el autoritarismo y la falta de tacto, la aparición de K en los medios como una herramienta de su gestión seguramente sería contraproducente.
Sin entrar en una cuestión de imagen (la de K deja muchísimo que desear aunque las encuestas digan otra cosa), puede que Néstor Kirchner encuentre las raíces de su personalidad hosca, confrontativa y verticalista en postergados resentimientos que salen a flote en el ejercicio del poder.
El presidente no encuentra una forma de explotar el poco carisma que tiene a su favor. Lo único que ha hecho fue aprovechar el apodo de Pingüino, que lo define a la perfección: en la historia de Batman, por ejemplo, el Pingüino era un ser resentido, con un pasado oscuro y unas ansias de venganza que lo movilizaban sólo en favor propio y en perjuicio de los demás.
Todos menos el Pingüino: El carisma de los progresistas latinoamericanos y el resentimiento de K
La nueva corriente de presidentes populistas en la región es, en buena parte, producto del buen manejo que estos mandatarios tienen de los medios. La comprensión del sistema de intercambio de mensajes al interior de la sociedad hace que estos presidentes puedan llegar con mayor claridad a la población en sus objetivos de gobierno. En este marco, Néstor Kirchner es uno de los pocos presidentes de esta camada que no ha sabido manejarse o no ha tenido la comprensión sobre los medios de comunicación.
16 de abril de 2007 - 00:00






