Este año, Barcelona, perdió dos finales: ¿Le cuesta ganarlas a partido único?

La inquietud esta planteada en España. Parece que el Barcelona cuando tiene una final a partido único derrapa. Ya le pasó con el Sevilla por la Supercopa de Europa, y acaba de perder el Mundial de Clubes a manos del Internacional de Porto Alegre.

La verdad que como se dieron los hechos, parece que este Barcelona, a partido único, no sabe jugar finales.
Basta con remontarse a la final de la Supercopa de Europa. El Barcelona salta al campo muy confiado y de "sobrado" con el Sevilla y cayó sin atenuantes.  Empezaron a salir los defectos del equipo durante todo el partido y el Sevilla se llevó la Copa que le acredita como "Supercampeón de Europa. El Barcelona, mientras tanto volvió a su casa con la cabeza agachada y alegando que quedaban más finales por pasar, y que un traspiés lo podía tener cualquiera.
Se presenta el Mundial de Clubes.
Los componentes del Barcelona dijeron no sentirse favoritos, argumentaron no relajarse y más importante, al finalizar el partido contra el América, hicieron creer que no saldrían relajados, que no les volvería a pasar como contra el Sevilla a la hora de enfrentar a Inter en la final.
Lo concreto fue Internacional de Porto Alegre recogió el trofeo que le acredita como el Campeón del Mundial De Clubes De La Fifa 2006.
En cuanto a ese partido. ¿Quién puede afirmar que el Barcelona ha ido por el partido? ¿Quién puede decir que el equipo no se ha relajado y acomodado en el terreno de juego esperando alguna jugada aislada para recoger el trofeo? Este Barcelona se lo tiene muy creído y está haciendo recordar a los "galácticos" del Madrid.
El Barcelona ha dado muestras que sólo sabe ganar finales a doble partido, ya que es así como consigue ganar la Supercopa de España. Porque la Champions la ganó porque el Barcelona fue certero en dos jugadas aisladas dentro del área del Arsenal y a su gran eficacia en esas acciones.
Por lo demás, el Arsenal tenía por completo dominado el partido "con un hombre menos" (recordemos) y tenía al Barcelona y a los corazones de millones de culés de todo el mundo a mil revoluciones por minuto por miedo a perder, y quedarse sin la segunda Champions de la historia del Club, y cómo no, por miedo a ver el alud de críticas y opiniones de todo el "circo" merengue.
La pregunta del millón: ¿Éste Barcelona es para tanto?