ESPAÑA SÍ O ESPAÑA NO

Sabina al rescate de Serrat en la polémica por Catalunya

Joaquín Sabina defendió a Joan Manuel Serrat ante las críticas muy virulentas que recibió el autor de "Mediterráneo" por su oposición al referéndum en Catalunya. Según Sabina, Serrat hizo sus declaraciones con “respeto” y “sensatez”.

Durante un concierto en Alicante, Joaquín Sabina condenó las críticas a Joan Manuel Serrat por su oposición al referéndum en Catalunya previsto para el 01/10.

El cantautor interrumpió el show después de cantar su tema "Y nos dieron las 10" para lanzar un mensaje en defensa de su amigo que, dijo Sabina, a su juicio Serrat hizo sus declaraciones con “respeto” y “sensatez”.

“La convocatoria del referéndum en Catalunya no es transparente porque está creada con una ley elaborada por el Parlament, pero a espaldas de los demás miembros del Parlament”, ha dicho Serrat en Santiago de Chile, antes de un recital junto a Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel en la gira 'El Gusto es Nuestro - 20 años’.

Serrat ha puntualizado que es “favorable” a los referendos, pero ha criticado que en el caso catalán las fuerzas soberanistas lo convocaron con una “ley exprés” y sin dejar margen al diálogo.

“Se han hecho estas leyes de un día para otro, sin discusiones, sin que hubiera unas enmiendas. Este tipo de referéndum a mí no me da la sensación de que pueda representar a nadie”, ha apuntado.

Serrat ha opinado que tanto a la Generalitat como al Gobierno central les convenía mantener el conflicto para “tapar unos años de recortes económicos y corrupción política”.

“Esto ha desaparecido de la información y todo ha quedado centrado en este sentimiento, por otra parte tan justo como cualquier otro, del independentismo ”, ha dicho el cantante, que ha criticado al PP, al que ha considerado como “responsable de todo lo que está ocurriendo”.

Serrat ha afirmado que independencia es “una palabra hermosa que inflama el corazón de los jóvenes y que moviliza a las gentes”, pero ha cuestionado las consecuencias prácticas que tendría para Catalunya en áreas como la salud, la sanidad y la salida de la Unión Europea (UE). “Esto crea en Catalunya una situación de una gran fractura social que a mi modo de ver, va a costar muchísimo tiempo recuperar”, ha manifestado el cantautor.

Volviendo a Sabina, no fue su única mención al desafío independentista catalán. El show también estuvo marcado por el momento en que versionó una de sus canciones, y sustituyó la frase “sé que no lo soñé / protestaba mientras me esposaban los municipales” por “sé que no lo soñé / protestaba mientras me esposaban los Mossos d’Esquadra" (la policía catalana).

Curiosamente, el sábado 23/09 por la noche, decenas de catalanes se solidarizaron con Serrat e hicieron circular un mensaje en el que se pedía hacer sonar el single ‘Mediterráneo’ a las 22:00, la hora en que los simpatizantes del referéndum realizaban una cacerolada como protesta contra Mariano Rajoy y su gobierno de Madrid.

Pero la posición de Serrat no es nueva y ya fue explicada por él en 2015.

Serrat dijo por entonces: "No conviene la independencia de Catalunya de España".

"Todo el mundo tiene derecho a decidir sobre su futuro, otra cosa es que la independencia no creo que convenga", afirmó durante una entrevista que le hizo el periodista mexicano Jorge Ramos en el canal estadounidense 'Univision'.

Serrat dijo, en aquella oportunidad, que "no hay un conflicto de un entidad que lo aconseje" y que a los mandatarios de Catalunya y de España "les conviene mantener vivo el conflicto, porque tienen mucho que mantener calladito y así la discusión diaria se alimenta alrededor de este tema, y mientras tanto lo demás va circulando como aguas subterráneas".

Serrat también explicó que era consciente de que su postura le enfrentaba al 47% de los catalanes que había votado por la soberanía catalana el 27/09/2015.

De regreso a 2017, debe recordarse que las principales entidades soberanistas, Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, realizaron el sábado 24/09 el del 'Maratón de la Democracia' y repartieron 1 millón de papeletas con las que cubrir las calles de Catalunya. Y en más de 500 localidades, se celebraron pequeños mítines para protestar contra las actuaciones de la justicia persiguiendo delitos relacionados con el referéndum ilegal.

Especialmente significativa fue la intervención de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, en un acto celebrado en la plaza Universidad de Barcelona. Curiosamente, el escenario estaba estratégicamente ubicado enfrente de un edificio con un inmenso letrero de la inmobiliaria Forcadell.

La presidenta de la cámara catalana afirmó que “el Gobierno español habla de democracia, pero está actuando exactamente igual que la dictadura franquista. El Tribunal de Responsabilidades Políticas [este tribunal sólo estuvo vigente desde 1939 a 1945] y el Tribunal contra la Masonería y el Comunismo también abrían procedimientos penales y ponía multas. Y también perdonaba a la gente si abjuraba de sus ideas. Nos encontramos, 42 años después de la muerte del dictador, teniendo que salir a la calle para defender los derechos civiles y las libertades democráticas. Esta es la realidad”.

También interpretó que los funcionarios detenidos esta semana y que quedaron en libertad tras pasar a disposición judicial ya son mártires, porque han entrado en prisión, aunque eso no sea cierto. Y volvió a enarbolar las teorías de la conspiración acusando al Estado español de preparar violencia en las calles.

En un momento de recrudecimiento en el choque institucional entre el Gobierno de Mariano Rajoy y los partidos independentistas en la Generalitat, el secretario general del socialdemócrata PSOE Pedro Sánchez hizo un nuevo llamamiento a la 3ra. vía, la de la negociación.

“El PSOE va a obligar a Rajoy a dialogar para encontrar una solución pactada”, dijo el líder socialista en un acto del partido, en el que también volvió a pedir al gobierno catalán que desconvoque la consulta, que calificó de “farsa”.

“La solución pasa por dejar atrás la ley del más fuerte y abrir la puerta a la ley del diálogo”, dijo en una entrevista con el diario La Vanguardia, de Barcelona, en referencia a las recientes acciones judiciales y policiales destinadas a desbaratar la logística de la votación.

Las autoridades catalanas han insistido en los últimos días en que la votación se llevará a cabo pese a estas iniciativas, mientras el Gobierno ha decidido asumir la coordinación de las fuerzas policiales -incluida la policía autonómica- para evitar que se celebre la consulta.

“Sin la ley no ha salida, pero con la ley solo no basta, se necesita la política”, dijo Sánchez, señalando que su apuesta es una reforma de la legislación para “reforzar, ampliar y blindar el autogobierno catalán”.

Por su parte, el lehendakari Iñigo Urkullu, del Partido Nacionalista Vasco, dijo que “la solución es un referéndum legal y pactado”, e hizo un llamamiento a que se busque una salida similar a las de Québec en Canadá y Escocia en Reino Unido, donde se celebraron consultas de autodeterminación.

Los conflictos requieren soluciones políticas, el punto de partida es reconocer la existencia de dos naciones (la catalana y la vasca) que quieren decidir su futuro... ¿Dónde está el problema?”, dijo el dirigente del PNV, una formación clave que puede ser decisiva para que el Ejecutivo del PP, en minoría en el Congreso, saque adelante los Presupuestos del año que viene.

En el enfrentamiento entre el Gobierno del PP y las autoridades catalanas, ambas partes se han reprochado con frecuencia la ausencia de voluntad negociadora, aunque tanto el Ejecutivo central como el Govern han dejado claro que la celebración del referéndum no era negociable.

Mientras Rajoy insiste en que el Gobierno no puede negociar una consulta que supondría “la ruptura de una Constitución que no es patrimonio mío”, la mayoría independentista en el Parlamento catalán se muestra dispuesta a debatir la forma de la votación pero no el fondo.

Los dos dirigentes coincidieron en culpar al PP de haber dado alas al conflicto secesionista en Cataluña con su oposición al Estatut de Cataluña en 2006, que fue aprobado en referéndum por los catalanes y después modificado por el Tribunal Constitucional (TC) en 2010 tras un recurso de la formación de Mariano Rajoy.

Ese recorte del Estatut fue considerado una afrenta por la mayoría de los catalanes, reforzando la deriva independentista en la región.

“Hace 7 años los poderes del Estado mutilaron el Estatut... No midieron las consecuencias, y hoy pregunto al gobierno español: ¿ha valorado las consecuencias futuras de las decisiones judiciales, penales y policiales que está impulsando?”, dijo Urkullu, que pidió al Gobierno reconocer la realidad plurinacional en España.

“Estas decisiones llevan a un escenario de escisión social y de ruptura política e institucional que será muy difícil de revertir en mucho tiempo, no repitan el error de hace siete años”, añadió el líder.

Sánchez, que dijo que la “confianza entre Catalunya y el conjunto de España se quebró” con la decisión del TC en 2010, dijo que “lo sensato” tras el 01/10 sería convocar unas elecciones regionales en Catalunya “para que la sociedad catalana abriera un tiempo nuevo”.