39,6%

Techint sube la apuesta en Brasil con Usiminas

En medio de una crisis brasileña que combina investigaciones por corrupción y paro económico, la siderúrgica Ternium, propiedad del grupo nacional Techint, y su socia en Usinas Siderúrgicas de Minas Gerais SA (Usiminas), la japonesa Sumitomo Metal, negocian dividir los activos: que Nippon Steel se quede con la planta de Ipatinga y Ternium, con la de Cubatao, en el Estado vecino de San Pablo, según informó la publicación Nikkei. El reparto se trata a partir de la compra que concretó Techint Group de un monto adicional de acciones de Usiminas, a fin de cumplir con un plan de inyección de capital comprometido, que busca ayudar a la acería brasileña a reducir su deuda. La multinacional siderúrgica argentina acordó inyectar el equivalente a 307 millones de reales (90 millones de dólares) en acciones con derecho a voto, según comunicado. Usiminas ya cerró una de sus dos principales plantas siderúrgicas, desaceleró el trabajo en sus minas y despidió a miles de empleados, con sus problemas agravados por la peor recesión de Brasil en décadas.

Desde Luxemburgo, donde radicó su casa central el grupo de los Rocca, Tenaris S.A. anunció que, al cierre de la ronda inicial de suscripción de la emisión propuesta de 200 millones de acciones ordinarias de Usinas Siderúrgicas de Minas Gerais-Usiminas por un monto de BRL (así se denomina al real en los mercados de monedas, o también R$) 5,0 por acción, cada una de las entidades del Grupo Ternium/Tenaris, o Grupo T/T (incluyendo a TenarisConfab) ha ejercido su derecho de suscripción preferente con relación a la emisión de tales acciones y, adicionalmente, indicó su intención de suscribir sobras de acciones ordinarias no suscriptas por otros accionistas actuales de Usiminas hasta un número máximo a ser especificado cuando corresponda.

El 14/06 expiró el plazo para indicar el número máximo de acciones ordinarias a ser suscriptas en una 2da. ronda de suscripción de sobras, y TenarisConfab, Ternium con sus subsidiarias Siderar y Prosid estuvieron comprando hasta llegar a un 39,6% de las acciones ordinarias y un 1,8% de las acciones preferidas de la brasileña, aumento de capital que le permitió pasar a controlar la empresa.

En mayo, el Grupo T/T ya había suscripto 38,7 millones de acciones ordinarias por un monto total de BRL 193,5 millones, de los cuales TenarisConfab suscribió 5,1 millones por un monto total de BRL 25,3 millones (aproximadamente US$ 7,2 millones).

Tenaris es un líder global en la provisión de tubos de acero y servicios relacionados para la industria energética mundial, así como para otras aplicaciones industriales.

En el seno del directorio había traído mucho ruido una demanda presentada por accionistas de la siderúrgica brasileña Usiminas, al ser denunciados una serie de contratos por $5.4 millones de ésta empresa con su similar (y principal accionista), Nippon Steel & Sumitomo Metal Corp, que habrían incrementado 10 veces su valor, de manera inexplicable, dañando irreparablemente las finanzas de la empresa brasileña. Como contraposición, las plantas de producción de Usiminas no se habrían beneficiado de estos costosos contratos de transferencia de tecnología.

No es nueva la controversia, ya que la Cia Siderúrgica Nacional intentaba bloquear el plan de inyección de capitales del Grupo Techint por miedo a que se diluyera aún más su participación en la debilitada empresa.

Esta misma semana, el CADE, la agencia reguladora de competencia, aprobó la moción de CSN por asignar a 2 miembros independientes a la mesa directiva de Usiminas con tal de bloquear dicha inyección. Que Ternium haya tomado el control de Usiminas y esté negociando un entendimiento con Nippon es una mala noticia para el resto de los socios, porque se trata de viejas conocidas y que juntas controlan una siderúrgica en México.

Mientras ambas tenían poco menos de 30% cada una y las decisiones requerían para ser aprobadas 65% de las acciones del bloque de control, en la práctica ni Nippon ni Ternium podían decir por sí solas. Precisaban que la Caja de los Empleados de Usiminas, dueña de 6,75% de la empresa, también aceptara el rumbo de los negocios, pese a los US$ 5.000 millones que había pagado Techint para ingresar en la siderúrgica brasileña. No le alcanzaban para alcanzar el control debido a que Camargo Correa y Votorantim no tenían el mando en la empresa. Haber mantenido ese control dividido era el que explicaba la inexistencia de una oferta de compra de acciones ordinarias a los minoritarios. 

Polo siderúrgico sudamericano

Un pantallazo por la trayectoria de Ternium en Brasil recuerda que la idea que traía el grupo era construir una planta peletizadora (producción de pellas) y una de acero en Porto Acú, del empresario Eike Batista, en el litoral del Estado de Río de Janeiro, ya que su meta era convertirse en un gran jugador en el mercado siderúrgico del país, según publicó en su momento Valor. La inversión alcanzaría hasta US$ 3.500 millones.

La instalación completa del proyecto -diseñado con la llamada tecnología de reducción directa, con uso de gas natural-, que ya cuenta con licencia previa del Instituto Estadual del Ambiente (Inea), dependía de que Petrobras dispusiera de 4 millones de metros cúbicos de gas por día para esa planta.

De ese volumen, 2 millones serían destinados a la operación y otro tanto para generar energía que se utilizará en el proceso de producción. El gas era el obstáculo del proyecto.

Otro problema prácticamente solucionado era la provisión de mineral de hierro de parte de Anglo American. Esta semana, el presidente del brazo de mineral de hierro de Anglo American en Brasil, Paulo Castellari, informó que las partes firmarían un contrato de largo plazo.

La expectativa de Castellari consistía en que la planta Minas-Rio (subsidiaria de Anglo) comenzara a operar para producir 26,5 millones de toneladas de mineral de hierro (del tipo pellet-feed) a partir del 2do. semestre de 2013. De ese total, un cuarto se vendería a Ternium.

El diseño del proyecto de la empresa a erigirse en Porto Acu preveía la construcción de una fábrica de pelotas de mineral con producción de entre 7 y 8 millones de toneladas anuales a un costo valuado en US$ 1.000 millones. La planta de acero de reducción directa (que consumirá parte de las pelotas) fabricaría 2,5 millones de toneladas anuales de acero.

El valor de la inversión se calculó entre US$ 2.500 millones y US$ 3.000 millones. El plan inicial de Ternium había sido construir una planta de placas de acero en el puerto LLX para suplir el déficit de 3 millones de toneladas del producto de sus siderúrgicas mexicanas, pero al ingresar en el capital de la brasileña Usiminas el proyecto encogió prácticamente a la mitad.

Control con consensos

La llegada de Ternium, del grupo Techint al bloque de control de Usiminas tuvo claros vencedores: los vendedores Camargo Correa y Votorantim, ya que consiguieron un premio de 83% por sus acciones, en un escenario nada motivador para las commodities internacionales. Se trata de una inversión de R$ 5.000 millones de la nueva socia, por 27,7% del capital votante de la siderúrgica de Minas Gerais, analiza Valor.

Para los accionistas de Usiminas que se mantuvieron en la compañía, la operación tendrá que mostrarse aún como un buen negocio. No está claro si eran la mejor opción para llevar adelante un cambio de rumbo en Usiminas.

El comportamiento de las acciones en la bolsa indicaba que no se habpia festejado mucho la transacción, a pesar del valor que Ternium vio en la compañía.

Usiminas estaba valuada en bolsa en R$ 14.900 millones. Si el precio ofrecido por el grupo ítalo-argentino se extrapolaba a todas las acciones, la empresa hubiera valido más de R$ 36.000 millones.

"Se habló mucho, en el pasado, de una internacionalización de Usiminas. Hoy no es el momento de esta discusión, por la crisis que ocurre a nivel mundial, con un exceso de oferta de acero. Pero nada impide que esta discusión vuelva en un segundo momento y la presencia de dos socios internacionales podría ayudar", dijo Wilson Brumer, presidente de Usiminas.

Detractores de esa toma de posiciones de Ternium en el paquete accionario, que la deja en situación de actuar de común acuerdo con su socia japonesa en México, Nippon, han sido las opciones brasileñas -Gerdau y CSN-, que ofrecían más sinergias operativas, según alegaron algunos inversores que no esconden su frustración. Gerdau era el preferido del mercado, por su gobernabilidad, mientras se consideraba que CSN tendría mayor sentido operativo. Ninguna quiso comentar el tema, al ser consultada por el diario financiero Valor.

Pero las negociaciones de Gerdau y CSN pasaban por la necesidad de integrar las compañías. La unión de las actividades resultaba vital para que la inversión tuviera sentido.

De acuerdo a fuentes consultadas por Valor, la socia controladora de Usiminas, Nippon, no mostraba disposición de negociar ese modelo. De esa forma no se podía llegar a buen puerto, ni con la disposición para un premio alto, como demandaban Camargo Correa y Votorantim, para dejar el control. "Sin integrar las empresas, cualquier precio sería caro", comentó una fuente involucrada en las negociaciones.

Según Roberto Vidigal, presidente del consejo de administración de las empresas del grupo en Brasil (Ternium, Tenaris Confab y Techint Tecnología), el precio pagado embute las modificaciones de acuerdo de accionistas y las sinergias que "son grandes".

La duda que sobrevuela entre los inversores es por qué Ternium fue la elegida para quedarse con el negocio, considerando que existían otros posibles compradores.

Según la opinión de Carlos de Alba, Bruno Montanari y Alfonso Salazar, analistas de Morgan Stanley, Ternium pagó caro por las acciones de Usiminas. Observaron que, en la práctica, los papeles de Usiminas pueden dividirse en tres categorías: las preferenciales, sin derecho a voto; las ordinarias, no forman parte del bloque de control; y las ordinarias que están en el bloque de control.

El grupo Techint ha sufrido vaivenes con la investigación por la Operación Lava Jato, que no está limitado a Petrobras. Techint Ingeniería y Construcción fue objeto de una requisa judicial en su sede de San Pablo en búsqueda de información en un procedimiento llevado adelante por la Policía Federal de Brasil.

En este marco, Ricardo Ourique Marques, director de Ingeniería y Construcción de Techint Brasil, prestó declaración en la sede de la Policía Federal en San Pablo, y en seguida retomó sus tareas habituales. En un comunicado la empresa aseguró haber suministrado “todas las informaciones que le fueran requeridas y permanece a disposición de las autoridades. La empresa reitera que cumple con la normativa internacional de gobierno corporativo y cumple estrictamente con la legislación brasileña”.

Marques está entre la media docena de ejecutivos acusados como parte de la Operación Lava Jato,, que comenzó como una investigación de pago de sobornos en Petrobras, pero se ha expandido hacia otras empresas estatales.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario